Monta al toro blanco

Cuatro relatos que satirizan políticamente sobre una Europa en permanente tensión ante un futuro aciago

Foto de Carmen Prieto

La incuestionable mirada satírica de Íñigo Guardamino se inmiscuye en nuestra Europa y su devenir. Tema verdaderamente necesario y, en absoluto, manoseado. Digamos rápidamente que las cuestiones que aborda resultan verosímiles, inteligentes y, además, pavorosas. También reconozcamos que, a pesar del tono humorístico, se ha puesto algo más serio en el lenguaje; no parece aspirar el autor a remarcar con chistes sorpresivos cada frase de cada diálogo ―como suele ser habitual en él. Y si ha rebajado la comicidad, ha aumentado el análisis y, por lo tanto, la profundidad de casi todas las piezas que componen este fresco tremebundo de un futuro que podría llegar ipso facto. Asistimos a cuatro piezas que se nos ofrecen entremezcladas. Todas ellas podrían interpretarse como las pesadillas de una Alta Representante de la Unión Europea, quien ha decidido echarse la «siesta de la cuchara» antes de reunirse con los Ministros de Exteriores. No faltan los aderezos mitológicos sobre el Rapto de Europa, varias interpolaciones, como esa interesante declaración engreída de un chino, un estadounidense, un árabe y un ruso portando la balsa hinchable donde terminarán los europeos; o el tema musical tan hortera y pegadizo que los espectadores deberán tener verdadero cuidado si no quieren que el estribillo les retumbe durante una semana. Sigue leyendo →

Fedra

El Teatro de La Latina acoge la propuesta Paco Bezerra, quien revisita el clásico para dotarlo de mayor humanidad

Foto de Jero Morales

Resulta satisfactoria, en términos generales, esta aproximación al mito de esa mujer enamorada hasta las entrañas. La nieta del Sol fulge en su angustia hasta llegar a la enfermedad y Lolita Flores no puede ni sujetarse la melena en los padecimientos de su enfermedad. Su expresión con las manos, la hondura que manifiesta en las frases más sinceras, el amor que expele junto al cuerpo de su amado hijastro, Hipólito. El hijo de Teseo y de la amazona Antíope (también llamada, en ocasiones, Hipólita) es un Críspulo Cabezas que parece más interesado en la sensualidad bucólica que le ofrece la naturaleza que en aceptar las insinuaciones de su madrastra. Paco Bezerra, inspirado por Eurípides y por Séneca, reinventa esta conocida historia para convertirla en un relato más cercano a la novela de aventuras, despojado de los dioses clásicos que infunden su poder; está como extraída de Las mil y una noches o, si queremos, aproximarnos más a nuestro presente, podemos imaginarnos una película de piratas o de buscadores de tesoros donde encontramos reinos casi idílicos que se deben arrasar. Sigue leyendo →

Notre innocence

Wajdi Mouawad lanza a los millennials gritando a coro su inocencia y reclamando una responsabilidad en la herencia recibida

Signo inequívoco de los dramaturgos imbuidos de postmodernidad, agolpados por el postdrama y todas las fragancias del arte conceptual, es trabajar a partir de una idea (no siempre suficientemente compleja). En la mayoría de los casos se alcanza una extrañeza esteticista generalmente hueca; en unos pocos, la propia idea rompe los límites y ofrece, gracias a la inteligencia de los creadores, efectos, soluciones y hasta metas más que satisfactorias. Wadji Mouawad casi lo consigue; pero le ha faltado abordar la complejidad de los individuos que contradicen al imperioso estereotipo. Desde luego, sigue siendo Incendios la obra que ha logrado una larga lista de seguidores. No negaré que es un buen texto, aunque sus procedimientos sean de corte clásico; pero me parece mucho más interesante, incluso cuando se queda a medias (véase Les larmes d’Oedipe o   Inflammation du verbe vivre), en sus experimentaciones artísticas como en Seuls o en este caso de Notre innocence. El prólogo, una larguísima historia entreverada de metaficción, sitúa a la actriz Hayet Darwich a relatar pormenores que no parecen razonables en su extensión y que más sirven al dramaturgo para conectar con la «realidad» el acontecimiento (como acostumbra a hacer). Curiosamente, por la estructura del montaje, podríamos considerar que del principio se pasa a lo podría haberse establecido como apoteósico final. Sigue leyendo →

Proyecto Edipo

Sófocles y el futuro postaurino se imbrican en este angustioso montaje escrito y dirigido por Gabriel Olivares

