Juegos para toda la familia

Sergio Martínez Vila ha escrito un violento drama acerca del abuso insolente de los poderosos sobre unos migrantes sirios

Foto de Laura Ortega

«La obra contiene escenas y expresiones que pueden herir la sensibilidad del espectador», avisa el Centro Dramático Nacional. Afortunadamente, hace tiempo que Sergio Martínez Vila pretende exactamente eso, herirnos en nuestra conciencia con propuestas de carácter político que nos atañan desde los sucesos contemporáneos con sus efectos. Quien haya seguido a este autor en los últimos meses habrá asistido a dos obras como El fin de la violencia o En La Ley, antecedentes claros de sus orientaciones ideológicas. En el montaje que se presenta en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero, nos encontramos con una familia enriquecida por la venta de armas a países tan incumplidores de los derechos humanos como Arabia Saudí. La familia en cuestión aprovecha cualquier celebración —en este caso, el cumpleaños del hijo— para ejecutar sus juegos macabros. Sigue leyendo →

Vania (escenas de la vida)

Àlex Rigola nos «encierra» con los cuatro personajes principales de la obra de Chéjov, para adentrarnos en la esencia de su angustia

Vania dialoga consigo mismo más allá de sus dramaturgistas. Mientras Daniel Veronese en Espía a una mujer que se mata «encierra» a los personajes del drama en un reducto de apenas unos metros cuadrados; Rigola «encierra» a sesenta espectadores en un gran cajón para toparse con cuatro actores que no renuncian a su nombre y que se aproximan al papel que les toca representar con una engañosa timidez. Lo verdaderamente trascendental de esta adaptación es la búsqueda denodada del poso existencial y, por lo tanto, esa casa de campo rusa, esa dacha luminosa que habitamos, es como un decantador catártico que da cuenta de lo esencial. En aquel 1899 en el que Chéjov publica su Tío Vania, cinco años antes de morir de tuberculosis, se concentran las síntesis del irracionalismo. O acaso no podemos percibir a Kierkegaard, con aquellos dos hombres sumidos en el denominado «estadio estético», buscadores de placer y entregados a la seducción. Sigue leyendo →

En la fundación

La Joven Compañía se atreve con esta obra de Buero Vallejo que se aproxima a la ciencia-ficción

Foto de David Ruano

Durante el año pasado, no faltaron quejas en el mundo teatral sobre la ausencia de obras de Buero Vallejo durante el centenario de su nacimiento. La verdad es que creo que la única representación que se hizo fue, precisamente, La fundación, en La Pensión de las Pulgas, dirigidas por Ruth Rubio. Por lo tanto, volvemos sobre el mismo texto en la versión que ha realizado Irma Correa, de quien conocimos la temporada anterior Hablando (último aliento), una historia donde también se trataba el tema del encierro y en un ámbito psicológico. La dramaturga ha intervenido los diálogos de tal manera que podemos apreciar un lenguaje más cercano todavía a nosotros; aunque la adaptación no ha llegado al punto de pulir las explicaciones tan evidentes que se escuchan en la primera parte. Y es que Buero combina en esta fábula dos tramas muy marcadas que casi llegan a funcionar como cajones estanco. Sigue leyendo →

La dama boba

Una dinámica versión de Alfredo Sanzol para la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico, donde el amor es el revulsivo de la estupidez

Como viene ocurriendo en los últimos años, los jóvenes de la Compañía Nacional de Teatro Clásico ofrecen un contrapunto de enorme calidad a las propuestas de los mayores. En esta ocasión, Alfredo Sanzol se ha puesto en la dirección para versionar la popular comedia de Lope, La dama boba. Ha tomado la decisión de modernizar ciertos aspectos que, ya adelantamos, producen un cariz demasiado juvenil al montaje, aunque más respetuoso con las mujeres. Para empezar, ha desistido de emplear una escenografía como tal, no obstante, Alejandro Andújar la firma. Nos situamos en una configuración circular en la sala pequeña (la Tirso de Molina), del Teatro de la Comedia, por donde los artistas revolotearán sin freno. El vestuario directamente es el que uno se puede imaginar para estos chicos cuando vayan por la calle. Sigue leyendo →

Dos nuevos entremeses, nunca representados

Ernesto Arias monta estas dos piezas cervantinas con el ambiente propicio del Barroco más burlesco

Foto de Sergio Parra

No podemos más que celebrar que estas dos nuevas piezas se sumen a los Entremeses que recuperó José Luis Gómez, quien también protagonizó su particular Celestina, auténtico vaso comunicante con el ambiente picaresco y marginal que exponen estas piezas que Ernesto Arias dirige en el Teatro de La Abadía. Avancemos que el montaje está repleto de aciertos que permiten sublimar unos textos que en su trama esencial son bastante sencillos; pero que tanto literaria como sociológicamente poseen un valor incuestionable. Con tal de alargar hasta la hora y veinte minutos unas historias que no darían, desde luego, para tanto, se han tomado una serie de decisiones teatrales —aquí hay que felicitar tanto al director como a Brenda Escobedo, responsable de la dramaturgia—, decisorias y plenamente exitosas (el público queda entusiasmado ante el despliegue artístico). Primeramente somos llevados a la nocturnidad, al frío de la calle en que duermen los grupos marginales de aquel Barroco tan devastador. Se logra un silencio de casi un minuto que configura un amasijo de cuerpos, como una Balsa de Medusa, un escorzo antes de que la acción se ponga en marcha. Se genera un clímax idóneo y pertinente para adentrarnos en un Madrid taciturno. Sigue leyendo →

