Malvivir

Aitana Sánchez-Gijón y Marta Poveda dan brío inconmensurable a la picaresca española a partir del texto que firma Álvaro Tato

Malvivir - Foto de David RuizMi desconfianza inicial partía de las fotos. En el mal gusto de presentar así a unas pícaras en un cartel tan anticuado. Y no es que siempre los textos del barroco tengan que ilustrarse desde el realismo más sucio; sino que aquí se nos avanza una mezcla de vestuario que parece una insensatez. Porque da la impresión de que Tatiana de Sarabia ha intentado acercar al público actual a las pícaras de entonces y las ha vestido como si fueran una especie de superheroínas con unos trajes verde esperanza bastante ajustados que las convierten en unas bufonas de alguna baraja de Fournier, y luego como detectives, como si fueran Blacksad o El gato con botas. Sigue leyendo

La bella Dorotea

El Teatro Español recupera obra del dramaturgo madrileño Miguel Mihura. Una historia sencilla en la que prima el humor absurdo y la rebeldía de su heroína en el chismoso ambiente de un pueblo costero

La bella Dorotea - Foto de José Alberto Puertas
Foto de José Alberto Puertas

En primera instancia, no parece que «actualizar» La bella Dorotea, estrenada en 1963, situándola en los años setenta, sea suficiente como para que nos pueda decir algo que no resulte tan ingenuo como caduco. Y eso que el tema del chismorreo y el critiqueo generalizado se ha revitalizado en los últimos años debido al uso patológico de las redes sociales. Pero Amelia Ochandiano se ha quedado en una década que estéticamente se nos hace pop y nos colorea la ferroviaria costa cantábrica. Por lo tanto, el entretenimiento naíf se impone sobre un texto que ha envejecido mal. Esto ocurre, desde mi modesta opinión, porque lleva un ritmo interno muy desigual, y el humor que se destila requiere en nuestras acostumbradas percepciones audiovisuales una vivacidad insolente que en el Teatro Español decae en el suceder de las escenas.  Sigue leyendo

Erresuma / Kingdom /Reino

Una antología de atrocidades extraídas de las tragedias históricas de William Shakespeare se presenta en las Naves del Español en Matadero. Un espectáculo carente de hilo conductor y arrojado a la pura provocación de la sangre

ERRESUMA KINGDOM REINO EG CASTELLANO
Foto de Moreno Esquibel

Diría que es mala suerte que el prestigioso director belga Jan Lauwers presentara su Billy’s Violence precisamente en el Matadero hace unos meses. El espectáculo, que giró por algunas ciudades españolas, era una sanguinolenta demostración de las atrocidades que aparecen en las obras de Shakespeare, centrada principalmente en las víctimas femeninas. Ahora Calixto Bieito presenta su montaje Erresuma / Kingdom / Reino para hacer algo muy parecido en fondo y en forma; y, encima, para que lleguemos a la misma conclusión: la violencia por la violencia como arte de la provocación. Una manera de exprimir aún más la naranja mecánica shakesperiana. Y es que, usar al poeta inglés, es, ante todo, una técnica de marketing; una vez nos alejamos de sus escritos y de su época con tanta promiscuidad. Sigue leyendo

La batalla de los ausentes

La compañía gaditana sitúa a tres militares veteranos ante la tesitura de darle sentido a una vida sin guerra

La batalla de los ausentes - Foto de Víctor Iglesias
Foto de Víctor Iglesias

Parecía difícil que, después de cuarenta años, La Zaranda pudiera pulir más un estilo genuino y tan deudor de los parámetros valleinclanescos y becketianos que sondean la perspectiva grotesca y absurda. Pero han logrado recoger el testigo conceptual de trabajos anteriores como El grito en el cielo y Ahora todo es noche, donde los espectros de la senectud desesperanzada se sostenían sobre un espacio inasible. La morosidad que solían imprimir a sus espectáculos se ha reducido y se ha ganado en concisión. También, Eusebio Calonge ha trazado toda una serie de símbolos existencialistas que se definen por la circularidad con un interés creciente, algo que se echó de menos en El desguace de las musas. El dramaturgo ha firmado un texto tremendamente ajustado y definido por los persistentes reinicios hasta el final. Sigue leyendo

El mal de la montaña

El texto desasosegante del dramaturgo argentino Santiago Loza deambula por el humor absurdo para tratar sobre el desamor

El mal de la montaña - Manuel Fiestas
Foto de Manuel Fiestas

Demasiados elementos atrayentes se unían en este montaje como para salir decepcionado. Tiempo hacía —quizás desde Furiosa Escandinavia— que la sala Margarita Xirgu del Teatro Español no hospedaba una producción rompedora, anclada, aún, al texto. Digamos, inicialmente, que el espectador sentirá pronto la extrañeza, y saldrá con ella a la calle. Se conjugan el absurdo y el nihilismo, la desazón y la rabia, el humor rayano en la estupidez y el solipsismo. Me gustaría aproximarme al concepto de homo sacer que trabajó el filósofo Giorgo Agamben, y que nos remite en la actualidad, a la no-persona, al forajido, al marginal y, en definitiva, al vagabundo. Afirma el escritor italiano: «una figura límite de la vida, un umbral en el que se está, a la vez, dentro y fuera del ordenamiento jurídico». Sigue leyendo