Muy posiblemente, a tenor de lo que hemos podido observar en las últimas temporadas, sea Edipo la figura mitológica que ocupa el primer lugar en atractivo teatral. Podemos recordar la versión de Sanzol, el Edipo en Colono de Wajdi Mouawad, la mirada humorística de los portugueses Companhia do Chapitô y hasta el Tebas Land de Sergio Blanco. Gabriel Olivares ha pretendido dar una vuelta de tuerca y, en cierta medida, lo ha conseguido. Más, desde luego, por su dirección, apoyada en la técnica del view points y por esa sobredimensión escenográfica con la que acierta a mostrárle al espectador todo el esqueleto de ese peculiar escenario del Teatro Fernán Gómez. Visualmente el espectáculo viene cargado de potencia y de una intensidad que propende en esa estética postapocalíptica. Evidentemente, el trabajo de Felype de Lima es fundamental. La blancura del vestuario, otra vez un híbrido entre los hábitos que nos remiten a las sacerdotisas griegas de Delfos y, a la vez, a los uniformes que podemos encontrar en La guerra de las galaxias o en todas esas películas futuristas que lo recargan todo con el blanco. Comprenderá que es inevitable acordarnos de Tomaz Pandur, también por esa falsa sencillez en las tablas; aquello se puebla con elementos multiusos que van trazando diferentes espacios, como un hospital siquiátrico o un ruedo improvisado, con la iluminación de Carlos Alzueta, como si procediera de una nave espacial en el desguace o de un búnker habilitado ante la radiación ambiental. Sigue leyendo →

El curioso incidente del perro a medianoche

Álex Villazán logra una interpretación primorosa en la adaptación de esta novela juvenil

Foto de David Ruano

El éxito de la novela que publicó en 2003 el escritor inglés Mark Haddon se ha ido fraguando a fuego lento y ya es una de las lecturas obligatorias en cientos de institutos de España. Lo cierto es que se utiliza en ese sentido pedagógico tan habitual en nuestros días ―casi siempre tendente al adoctrinamiento y a la falta de crítica―; pero es de justicia valorar sus virtudes literarias; aunque su lector potencial sea el adolescente. Contamos con el punto de vista de un quinceañero afectado por un trastorno del espectro autista ―seguramente Asperger―, de esa minoría que brilla prodigiosamente por sus habilidades mentales; mientras fracasa irremisiblemente en las relaciones personales y en su propia autoconcepción. Por eso encontramos redundancias, obsesiones, listas de números, problemas que nadie se ha planteado, cuestiones matemáticas llevadas al extremo, memoria fotográfica y, todo ello, bajo la pátina de la novela de detectives; por lo tanto, también, con giros metaliterarios bien significativos (muchísimos materiales que en el texto aportan información suplementaria de todo tipo son retirados en su mayoría en la adaptación teatral). Sigue leyendo →

Algún día todo esto será tuyo

Una mirada estrafalaria sobre la historia de El Corte Inglés para cerrar la trilogía sobre las miserias ibéricas

Era del todo esperable esta última parte para cerrar la trilogía titulada: Crónicas ibéricas. Ahora ya podemos concluir que la panda del Club Caníbal ha elaborado un itinerario de humorismo castizo español tan original como apegado a una tradición que va desde Valle-Inclán hasta Berlanga y José Luis Cuerda, pasando por especímenes como Tip y Coll, los Hermanos Calatrava y, en los últimos tiempos, el grupo entorno a Joaquín Reyes y su Muchachada Nui. En definitiva, hipérboles desaforadas, motivos grotescos, ruralismo, surrealismo muy próximo al absurdo y un sin fin de remisiones patrias que satirizan una cultura muy tendente al tremendismo y a la autodestrucción. Es necesario señalar que la comedia con trasfondo crítico carece de fuerza en el teatro desde hace mucho y lo que hace esta gente resulta paradigmático y elocuente. En conjunto, si dejamos la navaja a un lado, es una construcción magnífica de desvergüenza oxigenante. Reconocerse en su burla y, a la vez, sentirse horrorizado de que algunos de tus compatriotas hayan tenido comportamientos tan ruines es toda una satisfacción. Sigue leyendo →

Yerma

El ambigú del Teatro Kamikaze se llena de tierra para representar esta mirada sugerente a la tragedia de Lorca