Democracia

Alexei Borodin abre el ciclo «Una mirada al mundo» con la representación del famoso caso de espionaje «sufrido» por Willy Brandt

La figura de Willy Brandt —seudónimo de Herbert Ernst Karl Frahm— es lo suficientemente interesante para los europeos y, también, concretamente para los españoles (no podemos olvidar el soporte que brindó a Felipe González y de cómo el PSOE se asemejó en su alejamiento de los postulados marxistas al SPD, el Partido Socialdemócrata de Alemania). Además, el canciller alemán estuvo por España durante la Guerra Civil y era un gran conocedor, como periodista, de la realidad hispánica. Por lo tanto, aunque esta obra se centre en el Affaire Guillaume, sus repercusiones llegan hasta la actualidad; puesto que la reconstrucción de Alemania y su reunificación han tenido consecuencias muy significativas que están plenamente relacionadas con su diseño. Sigue leyendo →

Tebas Land

Un drama sobre las fronteras de la ficción y el parricidio, protagonizado por Israel Elejalde y el joven Pablo Espinosa

Foto de Vanessa Rabade

Otra vez el ir haciendo, otra vez el metateatro, otra vez bordear los márgenes de la realidad y de la ficción. Vía agotadora de los últimos cien años, que en los tiempos presentes ha ahondado en la autoficción, que resulta más periodismo y documental que otra cosa. En Tebas Land, además de trabajar con las herramientas mismas del acto de representación, se aborda el tema del parricidio. El gran problema con el que nos encontramos, una vez ha finalizado la función, es aceptar que todo el andamiaje sobre la elaboración de la propia obra teatral no acaba de estar ni al servicio de su propia reflexión, ni al servicio de una profundización interesante acerca del caso que nos compete: un hijo ha matado a su padre. Para empezar, contamos con tres personajes a los que les falta redondearse. Primeramente, Israel Elejalde se enmascara en un dramaturgo que se hace llamar S, que pretende escribir una obra de teatro sobre un chico (uno concreto y conocido), que ha matado a su padre y que está recluido en la cárcel. Se dirige a nosotros a modo de presentación, para explicarnos lo que pretende hacer: básicamente, entrevistarse con el muchacho, pergeñar los diálogos y, mientras tanto, intentar que El Pavón Teatro Kamikaze le acepte las diversas propuestas; siempre y cuando se puedan sortear las trabas del Ministerio del Interior. Sigue leyendo →

Un tercer lugar

Denise Despeyroux profundiza en su concepción del amor a través de seis personajes repletos de rarezas

Foto de Sergio Parra

La dramaturga más prolífica de estos lares vuelve a recurrir al ensamblado de piezas en una estructura tripartita, como ya hizo en la mejor de sus obras hasta la fecha: Carne viva. Para ello ha aprovechado el fragmento que incluyó en aquel experimento comunal que puso en marcha Fernando Sánchez-Cabezudo en la clausurada sala Kubik Fabrik: Historias de Usera. Llegó a ser una especie de hilo conductor y aquí lo es de nuevo. El relato nos entrega a Tristán, interpretado por Jesús Noguero —nuevamente con esa apostura y ese paladeo de la emoción que debe ser expresada—, y a Matilde, con una Lorena López cariñosa y vitalista. Ambos se encuentran en un teatro (la propia sala Kubik, antes nombrada), donde asisten a una representación comandada por Daniel Veronese (de quien precisamente ahora se puede disfrutar su Espía a una mujer que me mata). Sigue leyendo →

La noche del Sr. Smith

Un drama sobre la inmortalidad y la memoria representada a través de una fábula futurista

Ante todo, es innegable que la Compañía del Sr. Smith posee un estilo que es reconocible, como pudimos observar con su anterior trabajo La piel del lagarto, y que se caracteriza por una inclinación a lo fabulístico, al desarrollo imaginario de otros mundos posibles, cierto infantilismo que termina por ser naíf y un humor juguetón sobre la crítica de nuestras costumbres. La noche del Sr. Smith nos sumerge en la mente quebrada de un enfermo de Alzheimer que, desde el hospital, lucha contra la tergiversación de sus recuerdos. Esa paradoja por la cual estos pacientes «se convierten» en niños, ancianos que regresan a la infancia, a sus primeras experiencias —seguramente reconfiguradas por nuestro engañoso cerebro— encaja perfectamente con el tono un tanto sensible y aniñado con el que procede el resto del elenco. Sigue leyendo →