Resumen de lo más significativo de este curso teatral que ha finalizado recientemente

Demasiados cursos ya sin que se obtenga un ramillete de espectáculos destinados a permanecer en la memoria durante un largo tiempo o, incluso, a situarse dentro del canon del siglo XXI. Parece que hemos alcanzado una reconfortante medianía, donde apenas las ideas que pululan en nuestra sociedad se exprimen en las contradicciones. Y los teatristas casi no arriesgan su prestigio abandonando en alguna medida los motivos consabidos. Podría afirmar que el cuestionamiento de la verdad ─sin caer en la posverdad contemporánea, pero aceptando la circunstancia─ ha sido el tema que mejor se ha elaborado durante estos meses. Por otro lado, da la impresión de que las formas de posteatro se han aposentado en lo convencional. Y los que apuestan por lo supuestamente rompedor ofrecen funciones inanes (véase LEXIKON o Tinieblas). Sigue leyendo



Dentro de las distintas tendencias que podemos encontrar en el teatro de Juan Mayorga, La colección se aunaría con aquellas más metafísicas ─alegóricas, podría puntualizar─. Es decir, si nos fijamos en el último decenio, pues pensaríamos en
A Mayorga le gustan los cuentos clásicos, también, hacerse preguntas sobre la realidad y curiosear en posibilidades fabulísticas. En el propio Teatro de La Abadía, que ahora él dirige, presentó hace varios años 
