Una historia de amor

La estrella de la dramaturgia francesa, Alexis Michalik, irrumpe en los Teatros del Canal con una obra cargada de inverosímil sensiblería

Retrato por el Fotografo Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Supongo que este es el tipo de teatro que haría las delicias de Albert Boadella. Blanca Li ha sabido abrir la mirada para llegar a todos los públicos, y dar cabida a un montaje que, después, en buena lid, será explotado por un teatro comercial, como ya se anuncia. Una historia de amor es la peor obra que he podido contemplar en los Teatros del Canal. Yo entiendo que afirmar esto de un espectáculo que es firmado y dirigido por un «niño maravilla», pues supone un gran atrevimiento y, seguramente, sea un gesto de soberbia elitista. Lo reconozco. Sigue leyendo

Antigone in Molenbeek + Tiresias

Guy Cassiers vuelve a cargar su dramaturgia con los excesos narrativos para remitirnos a dos figuras clave de la mitología clásica

Antigone in Molenbeek + Tiresias
Foto de kvde.be

Con Guy Cassiers ya sabemos a lo que nos exponemos. Diría que los belgas más ¿vanguardistas? viven decididos por lo narrativo. Los ejemplos se suceden con Milo Rau (suizo, pero afincado en Bélgica) o, hace poco con Fabrice Murgia; y hasta Cédric Eeckhout, desde el humor, se apunta a contarnos sin parar una historia. Tomemos las dos piezas en sintonía y no totalmente separadas; aunque el descanso durara media hora. La estética es la misma y, las remisiones mitológicas, también. A bote pronto, se puede aseverar que la Antígona es aburrida, monótona, lineal. Sigue leyendo

Finados y confinados

Nieve de Medina pretende documentar la muerte de sus dos hermanos en el contexto de la pandemia a través de una dramaturgia insignificante

Finados y confinados - Foto de Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Hace un año, en Movistar, un programa de humor negro (El cielo puede esperar), pretendió emular funerales de famosos que seguían vivos. Era una forma de homenaje antes del final definitivo. Más allá de que resultara llamativo o gracioso, volvió a evidenciar lo complicado que es, una vez nos apartamos de la parafernalia tan efectiva y efectista de las distintas religiosas, realizar un acto estéticamente (en su sentido más profundo y simbólico) meritorio para despedir a los muertos. Hoy en día, los funeral planner (como las wedding planner) pueden lograr que el evento tenga un toque de distinción y que permita que el trago sea más hermoso y hasta memorable —siempre con el riesgo de convertirlo en otra feria más de las vanidades contemporáneas—. Sigue leyendo

Fiesta de farsantes

José Luis Alonso de Santos adapta los pasos de Lope de Rueda para reflejarlos con nuestro presente en un espectáculo muy dinámico y divertido

Retrato por el Fotografo Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Este montaje es el claro ejemplo de lo que sí permite una adaptación al presente con desenfado, para constituir un pastiche repleto de coherencia. El teatro popular posee unos márgenes mucho más dúctiles como para que aceptemos una intervención mayor. Fiesta de farsantes es un collage extraordinariamente bien enhebrado, sin altas pretensiones artísticas; pero con una búsqueda del entretenimiento fascinante que logra rebuscar en una tradición española que tenemos absolutamente imbricada en nuestra cultura. Comprendemos a todos los personajes como estereotipos del siglo XVI, pero que son asimilables con muchos de los individuos que pululan a nuestro alrededor o que, incluso, somos nosotros mismos. Si acaso, el hambre pertinaz sea un signo inequívoco de aquellos tiempos y un motivo insoslayable para aguzar el ingenio. Además, como producto enteramente posmoderno, se entremezcla de una multitud de gestos y de puntualizaciones que resultarán imposibles de reconocer en su totalidad; porque van de lo más culto a lo más vulgar, de lo rural a lo urbano, de lo viejo a lo moderno, en extensiones muy diferentes. Sigue leyendo

El alivio o la crueldad de los muertos

Rubén Ochandiano crea unos personajes inermes para criticar la superficialidad de nuestro mundo actual

El alivio - FotoRidiculizar a gente ridícula puede convertir tu obra en ridículo y a tu planteamiento en altamente insignificante. Si degradas tanto el objeto a criticar —para posicionarte moralmente por encima, hemos de suponer—; entonces has diseñado un rival o un enemigo con el que batirte que, en su rebote polémico, te deja a ti como creador subido a un minúsculo peldaño. En resumidas cuentas, la estructura fundamental que debemos tener en cuenta para asimilar y comprender esta función es la que, en su momento, dispuso Hegel con aquello de la dialéctica del amo y del esclavo. A saber, los dueños de la casa donde nos encontramos —Rafa Lladó, responsable de la escenografía, redunda con ese espacio de aire dieciochesco, repleto de espejos y terciopelos rojos, en el romanticismo y en el decadentismo que transmite la obra— han decidido dar una fiesta de cumpleaños y, a la vez, despedir a su sirvienta (por razones difusas). Según la tesis hegeliana, el efecto de superioridad de los señores frente a su criada se ha perdido con el tiempo. Además, se han despojado de sus habilidades y se han convertido en unos inútiles. Sigue leyendo

