La dramaturga argentina Lola Arias construye un reportaje sobre distintas formas de alcanzar la maternidad a partir de los testimonios de sus auténticos protagonistas

Todo está bien. El conflicto está fuera porque el heteropatriarcado indeleble permea nuestra realidad de forma indemostrable, pero es avieso y nos normaliza que es una barbaridad. Eso es el mal, el resto es una variedad de posibilidades repletas de bondad. Creo que la frase de Paloma Calle en una entrevista reciente expresa con muchísima claridad de qué va el rollo que se han montado aquí: «Me gusta ser queer, una invertida…, como quieras llamarme. Pero no me digas ‘normal’, me resulta superofensivo». Jo, tía, cómo mola, diríamos, si fuéramos adolescentes. En fin, sociedad de consumo pura y dura aplicada a todas las esferas de la vida. Neoliberalismo de primera categoría y la creencia narcisista y ególatra de que eres especial. Desde luego, hay que reforzar mucho la «normalidad» para que algunos puedan salirse por la tangente con un poquito de esfuerzo. Sigue leyendo

El Centro Dramático Nacional está dando buena cuenta de la conmemoración del Desastre de Annual (1921) a través de dos obras de carácter humorístico. Primero fue 
A mí me tranquiliza mucho que este proyecto esté patrocinado por ING a través de Tax Shelter, y también que esté sufragado por un montón de instituciones públicas europeas como nuestro Centro Dramático Nacional, porque así me puedo permitir concederle el beneficio de la duda al facedor de este entuerto, quiero decir, chorrada. Entiendo que este último calificativo puede estar un poco fuera de tono; pero más fuera de tono me parece desaprovechar la oportunidad para ahondar en las quiebras políticas de este superestado inédito en su formato llamado Unión Europea. Tanto aparataje y tanta simulación —muy endeble dramatúrgicamente, eso sí— para que el discurso ni siquiera atisbe o roce el meollo de la cuestión; es decir, quiénes mecen la cuna, quiénes están consiguiendo nuestro adormecimiento de esta pax europea, mientras llegan los bárbaros de oriente montados en briosos caballos de ceros y unos. 


