El perro del hortelano

Dominic Dromgoole adapta y dirige la célebre obra de Lope de Vega en los Teatros del Canal

El perro del hortelano - FotoEl último gran montaje sobre esta comedia palatina que Lope debió componer en 1613, fue la que dirigió Helena Pimenta para Compañía Nacional de Teatro Clásico; ahora, la Fundación Siglo de Oro vuelve sobre la afamada obra, como ya hizo en 2007 bajo la batuta de Laurence Boswell, con el genio de Dominic Dromgoole, quien estuvo diez años al frente del Globe Theatre de Londres. El perro del hortelano es una obra que, si se le da un buen ritmo y se modulan los embates amorosos con suficiente pericia, es difícil que no guste. Que los actores, y principalmente las que harán de criadas, salten a ese a propiciar una captatio benevolentia muy desenfadada, con guiños cachondos al público y volviéndose unas payasas muy cachondas, es una forma estupenda de comenzar. Mar Calvo, que luego hará de Dorotea, como sirvienta de cámara, demuestra poseer una vis cómica maravillosa para ponernos a tono, tal y como se hacía por el Siglo de Oro. Sigue leyendo

La casa de los espíritus

Carme Portaceli y Anna Maria Ricart ponen en marcha esta excelente adaptación de la novela de Isabel Allende en el Teatro Español

La casa de los espíritus - Foto de Jesús UgaldeEl tándem Portaceli-Ricart continúa su andadura con una nueva adaptación de una novela firmada por una mujer y de claro impulso feminista. Tras Mrs. Dalloway y Jane Eyre, con La casa de los espíritus han ido más allá y han apostado por un texto, que verdaderamente es difícil llevarlo a las tablas debido a su extensión y por esa cantidad enorme de personajes y de historias que se entreveran en tiempos y en múltiples circunstancias. Y, principalmente, porque es una novela muy narrativa; ya que contiene muy pocos diálogos, con lo que el lenguaje dramático queda más alejado. Sigue leyendo

Las dos en punto

Esther F. Carrodeguas firma el texto sobre las Marías de Santiago de Compostela para un montaje carente de significancia

Las dos en punto - Foto de Jesús Ugalde
Foto de Jesús Ugalde

Resulta conveniente replantearse desde qué punto de vista se ha enfocado esta leyenda; porque, una vez terminada la función, uno se queda pasmado con tal insignificancia. Debe ser que para comprender el asunto o para acercarse con algo de medida es necesario vivir en Santiago de Compostela, y sospecho que allí, como ocurre en muchas ciudades y pueblos con sus personajes extravagantes (salvando todas las distancias: los heavies de Gran Vía), quedarán los retazos de una leyenda deshilachada. En definitiva, uno se sienta en su butaca de la sala Fernando Arrabal del Matadero, la grande (al montaje le sobra espacio por todos los lados; porque, claramente, es una propuesta destinada a un espacio más recoleto o, todo lo contrario, la misma calle), y aparecen dos señoras peculiares a hablar de no se sabe qué y a los setenta minutos, uno se levanta y se pregunta, ¿y ahora qué hago yo con esto? Sigue leyendo

Castelvines y Monteses

Sergio Peris-Mencheta le monta un musical trepidante a esta obra de Lope de Vega con temas muy reconocibles de la canción italiana

CASTELVINES Y MONTESES - Foto de Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Muy poca atención ha recibido esta obra de Lope de Vega, y eso que bebe de las mismas fuentes que llevarían a Shakespeare a crear Romeo y Julieta. Aquel relato de los amantes de Verona de Mateo Bandello y que después el poeta inglés Arthur Brooke convertiría en un poema que inspiraría al bardo, planeaba por la época. El español prefirió trazar una comedia de esas con final más que feliz y Sergio Peris-Mencheta, ha decidido que el texto bien merecía una fiesta barroca italianizada y traída a nuestros días, para crear un espectáculo de formidable factura, apto y recomendable para todos los públicos. Se percibe la mirada de José Carlos Menéndez, quien también firma la décima que verdaderamente da paso a la acción, fallecido prematuramente en agosto de 2019. Profesor de instituto, al que conocí y que, de alguna manera, fue mi mentor cuando me iniciaba en la carrera docente, muy conocedor de la idiosincrasia de los adolescentes. Sigue leyendo

Historia de un jabalí o algo de Ricardo

Joan Carreras brilla en esta original mirada sobre la tragedia shakesperiana ingeniada por Gabriel Calderón

Historia de un jabalí - Foto de Felipe MenaDentro la corriente metateatral, encontramos una veta donde el oficio de actor se revuelve sobre sí mismo en un juego de entrada y salida, crítico y desencantado. El propio Teatro de La Abadía ha dado cabida en varias ocasiones a montajes con este motivo. Recordemos, por ejemplo, el Carsi de hace unos meses; pero, sobre todo, el Yo, Feuerbach, con Casablanc de protagonista. Avancemos que el texto de Gabriel Calderón, quien además dirige con finura para ajustarse a unos precisos setenta minutos, es una virguería desde todos los puntos de vista posibles y que, a pesar de que la metateatralidad es casi una imposición contemporánea, es capaz de sondear la originalidad. Primero porque construye con múltiples capas que se entreveran para propiciar una síntesis de máscaras, de personas, de caracteres, de personajes; es decir, de imposturas que se desdoblan para autoaniquilarse. Sigue leyendo

