La vida a palos

Imanol Arias regresa a los escenarios con una propuesta que no encuentra el equilibrio entre el drama y el cante flamenco

Foto de Irene Meritxell

Para hacernos una idea de lo que es La vida a palos en el escenario hemos de rebajar cualquier expectativa coherente con el universo del personaje al que se remite, es decir, el alter ego de Pedro Atienza (escritor y radiofonista). De cómo los entresijos puros del flamenco, de la marginalidad gitana, del pasado triste de España y la trena, de una supuesta picaresca que debiera estar; pero que no transcurre, de la carencia de pellizco, de soplo, de quejío, de duende, al fin y al cabo. Decadentismo de los nocherniegos, de los tablaos y de una melancolía que debería atenazarnos desde el primer verso. Se ha pretendido dar un aire «moderno» a un montaje que osa aunar elementos que funcionan como ganchos, a priori, incuestionables, para atraer a mucho público de aquí y de allá. Por un lado, las interpretaciones musicales y, por otro, la presencia de Imanol Arias. Sigue leyendo →

Dados

Una pieza sobre transexualidad en un adolescente que plasma enérgicamente los conflictos internos y externos

Destinar una obra al público adolescente, principalmente, es, de por sí, una cuestión compleja en la actualidad ―las situaciones conflictivas han aumentado tanto como el caos en nuestra sociedad―; más lo es si se trata el tema de la transexualidad. El principal mérito de su autor, Jose Padilla, es que su didactismo no sea sesgado e impositivo. El texto dispone un planteamiento, un lapso en un transcurso, más que una historia con una conclusión definitiva. Es, sobre todo, un «ocurre esto», es algo duro de asumir, «¿qué puedo hacer?». A este distanciamiento también hay que agradecerle que no se trasladen las disputas desorbitantes del movimiento trans; puesto que el asunto está llegando a unas cotas de disensión tanto interna como externa en algunos países (véase Canadá o Estados Unidos con el uso de los pronombres o la lista de identidades de género; van ya por 37 en algunos estados). Es adecuado simplificar y diseñar una base, para lograr una mayor comprensión ―sobre todo si los destinatarios son una chavalería que se siente por naturaleza temerosa ante lo extraño o lo diferente― y reconocer que algunas personas están sufriendo o se sienten angustiadas por una serie de circunstancias que están relacionadas con su cuerpo (en un sentido extenso de la sexualidad y la conciencia de ser). Sigue leyendo →

Escena – Fin de temporada 2017-18

Un recuerdo de lo mejor que hemos podido admirar en los escenarios durante este curso

Nuevamente llega la hora de pegar un repaso a esta temporada que, como no podía ser de otra manera, ha dejado obras meritorias destinadas al recuerdo y otras, que nos servirán de contrapunto en su fallo. Me quedaré con las primeras y no haré más escarnio con las segundas; aunque ambas dialogan en el meollo de nuestra escena teatral contemporánea. Se sigue echando en falta menos complacencia con el poder y con los «nuevos» discursos políticamente correctos. El teatro actual, en general, o es pacato o es directamente de un populismo ―muy aplaudido, por cierto―, que daña a la inteligencia. Mostrar, por parte de aquellos que tienen pretensiones, aquello que tu público espera conceptualmente, es una traición a la controversia. De lo poquito que ha destacado en cuanto al cuestionamiento de carácter político ha sido Juegos para toda la familia de Sergio Martínez Vila que, a pesar de que no termina de redondearse, nos deja un poso de inquietud. Sigue leyendo →

Qué pasó con Michael Jackson

La Sala Cuarta Pared acoge esta indagación satírica sobre la popularidad en la época de las redes sociales

El paralelismo que han establecido los de La Teta Calva resulta macabro; pero, en realidad, es tan patético como el infantilismo que arrastra parte de la nueva generación: surfeadora en las redes sociales y ahogada por las incesantes olas de lo novedoso. Comparar el éxito y la muerte de Michael Jackson —el indiscutible rey del pop—, con el ascenso «fulgurante» y la caída intrascendente de una influencer, es un planteamiento muy sugerente. Ser influencer de la nada es el colmo del nihilismo y la risotada estentórea de Mefistófeles. Sigue leyendo →

Dis7opía

La Sala Intemperie recoge siete escenas morales para un futuro que nos amenaza a la vuelta de la esquina

He de reconocer que la obra de Esteve Soler, Contra la democracia, que pudimos ver hace unos pocos meses, y la versión rumana, a la que pude asistir tiempo atrás, me había dejado un mal sabor de boca; puesto que las siete piezas que configuraban ese «guiñol» me parecían de un zafio populismo tremendo. Salvo uno de los fragmentos, el cual fue llevado en forma de cortometraje al cine, titulado Interior. Familia (2014), en el que unos padres declaraban su odio imperioso a su hijo el día que cumplía dieciocho años. Me pareció de un absurdo corrosivo extraordinario y chocante. Afortunadamente, esta Dis7opía, también compuesta de siete secuencias, sigue más la línea de ese sketch, lo que nos permite hallar situaciones altamente paradójicas con las que el espectador puede verse interpelado. Desde luego, no todas las teselas que configuran este mosaico entre pesimista y crítico, poseen calidad suficiente; pero, al menos tres, creo yo, establecen una mirada suficientemente original y contemporánea; además de estar escritas con inteligencia. Sigue leyendo →

