Amistad

Juan Mayorga nos entrega una comedia sin demasiada gracia sobre tres amigos que dialogan durante sus propios velatorios fingidos. Un planteamiento que inicialmente llama la atención, pero que resulta demasiado repetitivo

Amistad - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Hace unos años echaron un programa en televisión que se llamaba El cielo puede esperar. Era un funeral fingido dedicado a una celebridad de nuestro país. El asunto tenía su gracia; pues los colegas aprovechaban la circunstancia para elaborar algún panegírico entreverado de chanza y amor. Aquí los protagonistas de Mayorga juegan a algo similar; aunque el tema solo da para esbozar alguna sonrisa.

Nuestro más laureado autor teatral vivo ha bajado mucho el pistón desde El Golem de la temporada anterior. ¿Qué falla en Amistad? Pues el planteamiento en sí, cuando la mera repetición del esquema inicial pone sobre aviso al espectador y este se aburre con anticipación. Se percibe que esos personajes no esconden demasiado, que son tan comunes que se va a caer en ese estereotipo de que los hombres no hablan de su intimidad y de que, en realidad, sus amigos están ahí solo para confirmar su propio ego. El narcisismo competitivo del macho. Esto resulta ya bastante desfasado como para atenderlo con cuidado hoy en día. Sigue leyendo →

Kingdom

Anne-Cécile Vandalem monta un espectáculo grandioso que mezcla drama y cine para representar el enfrentamiento de dos familias de europeos en plena taiga rusa

Kingdom - Foto de Christophe EngelsCuesta creer que un mediometraje como Braguino, de Clément Cogitore, que ganó un premio en el Festival de San Sebastián de 2017 pueda reconvertirse en drama. Quizás los etnógrafos saquen algo en claro; pero el común de los ciudadanos apenas pasará de impactarse con el descuartizamiento de un viejo oso y de avistar cómo dos familias están mal avenidas, parece —según escuchamos en las pocas frases de los «protagonistas», cuando hablan de los Kiline—. Estamos en la taiga rusa. Unos europeos han decidido buscar la «vida retirada» para hallar la felicidad y regresar al modo de comportamiento propio de los forrajeadores. No queda más remedio que pensar en Thoreau e, incluso, en Unabomber. Si no queremos caer en comparaciones hippies con Captain Fantastic. Sigue leyendo →

Los desiertos crecen de noche

Las piezas breves de Sanchis Sinisterra enhebradas en un espectáculo de tintes vanguardistas en el Teatro Fernán Gómez

Los desiertos crecen de noche - FotoEn el Teatro menor, de José Sanchis Sinisterra se reúnen cincuenta piezas breves que son un puro juego, un divertimento, una indagación ontológica sobre la propia acción dramatúrgica; pero también, todo hay que reconocerlo, una impotencia a la hora de trasladar a escena unas pretensiones que «expulsan» al espectador de la experiencia estética, incluso al más consciente de los territorios que se sondean. Porque bien, como prólogo que es esa tesela llamada «Ahí está», donde una especie de exploradores en la total oscuridad descubren la luz, nos puede servir para dar comienzo; no obstante, ¿vale como obra autónoma? Ciertamente cuesta pensarlo. Otro asunto muy distinto es cómo se han enhebrado en esta propuesta con diferentes compases y con una proximidad muy elocuente. Sigue leyendo →

Los nadadores diurnos

José Manuel Mora y Carlota Ferrer ofrecen en el Matadero una desparramada extensión de su éxito Los nadadores nocturnos

Los nadadores diurnos - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Darle otra vuelta de tuerca al impacto dramatúrgico que logró hace nueve años Los nadadores nocturnos ese mismo espacio del Matadero alentaba las expectativas. No obstante, si el texto de José Manuel Mora es un collage triturante de metafísica, religión, estética y depresión, la dirección de Carlota Ferrer se ve superada por el desparrame, y no logra cohesionar mínimamente una pieza que vive de algunas escenas solventes. Si fueran unos jovenzuelos haciendo su carta de presentación, diríamos que sus ansias por epatar les han hecho descarrilar. Claro que, sobre el tapiz, se ve el lenguaje usual de este tándem, pues ya son varios los proyectos que hemos podido contemplar en los últimos años —el más apreciable El último rinoceronte blanco—. Sigue leyendo →

Sorry

Bobo Jelčić presenta en los Teatros del Canal una supuesta farsa sobre la sociedad estadounidense a partir de la obra Peyton Place