La pasión de Yerma

Lola Blasco traslada la tragedia lorquiana a nuestros días con la inconsistencia de no reconsiderar el contexto sociocultural presente

La pasión de Yerma - Foto¿Merece la pena adaptar la obra de Lorca para, en lugar de aportarle un aire nuevo, otra temperatura, quizás, con mayor consonancia presente, desvirtuarla hasta hacer de ella un acontecimiento entre dos aguas? La necesidad de duplicar la actualización de un clásico, pues toda obra del pasado es actualizada ipso facto por la mirada de un espectador nuevo, conlleva, en muchas ocasiones, la descompensación anacrónica de los hechos, y el descoloque de unos símbolos que requieren de un contexto sociocultural muy concreto. Si nos venimos al ahora, ¿qué es la esterilidad de una mujer? O debemos tomar la verosimilitud a medias y a gusto del consumidor. Microondas, lavadoras (a pares) y un tren AVE arrollando ovejas; pero ni avances sociales inconmensurables, ni secularización sin parangón, ni pruebas médicas que zanjen las dudas y planteen las posibilidades que hoy existen. Sigue leyendo

Alimañas (brillantes)

Pilar Massa dirige esta provocadora comedia negra de corte fantástico firmada por Philip Ridley en los Teatros del Canal

Alimañas - FotoDe primeras uno debe pensar en la sátira de Jonathan Swift, Una humilde propuesta —pudimos ver de ella una adaptación teatral dirigida por Laila Ripoll hace pocos años—. Si aquella daba solución a la molesta presencia de los niños vagabundos en las calles y a la acuciante hambre de la sociedad británica, las Alimañas de Philip Ridley, reparan lo primero y solventan las dificultades de los jóvenes para acceder a la vivienda, de sus sueños. Quién se lo iba a decir a Adela Cortina, cuando escribió aquello de Aporofobia, que ahí estaba encerrada la política inmobiliaria más eficiente. Por supuesto, que el tema viene que ni pintado para nuestro país y, sobre todo, para las grandes capitales; pues el abuso, por ejemplo, con los alquileres es insolente —no obstante, habría que rascar mucho acerca de las causas y de las soluciones—. Sigue leyendo

El hombre almohada

David Serrano adapta y dirige la célebre obra de Martin McDonagh protagonizada por Ricardo Gómez y Belén Cuesta

El hombre almohada - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

La historia que Martin McDonagh estrenó en 2003 es, en sí misma, una fábula que encierra otras muchas fábulas que recorren los miedos y las angustias más atroces con el esplendoroso motivo de la catarsis. Función primordial de la fantasía y de la imaginación que, en muchos casos se desprecia, con ánimo sobreprotector. Pues recordemos que muchos de los célebres cuentos de los hermanos Grimm, de Perrault o de Andersen, por poner algunos ejemplos, tienen un final demoledor que se le ha usurpado a los niños de las últimas décadas. Forma parte de la actualidad el debate sobre la influencia en los jóvenes de la violencia en las películas o en los videojuegos (algunas investigaciones demuestran que sí puede influir en la percepción que se tiene de la violencia, sobre todo en algunos individuos concretos). Esta cuestión la vimos reflejada precisamente también en los Teatros del Canal con La tristeza de los ogros, obra con ciertos paralelos con El hombre almohada. El marco —aceptemos que estamos en un país totalitario no identificado— es el propio de un thriller de aquellos que se ocupan de asesinos en serie peculiares, de sicópatas con obsesiones recurrentes, como en Seven, en Zodiac o en True Detective (se podrían nombrar cientos). Sigue leyendo

El perro del hortelano

Dominic Dromgoole adapta y dirige la célebre obra de Lope de Vega en los Teatros del Canal

El perro del hortelano - FotoEl último gran montaje sobre esta comedia palatina que Lope debió componer en 1613, fue la que dirigió Helena Pimenta para Compañía Nacional de Teatro Clásico; ahora, la Fundación Siglo de Oro vuelve sobre la afamada obra, como ya hizo en 2007 bajo la batuta de Laurence Boswell, con el genio de Dominic Dromgoole, quien estuvo diez años al frente del Globe Theatre de Londres. El perro del hortelano es una obra que, si se le da un buen ritmo y se modulan los embates amorosos con suficiente pericia, es difícil que no guste. Que los actores, y principalmente las que harán de criadas, salten a ese a propiciar una captatio benevolentia muy desenfadada, con guiños cachondos al público y volviéndose unas payasas muy cachondas, es una forma estupenda de comenzar. Mar Calvo, que luego hará de Dorotea, como sirvienta de cámara, demuestra poseer una vis cómica maravillosa para ponernos a tono, tal y como se hacía por el Siglo de Oro. Sigue leyendo