Arlecchino, servitore di due padroni

El Teatro de la Comedia acoge esta afamada e histórica función sobre el texto de Goldoni, producida por el Piccolo

Foto de Masiar Pasquali

Apenas hace un mes pudimos comprobar que el vigor de Goldoni seguía vivo en las tablas gracias a la versión de La hostería de la posta. El espíritu del dramaturgo veneciano ha pululado con su Arlecchino, servitore di due padroni, gracias a que Giorgio Strehler lo puso en funcionamiento en 1947. Por lo tanto, qué se puede argumentar sobre el espectáculo más longevo de nuestros días. No queda más que seguir confirmando en qué forma se mantiene respecto del nuevo público contemporáneo. Y a tenor de lo observado, hay que ser tajante sobre las virtudes de un montaje que se sustenta en la agilidad, la energía y el desparpajo de sus intérpretes. Esto no quiere decir, como suele ocurrir, cuando se califica un hecho teatral de esta manera, que sea complaciente y que renuncie a la entereza y a la crítica del propio Goldoni. Hablamos de una función que dura tres horas y que, aunque se hace amena, impone la cadencia necesaria para que el embrollo alcance la categoría de sarcástico; para desatarlo con la parsimonia que requiere el desenmascarar a estos farsantes. Sigue leyendo →

Islandia

El Teatro María Guerrero acoge esta fábula de estilo dickensiano sobre la crisis económica, firmada por Lluïsa Cunillé

Podríamos afirmar que si alguien presenta un proyecto teatral bajo el binomino Islandia-crisis económica, es muy probable que se imaginara una representación de las transformaciones radicales ―no solo financieras― que se dieron en este pequeño país después de la debacle ocurrida en 2008. Al saber que la obra fue escrita en 2009, entonces, uno tendería a pensar que vaya mala suerte, que ha elegido la nación arruinada que más éxito tuvo en los siguientes años a la hora de recuperarse tras el hundimiento mundial. Bien, pues tras salir de la función, no queda más que creer que efectivamente ha sido Islandia, como podría haber sido cualquier otro lugar afectado, para tomar el punto de partida; porque el desarrollo del montaje vive ajeno a las complejidades bursátiles, a los destrozos sociales, a la sofisticación tecnológica de la actualidad y a una verosímil emulación de nuestro estado contemporáneo. Es verdaderamente sorprendente que una dramaturga veterana como Lluïsa Cunillé haya escrito un texto tan simplón y, lo que es peor, que haya sido alabada por ciertas personalidades del mundillo teatral. Sigue leyendo →

Bestias de escena

Emma Dante propone una pretenciosa performance con catorce actores desnudos a la intemperie de un escenario vacío

Foto de Masiar Pasquali

La idea es vaga, y después las ocurrencias, lo que salga, lo que llene un tiempo y un espacio (imposible transgredirlos en la coordenada humana-consciente). A posteriori, la reflexión, la explicación; y las tragaderas. El arte conceptual es una estafa inconmensurable. Casi nunca el concepto es tan valioso, ni trascendental. Su ejecución puede ser estéticamente gustosa. Aunque se digiere mejor que La crítica de la razón pura y uno se cree más humano. Bestias de escena viene con prospecto: una entrevista a la creadora que el Centro Dramático Nacional «esconde» en su dosier de prensa. No tiene desperdicio. Antes de desmenuzarla, será bueno que abordemos lo que pasa encima del escenario. Cuando el público entra en la sala principal del Teatro Valle-Inclán, catorce individuos confeccionan en corro diversos pasos que van repitiendo de forma más o menos acompasada al ritmo que marca uno de ellos. Uno aguanta en su butaca como ese espectador que deglute las doce horas de Out 1, noli me tangere («no me retengas»), de Jacques Rivette, donde asistimos impertérritos a decenas y decenas de minutos de prácticas actorales. Sigue leyendo →

Placeres íntimos

José Martret exprime la esencia de esta obra del sueco Lars Norén sobre las grietas emocionales ante la muerte de una madre

Hace prácticamente unos años pudimos ver en funcionamiento el texto de Lars Norén, Demonios. Aquel estilo cortocircuitado se desarrolla de forma parecida en este Placeres íntimos. José Martret ha tenido el acierto de reducir una obra de cinco horas a poco más de una y media. De hecho, se pueden identificar redundancias temáticas como un torbellino sin control que con un exceso de minutos habrían llevado al traste y a la inconsistencia toda la función. Me da la impresión de que la inevitable vis cómica de Javi Coll y de Toni Acosta, ha escorado el espectáculo, en ciertos momentos, hacia la comedia de situación; y nos ha podido confundir en cuanto a la trascendencia que subyace. Ambos dieron una verdadera lección de sus capacidades en esa genialidad llamada La estupidez. Isis de Coura y el propio director han diseñado una acogedora vivienda sueca forrada de madera, con elementos que nos dan a entender rápidamente qué ambiente afable se puede respirar allí: una combinación de muebles clásicos con otros, como la butaca giratoria, de aire más moderno. Un cochecito para algún niño. Sigue leyendo →