Quién mató a mi padre

Édouard Louis se pone a las órdenes de Thomas Ostermeier para insistir sobre su vida autoficcionada en un espectáculo manido

Quién mató a mi padre - Foto de Jean Louis Fernandez
Foto de Jean Louis Fernandez

Hace poco más de un año presentaba La Joven en el Teatro de La Abadía su versión sobre la exitosa novela autobiográfica Para matar a Eddy Bellegueule, de Édouard Louis. El proyecto ha continuado girando en los últimos meses y muchos jóvenes han asistido a diferentes representaciones. En ese espectáculo se nos detallaba —así aparece en el libro— la difícil adolescencia del escritor en una zona postindustrial y depauperada de Francia. En esas circunstancias de paro y de alcoholismo, su latente homosexualidad era una diana indeleble para toda esa sociedad repleta de cafres e insolentes. Toda esa agresividad aparecía en el instituto; pero también dentro de su casa. A partir de esa obra ya se nos había dado cuenta, en gran medida, de la relación que tenía con su padre. Uno ya se hacía a la idea de cómo era vivir con un hombre que no tenía nada más que hacer que estar sentado en el sofá frente al televisor o con los amigotes bebiendo. Sigue leyendo

Amaeru

Carolina Román plantea en este drama una búsqueda a través del ejemplo de su propia familia, de lo que supone el cariño dado y necesitado. Sus dos intérpretes realizan una labor cuidadosa en los Teatros del Canal.

TEATRO por el Fotografo Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Tras más de una hora de función, uno llega a pensar que la nueva propuesta de Carolina Román ha caído en el artefacto kitsch o que directamente se ha confiado a un costumbrismo que, quizás, a ella le conmueva; puesto que es su familia quien la ha inspirado. No obstante, el público actual puede sentir que el tema es demasiado naíf.

Ocurre, sin embargo, que en el final (no puedo revelar demasiado) se da tal cambio en la perspectiva que debemos adoptar, que el espectador tendrá que optar por tomarlo como otro incongruente desenlace al estilo de Los Serrano o como una deriva futurista a lo Desafío total o el capítulo 3 de la primera temporada de Black Mirror. Ese epílogo —no me tengo más remedio que insistir— quiero tomármelo como una revitalización de una obra que, en su contenido principal, redunda en los clichés de un teatro de costumbres que me queda muy lejano.

La forma de reflejar la rutinaria vida familiar nos conecta con otras obras de la dramaturga como Adentro; aunque, si es por el juego de travestismo, nos induce a recordar la exitosa Juguetes rotos. Pero, ahora, pienso que se han dado unos pasos atrás. Ya que, por mucho que se quieran imbricar varias capas, observar cómo intentan representar hasta tres veces las escenas de una telenovela resulta poco pertinente y hace que asuntos de mayor calado no permeen. Sigue leyendo

Elektra.25

La compañía sevillana Atalaya celebra los veinticinco años de este montaje con una nueva revisión para devolver a los escenarios el mito griego

ELEKTRA25 - Foto de Curro Casillas
Foto de Curro Casillas

Que dos revisiones tan distintas del mito griego coincidan en cartelera nos permite descubrir la validez del argumentario y las posibilidades dramatúrgicas que se sondean en nuestra contemporaneidad. La Electra, de Fernanda Orazi se ajusta a parámetros posmodernos a través de la ironía; mientras, como vamos a ver, la Elektra.25, de Atalaya rebusca en el pasado a través de Heiner Müller y Bertolt Brecht, con un ojo puesto en la película de Miklós Jancsó, Elektra, My Love (1974), para crear toda una serie de fragmentaciones y subsiguientes conexiones que terminan por construir una propuesta altamente expresionista. Sigue leyendo

Yerma

María Hervás encarna al personaje lorquiano con una actuación cargada de energía e insolencia en el Teatro María Guerrero

Yerma - Foto de Silvia Poch
Foto de Silvia Poch

Toda puesta en escena de un Lorca es motivo de controversia, y parte de ella es que resulta imposible observar lo representado sin quitarse de la cabeza el palimpsesto. Demasiados prejuicios sobre lo que debe ser y de cómo traer al presente algo que nos queda muy lejos; aunque, no tanto, si derivamos el tema de la maternidad a conflictos actuales que redundan en dolores viscerales de calado similar. Hace bien poco se pudo ver la versión protagonizada por Karina Garantivá y dirección de Ernesto Caballero. Ahora volvemos a la carga con la obra de Federico García Lorca que más vigencia tiene, desde mi punto de vista. La maternidad no es, desde luego, un tema tangencial en nuestra sociedad a pesar de que hoy nacen menos niños que nunca. Sigue leyendo

