La vuelta al mundo de Cometa

La Navidad regresa al Circo Price con esta esperada propuesta llena de espectacularidad para toda la familia

La vuleta al mundo de cometa - FotoCómo no acudir en familia a este espectáculo navideño en el Price si se quiere disfrutar durante casi dos horas de todo tipo de atractivos. Ciertamente, será la chavalería la que más se lo pase en grande; aunque, quizás, para los más pequeñitos se puede hacer un poco largo y puede que algunos diálogos se les pasen desapercibidos. En referencia a esto último, es lo que ocurre con muchas películas infantiles, donde la ironía y la parodia habituales de los últimos tiempos (véase, se me ocurre, La Lego película) están destinadas al regocijo de los adultos. No pasa nada porque no se pillen todos los chistes; ya que las distracciones son múltiples y el ritmo no puede ser más vivaz en un montaje, donde se tienen que realizar las consabidas instalaciones para la realización de los ejercicios. Sigue leyendo

Bros

Romeo Castellucci traza con brutalidad la antropología de la violencia a través de un cuerpo de policía paródico

Bros - FotoSuperficialmente esta obra compleja puede resultar repetitiva e insulsa, una vez estamos acostumbrados ­—nuestro mundo audiovisual así lo ha propiciado— a ciertas imágenes de violencia. Como ocurre con los grandes directores teatrales, es necesario deconstruir su propuesta, escarbar en las entrañas de la dramaturgia para comprobar si, detrás de lo evidente, hallamos una construcción potente, enérgica y solvente filosóficamente hablando. Desde mi punto de vista, Romeo Castellucci ha trenzado con gran inteligencia y hasta valor y entereza, unos conceptos gravosos que nos exigen abstraer un discurso que pretende conectar, como un arcano: el origen de la violencia. Que inicialmente tengamos que soportar una especie de máquina destructora sonando como si se pretendiera aturdirnos, ya es una captatio desafiante y aplaca nuestra impaciencia y demuestra nuestra docilidad. Sigue leyendo

Numancia

La compañía Nao d´amores representa la gran tragedia de Cervantes desde una estética austera donde sobresale la música

Numancia - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

Muy distinta, desde luego, es esta Numancia de aquella que presentó Pérez de la Fuente en 2016 en el Teatro Español. Ana Zamora ha hecho una apuesta austera, y diría que excesivamente purista en las cuestiones fonológicas. Al espectador le chocará, en primera instancia, que la pronunciación le suene tan «medieval». Más allá de que se ha querido afinar con la «supuesta» forma de pronunciar que tenía Cervantes al escribir su tragedia alrededor de 1585, en un periodo de asentamiento de la lengua y algunos cambios en las sibilantes, por ejemplo, que generan dudas en cuanto a su dimensión regional. Quizás se esté especulando con la pronunciación de algunos sonidos de una manera innecesaria. Da la impresión de que se quiere trasladar el aura medivalizante y renacentista de los habituales trabajos de Nao d´amores. Sigue leyendo

Antigone in Molenbeek + Tiresias

Guy Cassiers vuelve a cargar su dramaturgia con los excesos narrativos para remitirnos a dos figuras clave de la mitología clásica

Antigone in Molenbeek + Tiresias
Foto de kvde.be

Con Guy Cassiers ya sabemos a lo que nos exponemos. Diría que los belgas más ¿vanguardistas? viven decididos por lo narrativo. Los ejemplos se suceden con Milo Rau (suizo, pero afincado en Bélgica) o, hace poco con Fabrice Murgia; y hasta Cédric Eeckhout, desde el humor, se apunta a contarnos sin parar una historia. Tomemos las dos piezas en sintonía y no totalmente separadas; aunque el descanso durara media hora. La estética es la misma y, las remisiones mitológicas, también. A bote pronto, se puede aseverar que la Antígona es aburrida, monótona, lineal. Sigue leyendo

La lluvia amarilla

Ricardo Joven y Alicia Montesquiu protagonizan esta adaptación de la célebre novela de Julio Llamazares en el Teatro Español

