La punta del iceberg

Se presenta en el Teatro de La Abadía La punta del iceberg, una obra sobre las presiones dentro de una empresa

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Recordamos Viva la libertad (1931), la película de René Clair que inspiró a Chaplin para sus Tiempos Modernos. Esas dos cintas marcaron en nuestro imaginario la deshumanizadora y absurda tarea del obrero encajado en la cadena de montaje. Hoy, que triunfa el capitalismo cognitivo, el que ha sustituido las manos grasientas en cabezas huecas, por dedos pulcros con cerebros estresados, nos hemos creído la estética del ejecutivo triunfador. El precio es, también, al igual que en la cadena de montaje, la deshumanización; pero, en este caso, sofisticada, elegante y espolvoreada con la escarcha en las pituitarias. Simples apéndices de un engranaje sin vuelta atrás y sin más remedio que saltar al vacío si uno quiere alcanzar la liberación. Sigue leyendo

El viaje a ninguna parte

Primero novela, luego película y ahora una versión teatral para El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez

el-viaje_01Campo de La Mancha: árido, pobre y deshidratante. Los cómicos marchan con paso lento, cargando sus bártulos y su desesperanza de pueblo en pueblo. El cine y el fútbol compiten desigualmente con un repertorio efectista, popular y que, a pesar del empeño de sus entregados actores, no es más que un modo de supervivencia totalmente alejado de los focos que iluminan a las estrellas en la capital. El viaje a ninguna parte marca el ocaso de una profesión, entendida desde la artesanía, la paciencia y el pundonor, aunque la recompensa no sea monetaria y, a veces, ni siquiera espiritual. Sigue leyendo

El policía de la ratas

La naturaleza del mal se cuestiona en el mundo de las ratas de mano de Àlex Rigola y los fantásticos intérpretes de su troupe

El policía de las ratasEl policía de las ratas parte de un relato del autor que más renombre ha logrado en los últimos años en lengua castellana, más, incluso, desde su muerte en 2003. A Roberto Bolaño le gustaban las indagaciones, lo demostró en 2666 o en Los detectives salvajes. Sus personajes buscan la respuesta a preguntas inconvenientes y en esta obra, que Àlex Rigola ha llevado a escena, la cuestión radica en la maldad, en su porqué fuera de las necesidades básicas.  Sigue leyendo