Sovrimpressioni

Daria Deflorian y Antonio Tagliarini se inspiran en la película de Fellini, Ginger y Fred, para autoficcionar su propio devenir

Sovrimpressioni - FotoLo habitual en este tipo de trabajos es que la capa de working progress o la metateatral confluya con una realidad, como un solapamiento que nos lleve a observar una relación de ideas, una metáfora de la metáfora. Algo así, observamos la pasada temporada con Richard III Redux, donde actriz y personaje se llegaban a fundir en el propio proceso teatral. Quiero decir que, cuando nosotros visionamos, por ejemplo, Función de noche, la protagonista es Lola Herrera, con todo lo que sabemos de ella por ser alguien célebre, y, a la vez, la Carmen Sotillo que está representando en escena, quien, a su vez, se puede concretar en una y en otras mujeres de la época. Sigue leyendo

Electra

Fernanda Orazi utiliza este mito clásico para recrearse en una forma paródica de hacer teatro

Electra - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

¿Y si los clásicos no nos dicen nada? ¿Y si somos incapaces de observar ciertas obras del pasado sin trasladarles la mirada escéptica y desencantada que nos ha impuesto ya definitivamente la posmodernidad? ¿Significa algo para nosotros Electra si esta no provoca la catarsis? Se lleva tanto tiempo estableciendo una perspectiva tan distanciadora, tan irónica y tan lateral sobre obras ya constituidas, que se ha negado el acceso a la verdad en la ficción. Sigue leyendo

La sumisión y el porvenir está en los huevos

Morfeo Teatro se agarra a este díptico de Ionesco, para abordar la desazón de un joven que no quiere procrear

La sumisión y el porvenir está en los huevos - Foto de Francisco Álvarez
Foto de Francisco Álvarez

Todo el humor absurdo ha sido integrado de tal manera en nuestra sociedad que, ya se habla de la postironía para definir a aquellos idealistas que creen con fuerza en su activismo, en sus proclamas; pero que se ven incapaces de cumplirlo. Véanse esas pobres gentes que sufren ecoansiedad debido a la impotencia de observar que su labor es insuficiente para salvar el planeta. Quien lleva de forma humorística este extremo son los malhadados de Homo Velamine, quienes han tenido que pagar por su osadía literalista en una sociedad que cada vez entiende peor las metáforas y, sobre todo, la ironía. Por resulta tan interesante volver a Ionesco, porque él sí que se mueve en la conjunción de la susodicha ironía y la crítica social, desde una ridiculización autoasumida de sus propios personajes. Sigue leyendo

La Florida

Víctor Sánchez Rodríguez firma una parodia del género negro con una pretendida indagación existencial de los trabajadores durante la temporada baja en el Levante

La Florida - Foto de Coral Ortiz
Foto de Coral Ortiz

En gran medida, el cine negro paródico ha triunfado en las últimas décadas infinitamente, mientras el propio género (serio) también ha asumido su parte irónica. Tenemos gansadas tipo Austin Powers, homenajes a 007 como Kingsman o propuestas más lúdicas como el éxito de Puñales por la espalda. El asesinado no nos conmueve. Incluso, en muchas ocasiones, ni aparece el muerto. Queda, en definitiva, como la excusa para que el detective en cuestión demuestre sus dotes intuitivas, para dar con una solución que a todo el mundo se le escapa. En el teatro, casi no hemos tenido oportunidad de disfrutar del género, aunque se llevara a escena hace poco La gota de sangre, de Emilia Pardo Bazán o podamos recordar la Carlota, de Mihura. Me quedo con Perdona si te mato, amor, de Carlota Pérez-Reverte; porque me parece el ejemplo más pertinente para compararla con La Florida, de Víctor Sánchez. Sigue leyendo

Sobre la vida de los animales

Lola Blasco traduce al lenguaje dramático alguna de las conferencias noveladas dictadas por Elizabeth Costello, el alter ego del escritor J. M. Coetzee

Sobre la vida de los animales - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Vaya por delante que el planteamiento en sí de Lola Blasco no me ha interesado lo más mínimo y que los jugueteos de Pepa Gamboa en la dirección para que la protagonista no resulte más monótona de lo que ya parece, me han dejado con la idea de que abordar un tema así bien hubiera merecido otro personaje. La materia animalista viene, en principio, marcada en los últimos decenios, desde el punto de vista filosófico, por los argumentos utilitaristas de Peter Singer en su conocido ensayo Liberación animal, y de las réplicas de unos y otros, donde se entreveran la política, la economía, la nutrición, la industria alimentaria, la ética, la tradición, la estética y un largo etcétera que nuestra Costello sortea. El debate está muy lejos de agotarse. Los antiespecistas, los ecologistas, los vegetarianos, los veganos y hasta los cazadores despliegan buenas razones para acometer la cuestión. Sigue leyendo