Noche de Reyes

Helena Pimenta y Álvaro Tato llevan al Matadero su visión taciturna de la comedia de Shakespeare

Noche de Reyes - José Alberto Puertas
Foto de José Alberto Puertas

En 2013, la compañía británica Propeller demostraba cómo se puede exprimir una comedia como Twelfth Night hasta el punto payasesco. Decía Harold Bloom que las versiones sobre esta obra descarrilaban si no tenían un ritmo rápido. Y este es uno de los grandes fallos de la mirada que han proyectado Álvaro Tato y Helena Pimenta. Y se da así porque se han tomado una serie de decisiones estéticas y éticas, que convierten esta propuesta en un espectáculo demasiado melancólico y limpio. Si la acción transcurre en Iliria, nosotros pensaremos que estamos en el canal de la Mancha, en Dover, por ejemplo, en los años de la Primera Guerra Mundial. El vestuario de José Tomé y Mónica Teijeiro así lo manifiesta con bombines y cascos militares; y su propia escenografía, un retablo naíf con oleaje al fondo, refuerza la idea. Sigue leyendo

Silencio

En el Teatro Español se dramatiza de manera elocuente el discurso que el dramaturgo Juan Mayorga leyó para su ingreso en la RAE titulado Silencio

Silencio - Foto de Javier Mantrana (2)
Foto de Javier Mantrana

El metateatro se ha trillado con efusión durante el último siglo y Juan Mayorga ha sido uno de sus practicantes más avisados. Él ha indagado más que el teatro dentro del teatro, el reverso de la ficción o el escorzo de la creación dramatúrgica. Así ha ocurrido, por ejemplo, en Himmelweg, en El chico de la última fila o en El cartógrafo. En esta última, Blanca Portillo fue protagonista. Así que el tímido dramaturgo, que tuvo que exponer dubitativamente su proteico discurso de ingreso a la RAE, tan sagaz, interesante y luminoso, como erudito y elocuente, ha sido astuto, y se ha buscado el mejor alter ego posible. Un texto autorrecursivo («La situación es teatral… Es muy probable, sí, que quien ahora lee o finge leer estas palabras no sea el que las escribió, sino un representante») que se transfigura en escena para recrear la magia del teatro. Sigue leyendo

La lluvia amarilla

Ricardo Joven y Alicia Montesquiu protagonizan esta adaptación de la célebre novela de Julio Llamazares en el Teatro Español

La lluvia amarilla - Foto de Jesús Arbués
Foto de Jesús Arbués

En el teatro hay temor a los largos silencios, a ocupar el tiempo con silencio, a dejar que cierta angustia permee en el público y lo extrañe. A La lluvia amarilla que adapta Jesús Arbués le falta eso: silencio. «Los días eran largos, perezosos, y la tristeza y el silencio se abatían como aludes sobre Ainelle». ¿Cómo trasladar esa parsimonia en las tablas? No, desde luego, con tanta vehemencia en las elocuciones de Ricardo Joven, por mucho que el tenebrismo sea una nota pertinaz en la prosa de la novela. Cuando Julio Llamazares publicó su relato en 1988, todavía no se hablaba de la España vacía (o vaciada, como quieran); pero como leonés de Vegamián, sabía que el proceso de despoblación, de éxodo a los núcleos urbanos era una constante en nuestro país, como lo era en muchos otros y como hoy lo sigue siendo en gran parte del mundo. Sigue leyendo

Despierta

Ana Rayo presenta esta autoficción para relatar la muerte de su madre y para aleccionarnos sobre el machismo imperante

Despierta - Foto de Jesus UgaldeCuando en los últimos tiempos uno acude a espectáculos teatrales marcados por el marchamo del actual feminismo, no queda más que esperar si se respetará la inteligencia del espectador o si, por el contrario, se desbarrará con el proselitismo insufrible que restringe la crítica o el matiz al máximo; es decir, tendrá leccioncita o no. Desgraciadamente, en Despierta, cuando parecía que no; pues al final resulta que sí, que Ana Rayo y su personaje de sí misma han venido a instruirnos y a concretar las sencillas recetas en el conflicto hombre-mujer (y viceversa). Una obra en la línea de Españolas, Franco ha muerto que, precisamente, se representó en el mismo espacio. Ah, y si algún teatrero aún tenía esperanzas de que la autoficción fuera arrumbada esta temporada, comprobará que seguimos dramatúrgicamente en lo mismo, en el yoísmo, en el yo-yo, y que yo y que yo. En este caso la actriz lleva el yo hasta en el apellido y supongo que, psicoanalíticamente hablando, influirá en su subconsciente. Sigue leyendo