La compañía sevillana Atalaya celebra los veinticinco años de este montaje con una nueva revisión para devolver a los escenarios el mito griego

Que dos revisiones tan distintas del mito griego coincidan en cartelera nos permite descubrir la validez del argumentario y las posibilidades dramatúrgicas que se sondean en nuestra contemporaneidad. La Electra, de Fernanda Orazi se ajusta a parámetros posmodernos a través de la ironía; mientras, como vamos a ver, la Elektra.25, de Atalaya rebusca en el pasado a través de Heiner Müller y Bertolt Brecht, con un ojo puesto en la película de Miklós Jancsó, Elektra, My Love (1974), para crear toda una serie de fragmentaciones y subsiguientes conexiones que terminan por construir una propuesta altamente expresionista. Sigue leyendo

Lo habitual en este tipo de trabajos es que la capa de working progress o la metateatral confluya con una realidad, como un solapamiento que nos lleve a observar una relación de ideas, una metáfora de la metáfora. Algo así, observamos la pasada temporada con 