Sorry - FotoVamos a pensar que director croata Bobo Jelčić con este Sorry, que ha presentado en los Teatros del Canal, ha pretendido satirizar las ya ridículas telenovelas estadounidenses nacidas en los años cincuenta, para ilustrarnos sobre los modos de anestesia que aplica aquella sociedad y así recrear la fantasmagoría de la democracia. La palabra ‘democracia’ se repite hasta la saciedad en el espectáculo, sobre todo en el desenlace, como una manera bastante simplona, en absoluto analítica, de esos mantras estadounidenses sobre la patria, el sueño americano y la defensa de los derechos a través de su antigua constitución asaeteada por enmiendas. Sigue leyendo →

Marat-Sade

La compañía Atalaya recupera para los escenarios este clásico contemporáneo de Peter Weiss, donde el individualismo se sitúa como espejo deformado de la colectividad

Marat-Sade - Foto de Félix Vázquez
Foto de Félix Vázquez

Nada tienen que ver los montajes de Luis Luque en el Matadero hace un par de años y este de Atalaya que data de 2015. Pues este último, más allá de las resonancias con nuestra actualidad —algunos temas siguen formando parte de nuestro humus político—, se ajusta con insistencia en los propios parámetros de Peter Weiss y las influencias del teatro brechtiano y de la crueldad de Artaud, que a la compañía sevillana tanto le fascinan. Sí que se percibe, si la comparamos con la versión fílmica de Peter Brook o con adaptaciones de hace un tiempo como la de Narros (lo de Animalario fue de otra manera), que poseen unas escenografías más naturalistas. Quiero decir que Ricardo Iniesta, en esta ocasión, quizás se queda un poco escueto con el uso de los elementos. Es su santo y seña, como hemos visto en estas últimas semanas con las bañeras de Elektra.25 o con las puertas de El avaro. Aquí las grandes cortinas blancas son efectivas en muchas escenas; pero pienso que, en general, no se llega a producir del todo esa inmersión en el agobiante manicomio de Charenton, más concretamente en los baños. A lo mejor también influye la amplitud del Teatro Fernán Gómez, pues su caja escénica es larguísima. En cualquier caso, está el asunto algo desubicado. Sigue leyendo →

Espectros

La versión que presenta María Fernández Ache en el Teatro Español sobre el drama de Ibsen alcanza niveles telenovelescos

Espectros - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Estos Espectros son una debacle total de principio a fin. Estoy más que convencido que cualquier telenovela venezolana tiene menos anagnórisis, menos desvelamientos sorpresivos, que esta obra de Ibsen. Uno se pregunta si este texto tiene solución en escena hoy en día sin que nos parezca absolutamente caduco e infumable; puesto que el grado de inverosimilitud es tal que uno solamente puede recurrir a la risa (no faltan algunas carcajadas en situaciones realmente luctuosas en este espectáculo). Sigue leyendo →

El mar

Xavier Bobés y Alberto Conejero nos retratan al entusiasta maestro republicano Antoni Benaiges, fusilado por milicias falangistas al inicio de la guerra

El mar - FotoNo hace más que unas semanas, en el Teatro Fernán Gómez, asistíamos a otra representación, Historia de una maestra, que se ocupaba en buena parte de las innovaciones en política educativa ocurridas tras la proclamación de la II República en 1931. Ahora, en La Abadía, con El mar. Visión de unos niños que no lo han visto nunca vuelvo a tener la sensación de que la perspectiva sesgada de aquellos años ha creado una fenomenal idealización más por lo que pudo llegar a ser, que por lo que verdaderamente dio tiempo a demostrar. Y es que en este espectáculo de teatro documental y de objetos, bonito y dinámico, ilusionante por cómo se nos transmite, con la energía que pone Sergi Torrecilla, quien insufla versalmente el espíritu de este maestro procedente de Cataluña llamado Antoni Benaiges, mantiene un grado de optimismo exagerado. Dicho esto, me parece que el avance rápido de la introducción, con su periplo por distintos lugares, nos permite alcanzar su destino definitivo, Bañuelos de Bureba (Burgos) para centrarnos en el meollo. Sigue leyendo →

El avaro

La incursión musical de Atalaya con este clásico de Molière nos permite deleitarnos con la versatilidad y el ritmo de esta veterana compañía

El avaro - FotoLa celebración del cuarto centenario del nacimiento de Jean-Baptiste Poquelin se ha alargado exitosamente y no han faltado representaciones en su honor. Hace bien pocos meses el Vive Molière, de Álvaro Tato, se sumaba a otras funciones que han honrado al dramaturgo francés. Ahora Atalaya se enfrenta a El avaro, una obra que no ha tenido pocas adaptaciones en la escena española en los últimos años. Ellos han decidido pasarlo por el tamiz del musical; pero sin caer en el totalitarismo y permitiendo que todo se empaste de una manera muy fértil para propiciar la humorada. Sigue leyendo →