La gaviota

Chela De Ferrari ha creado una versión impetuosa del clásico chejoviano con la participación de actores invidentes

La gaviota - Foto Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Junto con el Tío Vania, La gaviota se ha asentado como el clásico de la época contemporánea hiperexplotado en los últimos tiempos (y lo que queda de temporada). Eso sí, hemos asistidos a planteamientos verdaderamente peculiares. Simplemente recordemos tres: el de Oskaras Korsunovas, el de Rigola y el de Cyril Teste. Ahora, Chela De Ferrari propone un atrevido juego de espejos donde la invidencia y la visión se conjugan para destinarnos a un esfuerzo generoso de imaginación. Sigue leyendo →

Le congrès ne marche pas

La Calòrica nos traslada al Congreso de Viena para trazar un paralelo con el presente de manera ridícula

Le congrès ne marche pas - Foto de Sílvia Poch
Foto de Sílvia Poch

Con lo que ocurre en el desenlace de este montaje ─una escena tan enormemente significativa que trastoca cualquier interpretación de lo acontecido antes─ bien podríamos plantearnos cerrar los teatros públicos aspirantes a auspiciar la contemporaneidad. Definitivamente no merece la pena. Si el público jalea la mayor patochada, la mayor ridiculez vista en los últimos tiempos, podemos retirarnos. No me importa destripar el asunto. Sigue leyendo →

This Is Not an Embassy (Made in Taiwan)

Rimini Protokoll monta en el Teatro Valle-Inclán una improvisada embajada para Taiwán en un espectáculo de tintes propagandísticos

This Is Not an Embassy - Foto de Claudia Ndebele
Foto de Claudia Ndebele

Si el lenguaje predominante en nuestra sociedad es el publicitario; pues todo está en venta ─hasta uno mismo─ debemos esperar que el arte teatral, donde impera el canal audiovisual, todavía fuera un vector de resistencia. ¿Cómo debemos tomarnos este artefacto de Rimini Protokoll? Porque directamente como propaganda clásica con los procedimientos irónicos, distanciadores y tecnológicos del siglo XXI. Bastantes performances hemos sufridos con el tema catalán en los últimos años como para ahora atender a los taiwaneses. Del País Vasco no hablo, ya que me ha comentado que eso es agua pasada y que pelillos a la mar, y que mucha libertad de expresión, aunque atufe a Titadine. Sigue leyendo →

Los gatos mueren como las personas

Dan Jemmett nos entrega en el Teatro Valle-Inclán una propuesta insoportable a través de Fassbinder y Heiner Müller

Los gatos mueren como las personas - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Vuelta y revuelta al consabido mecanismo del teatro dentro del teatro. Otra vez una de esas obras que ya no epatan ni a los exquisitos teatreros. Ni siquiera se logra en esta ocasión la imbricación entre las obras puestas en marcha. La multiplicación queda en división. Si se pretendía colar en la emulación de un film setentero un clásico del siglo XX, sobre una del XVIII, para lograr una tercera performance, lo cierto es que nos quedamos a medias de muchas cosas. Cuando menos, el espectador saldrá desconcertado; aunque, seguramente, muchos huirán infectados por el tedio. Sigue leyendo →

Primera sangre

María Velasco completa su díptico sobre la muerte en el Teatro Valle-Inclán para destinarnos a un tenebroso mundo infantil

Primera sangre - Foto de Luz SoriaBajo el título general Los muertos no respetan el descanso, María Velasco publicó en la editorial La Uña Rota las obras Harakiri, de la que pudimos contemplar su representación el año anterior, y Primera sangre, que ahora ocupa la misma Sala Francisco Nieva en el Teatro Valle-Inclán. Ciertamente el tema de la muerte inesperada vuelve a desarrollarse; pero también la falta de cohesión regresa como máxima pega a otro de esos espectáculos de la artista, donde mete demasiados elementos para no terminar de elaborar un hilo conductor, un argumentario más sólido, una, si se quiere, evolución dramática. Sigue leyendo →