La lluvia amarilla - Foto de Jesús Arbués
Foto de Jesús Arbués

En el teatro hay temor a los largos silencios, a ocupar el tiempo con silencio, a dejar que cierta angustia permee en el público y lo extrañe. A La lluvia amarilla que adapta Jesús Arbués le falta eso: silencio. «Los días eran largos, perezosos, y la tristeza y el silencio se abatían como aludes sobre Ainelle». ¿Cómo trasladar esa parsimonia en las tablas? No, desde luego, con tanta vehemencia en las elocuciones de Ricardo Joven, por mucho que el tenebrismo sea una nota pertinaz en la prosa de la novela. Cuando Julio Llamazares publicó su relato en 1988, todavía no se hablaba de la España vacía (o vaciada, como quieran); pero como leonés de Vegamián, sabía que el proceso de despoblación, de éxodo a los núcleos urbanos era una constante en nuestro país, como lo era en muchos otros y como hoy lo sigue siendo en gran parte del mundo. Sigue leyendo

La Baltasara

Pepa Zaragoza encarna a esta cómica del Barroco, a partir del texto insolvente de Inma Chacón en el Teatro de la Comedia

La Baltasara - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

Bastante de lo que sabemos de la famosa actriz del teatro áureo proviene de la comedia de santos escrita por Luis Vélez de Guevara, Antonio Coello y Francisco de Rojas Zorrilla, y que lleva el título precisamente de La Baltasara; igual que la obra que firma Inma Chacón (de quien teníamos noticia por sus Cervantas). Ahora, tenemos pocos datos de su biografía a ciencia cierta. Quizás se llamara Ana Ruiz o Ana Martínez (o esas fueran otras), que se debió poner el apodo de La Baltasara por aquello de que nació el día de Reyes. Que se casó con Miguel Ruiz; aunque, como afirma el catedrático Díez Borque, se trataría de un matrimonio a conveniencia por beneficios profesionales («Lo hice porque sin estar casada no hubiera podido ser actriz. Ni autora de compañías. Lo había prohibido el rey, para evitar la vida licenciosa de los comediantes»). Sigue leyendo

Imprenteros

Lorena Vega autoficciona en el Centro Condeduque la vida de su padre, un impresor, en un espectáculo nimio

Imprenteros - Foto¿A quién le puede interesar la historia de una imprenta de Buenos Aires? A muchos, si eso implicara, simbólicamente, hablar, por ejemplo, de las fases de la revolución industrial, de los mecanismos de automatización, etc. O, quizás, supusiera universalizar las rupturas que acontecen en las sagas vinculadas a un negocio familiar y cómo las generaciones deben hacerse cargo de situaciones muy diversas. Bien, pues nada de esto —al menos de una forma plenamente desarrollada— transcurre en esta obra. Sobre las tablas no ocurre nada que me parezca interesante, nada que justifique una obra de teatro, y menos, con ese despliegue de personal. La anécdota —por llamarla de alguna manera— le compete a su autora; pero no entiendo cómo nos puede afectar o conmover a los demás si no nos permite ir un poco más allá del recuerdo de unas vivencias un tanto anodinas y corrientes. A lo mejor ya está bien de forzar la mirada de esos espectadores tan afanados, tan festivaleros, que se pirran por lo que viene de fuera o por aquello a lo que se le otorga un aura que no merece. Porque hablamos de un estilo teatral que se desgasta por momentos. Sigue leyendo

Tu mano en la mía

La correspondencia entre Antón Chéjov y su esposa, la actriz Olga Knipper, se transforma en un montaje que rezuma romanticismo

Tu mano en la mía - Foto de Jord PláPartamos de que ya nos topamos con la pareja Casany y Valls cuando se enfrascaron en la estupenda Vania, de Carles Alfaro. Ahora, estos dos estupendos actores (ambos con el Premio de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana a la Mejor Interpretación en 2020) parecen observarse a sí mismos fuera de aquellos personajes para atenazar la conflagración del amor epistolar en el contexto del frío, de la enfermedad, del enardecimiento, del cansancio y de la esperanza en un futuro que románticamente se manifiesta imposible; pero que románticamente hay que afrontar con agonía. Esta obra será una historia fulgurante y repleta de amor para aquellos que no conozcan a Chéjov, su vida, sus obras y su contexto sociocultural; y será una correspondencia alusiva para aquellos que vayan al teatro con un bagaje y puedan imaginariamente completar la cantidad de huecos que aquí se sortean. Sigue leyendo