Luces de bohemia

El Teatro María Guerrero acoge esta versión austera sobre el drama clásico de Valle-Inclán

No parece nada extraño que Alfredo Sanzol nos ofrezca una visión tan desnuda de la obra magna de Valle-Inclán; pues de forma parecida se acercó a otros clásicos como el Edipo Rey y, la temporada anterior, a La dama boba. El asunto es si esta idea tan distanciadora, austera y hasta feísta, nos conmueve más, nos aproxima de un modo más profundo a la esencia del texto y nos hace ganar artísticamente. Pienso que no, que despojar a Luces de bohemia de las calles de Madrid es dejarnos sin el referente contra el que se debe estampar la pasión expresionista de su antihéroe. Ya sé que la imaginación también se pone a funcionar; pero aquí los elementos estéticos que se lanzan nos procuran una sensación de despojo de los protagonistas. Por esta vez, la escenografía ―no así el vestuario― de Alejandro Andújar me parece insuficiente, no porque el uso de grandes espejos no sea una buena idea; sino porque su manejo parece repetitivo y poco propenso a generar esos juegos de equívocos y de distorsiones; como cuando nos adentramos en algunas de las atracciones de algunas ferias, donde podemos llegar a temblar ante la presencia de nuestra propia imagen. En escena deambulan dos grandes espejos, como si fueran simples muros de fachadas inexistentes. Luego, en una decisión, diríamos que provocadoramente sutil del director, Max Estrella describe el esperpento, no ante los espejos cóncavos del callejón del Gato; sino ante su reverso, ante una oscuridad renegrida de muerte. Sigue leyendo →

Un bar bajo la arena

El recuerdo a ese espacio del Teatro María Guerrero donde se encontraban las gentes de la profesión

Foto de marcosGpunto

Para celebrar los cuarenta años del Centro Dramático Nacional (CDN) se podría haber organizado una exposición, un ciclo de conferencias o un simple evento con discursos e imágenes alusivas a lo que ha significado la institución para España (sobre todo, para Madrid). En oposición a ello, José Ramón Fernández y Ernesto Caballero se han liado la manta a la cabeza y han elaborado un montaje que cumple esencialmente con su cometido. Sin permitir, apenas, que el exterior penetre, y como si fuera una especie de coordenada espaciotemporal sui géneris, van renaciendo los fantasmas en forma de sueño de todos esos personajes que un día hicieron que la ficción fuera la ilusión de unos espectadores ávidos por aprehender esa sublime experiencia. No se puede afirmar que la obra esté destinada a cualquier persona que se anime a asistir; pues es un acontecimiento tan particular que uno solamente se imagina a las gentes de la profesión acudiendo a rememorar aquella época en la que el bar del «Mari Guerri» propició encuentros fructíferos y de lo más interesantes. En esa ensoñación se adentra Pepe Viyuela, que hace de José María, el estereotipo de teatrero tímido, aparentemente solitario, que vive fascinado por las vibraciones de la cuarta pared. Un individuo que acude con demasiada frecuencia a tomarse su café, acompañado por los programas de mano, con la firme intención de codearse con sus admirados actores. Papel que domina a la perfección, algo pánfilo, entrañable. Sigue leyendo →

Islandia

El Teatro María Guerrero acoge esta fábula de estilo dickensiano sobre la crisis económica, firmada por Lluïsa Cunillé

Podríamos afirmar que si alguien presenta un proyecto teatral bajo el binomino Islandia-crisis económica, es muy probable que se imaginara una representación de las transformaciones radicales ―no solo financieras― que se dieron en este pequeño país después de la debacle ocurrida en 2008. Al saber que la obra fue escrita en 2009, entonces, uno tendería a pensar que vaya mala suerte, que ha elegido la nación arruinada que más éxito tuvo en los siguientes años a la hora de recuperarse tras el hundimiento mundial. Bien, pues tras salir de la función, no queda más que creer que efectivamente ha sido Islandia, como podría haber sido cualquier otro lugar afectado, para tomar el punto de partida; porque el desarrollo del montaje vive ajeno a las complejidades bursátiles, a los destrozos sociales, a la sofisticación tecnológica de la actualidad y a una verosímil emulación de nuestro estado contemporáneo. Es verdaderamente sorprendente que una dramaturga veterana como Lluïsa Cunillé haya escrito un texto tan simplón y, lo que es peor, que haya sido alabada por ciertas personalidades del mundillo teatral. Sigue leyendo →

Pericles, Príncipe de Tiro

Declan Donnellan presenta en el Teatro María Guerrero una de las obras de Shakespeare más intrascendentes

Foto de Patrick Baldwin

Regresan los de Cheek by Jowl (con todos sus nuevos colaboradores) tanto a su cita —casi anual— con España (la temporada anterior estuvieron con el Cuento de invierno); como a un texto que ya trabajaron en 1984. Lo cierto es que el empeño de Declan Donnellan y de Nick Ormerod es loable a la hora de observar desde una perspectiva moderna los clásicos que llevan tanto tiempo acompañándonos; pero el Pericles de Shakespeare (firmado también por George Wilkins) queda muy encerrado en el modelo de la novela griega. Sigue leyendo →

Un idioma propio

Minke Wang da el paso definitivo para desintegrar lo puramente dramático con esta experiencia críptica