Foto de David Ruano

En un intento moderado de traer la Yerma lorquiana al presente, Marc Chornet ha conseguido que uno se olvide de que aparecen un móvil, un test de embarazo o unos auriculares. Si esos elementos no hubieran aparecido; pues casi mejor. Efectivamente, no entorpecen el espectáculo; pero no son, desde luego, suficientes ―entre otros detalles― como para que uno se piense que en algún pueblo de España el patriarcado sigue funcionando de esa manera. De hecho, no funciona de ninguna, salvo en algunas etnias que necesitan atrapar en el tiempo su «raza». Es preferible dejarse provocar por el lenguaje del poeta granadino, aceptando que su protagonista viste vaqueros; pues lo que acontece, insisto, puede mantener algunos vestigios en alguna familia muy concreta; pero no en una sociedad que le dé soporte cultural. Ante todo, el montaje funciona por dos hechos, esencialmente: por la escenografía y los movimientos que propicia, y por el cariz que le aporta Alba José. En cuanto a lo primero, Laura Clos ―quien seguramente habría deseado unos cuantos metros más en ese ambigú del Teatro Kamikaze―, esparce arena, va floreando de vides todo el suelo y sitúa una cama deshecha en el centro junto a un váter. Sigue leyendo →

Un enemigo del pueblo (ágora)

Rigola reduce la obra de Ibsen a su mínima expresión para debatir con el público sobre la democracia y el sufragio universal

Foto de Vanessa Rábade

Resulta muy difícil trasladar el planteamiento de Ibsen a este presente tan complejo en el que nos ha tocado vivir y, además, pretender que un caso local, con implicaciones muy personales que sitúan entre la espada y la pared a los afectados, pueda servir de ejemplo para evaluar a las democracias liberales de nuestra contemporaneidad. Caer en el reduccionismo y, por lo tanto, en el populismo y la demagogia es muy sencillo; y así ocurre. Esto ya lo comenté con otra versión que se presentó hace tres años titulada Stockmann (donde curiosamente también empleaban una pizarra como en esta ocasión utiliza Max Glaenzel en la rácana escenografía que presenta. La cuestión es que nos tienen que dar la lección en el aula). Al entrar en la sala nos encontramos con la palabra ethiké repartida en unos enormes globos. La remisión en griego a la ética, nos tiene que hacer pensar obligatoriamente en Aristóteles. Fundamentalmente por famosa Ética nicomaquea (donde se desgrana el valor de las virtudes y sus posturas teleológicas) y, también, por ser un filósofo que caracterizó la democracia a través de los conceptos de isegoría (igualdad a la hora de emitir una opinión) y de isonomía (igualdad ante la ley). Bien, pueste este montaje no empieza con la emisión de los pareceres, con el enfrentamiento de las ideas, con la concreción sobre los conceptos sobre los que se quiere dirimir. No. Aquí los sofistas, entre la algarabía, entre el chichisbeo del estreno, nos impelen a votar a través de las cartulinas que nos han repartido. «¿Creéis en la democracia?». Y la gente vota. Y nadie cuestiona nada. Sigue leyendo →

Autobiografía de un yogui

Rafael Álvarez, El Brujo, nos lleva a extraer las enseñanzas de Yogananda, el introductor en Occidente del kriya yoga

Muy difícil resulta criticar un espectáculo de El Brujo sin caer en las consabidas características de ese estilo que ha pergeñado de forma genuina; pero, en esta ocasión, creo que no ha encontrado el equilibrio que sí se percibía en sus obras anteriores. Primeramente, porque se extiende demasiado, sin que haya motivo para ello. Es cierto que la exitosa Autobiografía posee un número de páginas considerable; aunque no hay más que observar cómo nuestro intérprete se demora con algunas de las anécdotas. Él mismo comenta que llegaremos hasta las dos horas y cuarto. Pienso que existen demasiadas redundancias sobre aspectos metafísicos a los que se pretende otorgar cierta consistencia que se quedan flotando en la nada. Además de esa reiterativa unión entre los dichos retóricos de algunos científicos (por ejemplo, Einstein) y las especulaciones de estos «ungidos» como si alguno de ambos ofreciera una aproximación certera. Pura poesía. Uno puede entender que estos yoguis hayan tenido tanta repercusión en Occidente; y eso sin que hayan conseguido conversiones masivas al budismo o al hinduismo. Para aquellos que desconfían de los iluminados que se teletransportan galácticamente o que tienen sueños premonitorios que se cumplen fehacientemente, la vida de Yogananda (de la que también se da cuenta en el documental de 2014, Awake) puede ser una excusa para comprender un hecho sociológico de primera magnitud. Ya que nuestro yogui viajó a Estados Unidos en 1920, donde llegó a ser aclamado en conferencias multitudinarias como la del Carnegie Hall. Sigue leyendo →