The Garden of Delights

Philippe Quesne monta en el Teatro Valle-Inclán su particular versión performativa del célebre cuadro del Bosco a través de un espectáculo carente de discurso

The Garden of Delights - FotoCon Farm Fatale ya debería haber escarmentado; pero he vuelto a picar con Philippe Quesne. Al fin y al cabo, viene con todo el marchamo del imperante Festival de Aviñón y con una producción digna del acontecimiento del siglo. Ahora, la nadería se impone a través de la espontaneidad y de que el público ─ad hoc, muy ad hoc─ disponga todo su acervo para sacar alguna conclusión de un espectáculo que, se afirma, remite a El jardín de las delicias, la pintura de El Bosco, que se hospeda, como todo el mundo sabe, en el Museo del Prado. Así que no entiendo cómo nuestro Centro Dramático Nacional no ha favorecido que el título fuera en español (la obra original es en francés, ustedes mismos). Sigue leyendo →

Helen Keller, ¿la mujer maravilla?

Chévere continúa con sus propuestas de teatro documento para sumergirnos en la vida de esta gran mujer sordociega en un espectáculo moroso

Helen Keller - La mujer maravilla - Foto de Sabela Eiriz
Foto de Sabela Eiriz

En la deriva del teatro documental, Chévere, compañía ducha en este estilo (véanse algunas de sus últimas y extraordinarias propuestas: N.E.V.E.R.M.O.R.E. y, sobre todo, Curva España), ha dado un paso más, que yo creo que es un paso menos. A mí este espectáculo, desde la perspectiva dramatúrgica, me parece un retroceso en el itinerario vital de este grupo. Principalmente, porque su formalismo se fagocita, se canibaliza, va contra toda posible claridad y representación, contra la conmoción del respetable o contra la provocación intelectual. Y es que el punto de vista es metaescritural; es decir, nuestro dramaturgo Xron adopta una actitud previa antes de ponerse a la acción, y nos transcribe en la pantalla sus intenciones. Un «tutorial» de teatro-documento. Sigue leyendo →

Así hablábamos

La tristura se acoge a la influencia de Carmen Martín Gaite para elaborar un espectáculo banal en el Teatro Valle-Inclán

Así hablábamos - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Tomemos esta función como un segundo episodio de aquel éxito llamado Future Lovers. Si en aquella propuesta la espontaneidad de los jóvenes era apreciable y magnífica, repleta de romanticismo, esta que aquí nos encetan es de una vaguedad, una ñoñería y una insignificancia que ya hay que rechazar de plano. Porque los componentes de La tristura ya nos han dado suficientes muestras de este entontecimiento. Véase, por ejemplo, la obra que Celso Giménez presentó en solitario la temporada anterior: Las niñas zombi. Pero qué decir, por otra parte, de la película de Itsaso Arana, Las chicas están bien, que es otra deambulación, en la línea de lo que hace su colega Jonás Trueba. Que ocurra algo sustancial es puro azar. Sigue leyendo →

Misericordia

La directora y dramaturga Denise Despeyroux plantea una dramedia autoficcional sobre el exilio en el Teatro Valle-Inclán

Misericordia - Foto de Geraldine Leloutre
Foto de Geraldine Leloutre

Es un poco lastimoso para mí reconocer que Denise Despeyroux ha perdido punch para la comedia. La melancolía se adentra en dirección a un nihilismo desencantado. Las cuitas existenciales de los personajes se enmascaran con aficiones frikis o espurias, que no se sustentan en algo más profundo y sólido que pueda determinar una vida feliz. Mucho de eso ya lo hemos percibido en los últimos espectáculos de la autora. Ya fuera Canción para volver a casa, que se representó en esta misma sala del Valle-Inclán, o Un tercer lugar, estrenada en 2017. Cuando se tiende al humor más desenfrenado, los espectadores ganamos, como así ocurría con La omisión del si bemol 3 o Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales. Sigue leyendo →