Realidad

Manuel Canseco adapta en los Teatros del Canal la primera obra de teatro de Benito Pérez Galdós que se llevó a escena

Realidad - FotoEl interés por el teatro de Benito Pérez Galdós es bien temprano en su vida, de hecho, antes de Realidad, que se considera la primera de su nómina, escribió otras que no llegaron a representarse. Cuando uno asiste a este tipo de drama, caduco en algunos procedimientos y anticuado en unas convenciones sociales que no quedan tan lejos como para sorprendernos con sus descubrimientos, sino todavía próximas en el tiempo, se pregunta desde qué posición se debe observar. Sinceramente, cuesta encontrar elementos atractivos en obras así, una vez que ciertos esquemas se han desgastado. Entiendo, claro, que el gusto contemporáneo ha trastocado nuestra mirada sobre esas «problemáticas» burguesas decimonónicas, relamidas y romanticonas, novelescas y trasnochadas. No veo otra manera que apreciarla como suvenir; como un estudio arqueológico a una tragedia que Manuel Canseco ha dejado en los huesos. Sigue leyendo

Descendimiento

Carlos Marquerie traslada al ábside del Teatro de La Abadía el poemario de Ada Salas inspirado en el cuadro de Rogier van der Weyden

Descendimiento - FotoUno intuye que debe existir una secta secreta de admiradores del cuadro el Descendimiento y que de forma subrepticia acuden a la sala 024 del Museo del Prado como si fuera una capilla. Mi propio padre pertenece a esa secta y, de alguna manera, es una pintura más cercana que otras para mí. Si Carlos Marquerie decide concitar el poemario de Ada Salas, del mismo título que la obra de Van der Weyden, y que según la autora —así lo escuchamos de un magnetófono que desciende lentamente— esa pintura flamenca era una presencia, una atracción casi nebulosa que ahora le había provocado una mirada más insistente; entonces, nosotros, los espectadores, debemos estar preparados. Acudir a este acontecimiento sin haber observado este óleo, sin haber leído alguno de los poemas convocados, sin asumir ciertos códigos del simbolismo religioso —no solo católico o cristiano— es destinarse a la constante confusión de la Estética, como estudio de las emociones. Caer en el emotivismo, en el apabullamiento sensitivo —si es que llega—, es reducir una expresión artística a una percepción fatua, a una espuria asistencia nihilista, que se desvanecerá al poco tiempo como los fuegos artificiales. Todo ello, si no aparece la sentencia inevitable de la estupidez. Sigue leyendo

No todo el mundo puede ser huérfano

La compañía Chiens de Navarre, con Jean-Christophe Meurisse al frente, desembarca en los Teatros del Canal con una tragicomedia de crítica existencialista

No todo el mundo puede ser huérfano - FotoLa familia y sus eternos conflictos internos. La tragedia griega merodeando por nuestro imaginario y plasmándose delante de nuestros ojos con un distanciamiento metateatral, y Freud imponiendo unas claves que forman parte de los mitos contemporáneos por vía lacaniana (mucho más francesa, por supuesto). A los hijos les gustaría esputarles a sus padres un sonoro: «¡Ok, Boomer!»; pero forman parte de una generación desintegrada social, económica, moral, filosófica y existencialmente. Y lo que nos queda por triturar. Celebremos que Jean-Christophe Meurisse sea un acibarado gamberro, y que solamente se deje llevar por esa veta de humor francés, tan habitualmente infantil, en unas cuantas ocasiones, y que haya apostado por el desenfreno y por dar una vuelta de tuerca a los consabidos temas. Esto no es el realismo de Tracy Letts con Agosto. Que el montaje se sitúe entre dos bancadas de asientos en la Sala Verde de los Teatros de Canal, exige un movimiento longitudinal y ágil por parte del elenco, de izquierda a derecha, que permite sobredimensionar el espacio al máximo e incluir atrezo sugerente, hiperrealista, maximalista y hasta cachondo. Sigue leyendo

Los papeles de Sísifo

El Teatro María Guerrero acoge esta obra sobre el cierre del periódico vasco Egunkaria dirigida por Fernando Bernués

Los papeles de Sísifo - Foto de MIkel Blasco
Foto de Mikel Blasco

Vayamos al grano del asunto: el texto de Harkaitz Cano es intelectualmente timorato y esa mirada repercute de manera flagrante en la construcción de cuadros y de personajes. Ni es teatro documento, ni es una obra provocadora que recoja las intromisiones del poder y las luchas intestinas en un contexto muy complejo para referirnos el «caso Egunkaria» (aquí llamado Elea). La cuestión es que el montaje llega directamente al Teatro María Guerrero, ni más ni menos, con un elenco de once intérpretes (más otros intérpretes de sustitución para las funciones en vasco). Todo un despliegue de medios humanos para representar el drama de un primerizo; aunque con la dirección del ducho Fernando Bernués, responsable de la compañía Tantakka Teatro, que ya trabajó con Alfredo Sanzol, actual director de CDN (sería mucho afinar la vista; pero me dio la impresión de que el vino llevaba como etiqueta «La calma mágica», quizás me equivoque). Sigue leyendo