Foto de Lau Ortega

Si nos detenemos el tiempo suficiente para reflexionar acerca de lo que se observa y se siente delante de Un idioma propio, y no nos dejamos llevar por la estupefacción que anida en el rostro de la mayoría del público; tenemos la opción de rechazarla de plano por considerarla una tomadura de pelo o, por el contrario, aceptar que Minke Wang realmente quiere mostrarnos algo. Pero todo son problemas, dificultades que convierten el montaje en un producto inaccesible. ¿Qué cuenta? Si no fuera por el programa de mano donde se nos relata que vamos a ver a una familia «oprimida por el régimen comunista», que ha venido a España a labrarse un futuro mejor, saldríamos como habíamos entrado. Esta circunstancia implica, para los chinos, una dificultad idiomática considerable. Bien lo sabemos todos aquellos que nos hemos encontrado, por ejemplo, con jóvenes recién llegados, y cómo van aprendiendo la lengua. Asumamos que eso es lo que se narra; porque, eso sí, con esta función hemos dado un paso más —seguramente el definitivo— en la inclusión de lo narrativo en el drama. Sigue leyendo →

El concierto de san Ovidio

Mario Gas dirige esta fábula dieciochesca de Buero Vallejo sobre el maltrato insolente a un grupo de ciegos

Foto de marcosGpunto

De vez en cuando es conveniente desempolvar a nuestros clásicos contemporáneos para descubrir si el tiempo los acartona o si permanecen fértiles para aleccionarnos sobre los vicios universales. Si Buero Vallejo quiso zarandear (desde su «posibilismo») al pueblo español en 1962 tomando la prudente distancia de quien nos remite a un acontecimiento ocurrido en París durante 1771; de qué forma debemos observar esta fábula para que nos competa de una manera similar. En este sentido, nuestro mundo actual ha cambiado tanto desde aquellas, que las mofas pueden ser tan brutales como desproporcionadas sus reprimendas. En el presente los extremos se tocan y por ello es necesario superar el plano simbólico de esta función para encontrar asideros fundamentales sobre la bondad, la solidaridad y la búsqueda del conocimiento como camino a la libertad, es decir, la ilustración. Sigue leyendo →

Voltaire / Rousseau. La disputa

Flotats presenta en el María Guerrero este agitado enfrentamiento entre los afamados filósofos ilustrados

Foto de marcosGpunto

Tras aquella decepcionante Serlo o no que Flotats presentó la temporada anterior, regresa con mayor brío al siglo que más parece interesarle, el XVIII (hace un par de años brilló su dirección en El juego del amor y del azar, de Marivaux), y con ese planteamiento erístico en el que dos filósofos disputan frente al público (todos recordamos su exitosísimo El encuentro de Descartes con Pascal joven) o dos políticos digieren la Revolución en La cena. Primeramente hay que señalar que el texto de Jean-François Prévand, aunque muy escorado hacia Voltaire, está afinadísimo. Es vivaz, de una inteligencia persuasiva y con una mirada sibilina que esparce todo tipo de cuestiones humanas que nos alcanzan en el presente de forma significativa. Sin ir más lejos, podemos leer en la prensa estos días cómo los denominados antinatalistas consideran seriamente que ante el sufrimiento que supone la existencia, lo mejor es que la especie se extinga. En la caricatura que se realiza de Rousseau en esta función encontramos algo de eso; pero mucho más. Sigue leyendo →

Juegos para toda la familia

Sergio Martínez Vila ha escrito un violento drama acerca del abuso insolente de los poderosos sobre unos migrantes sirios

Foto de Laura Ortega

«La obra contiene escenas y expresiones que pueden herir la sensibilidad del espectador», avisa el Centro Dramático Nacional. Afortunadamente, hace tiempo que Sergio Martínez Vila pretende exactamente eso, herirnos en nuestra conciencia con propuestas de carácter político que nos atañan desde los sucesos contemporáneos con sus efectos. Quien haya seguido a este autor en los últimos meses habrá asistido a dos obras como El fin de la violencia o En La Ley, antecedentes claros de sus orientaciones ideológicas. En el montaje que se presenta en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero, nos encontramos con una familia enriquecida por la venta de armas a países tan incumplidores de los derechos humanos como Arabia Saudí. La familia en cuestión aprovecha cualquier celebración —en este caso, el cumpleaños del hijo— para ejecutar sus juegos macabros. Sigue leyendo →

Bodas de sangre

Pablo Messiez acerca este clásico al presente para ofrecer una perspectiva más sensual y luminosa

Foto de marcosGpunto

Si las tragedias de Lorca tuvieron en su momento validez literaria y contemporánea, fue porque el poeta granadino supo traer a sus textos historias auténticas —como habían hecho Lope o Calderón—, que recordaban aquellas pulsiones de los hombres que aún conciben la justicia y el honor como valores que deben obtenerse en la lucha inmediata, salvaje, sin la mediación de estructuras políticas propias de la civilización. Acercar Bodas de sangre al presente posee unas complejidades conceptuales enormes. ¿Quién se mata hoy a navajazos porque te roban la novia en el altar? Desde luego, no los personajes que nos encontramos en escena, que ya no pueden ser individuos que viven en cuevas, que pertenecen a la España profunda, a la Andalucía anclada en un pasado tan remoto como primitivo. Hacer que en la actualidad esos tipos puedan llegar a tal determinación, implica llevarlos a un punto de excepcionalidad que sí que contiene este drama, y que sí que resulta aceptable a nuestros ojos. Es decir, la inquina familiar, el odio macerado durante los años y la excusa perfecta para que la rabia se libere sin remisión El teatro lírico de nuestro malogrado dramaturgo eleva a sus personajes a la categoría de arquetipos. Sigue leyendo →