Blackbird

Irene Escolar y José Luis Torrijos interpretan este drama de abusos sexuales en un montaje con sobresaliente factura escenográfica

Foto de Vanesa Rabade

Resulta ya pesado encontrarse con propuestas teatrales que caen premeditadamente en el gran error de toda creación cinematográfica, narrativa o dramática: contar, contar explicando aquello que se debería evidenciar a través de la vivencia, de la representación, del acontecimiento. Ante todo hay que mostrar, que para eso dispones de un lenguaje visual. Sigue leyendo →

Zenit

Ramon Fontserè se encarna en un Quijote que quiere luchar por la verdad en el periodismo

Foto de David Ruano

La crisis que vive el periodismo en nuestros días, tanto en el plano material (bajada de ventas de las publicaciones en papel), como en el plano deontológico (la disputa por la audiencia y los lectores está conllevando falta de escrúpulo en el tratamiento de las noticias) ha logrado que el concepto de posverdad se haya convertido en toda una revelación del estado de la cuestión. Es indudable que los cambios que vivimos en la actualidad están absolutamente relacionados con la llegada a nuestra vida cotidiana de unas tecnologías que nos permiten comunicarnos de una forma aparentemente multidireccional, que hasta hace poco era inimaginable. El hecho de que los Joglars se aproximen a este asunto tan candente es en sí un motivo para que nos interesemos en su propuesta; aunque tendremos que determinar si han sido lo suficientemente incisivos, dada la catastrófica situación en la que nos hallamos. Sigue leyendo →

Shake

La comedia shakesperiana Noche de reyes, adaptada en clave bufonesca en un ejercicio excesivo de síntesis

Foto de Mario del Curto

La propuesta de Dan Jemmett para esta adaptación de Noche de reyes es radicalmente una visión humorística de la cuestión, tanto, que cualquier trasfondo de seriedad, a pesar de ser una comedia, queda diluida. No sería justo, por lo tanto, compararlo con ese descomunal espectáculo que trajeron los Propeller allá por junio de 2013. Aquí nos quedamos con cinco actores que se reparten ocho personajes y que en tan solo dos horas han reducido una trama bizantina que apenas se esboza. Seguramente lo conveniente es olvidarse de Shakespeare y quedarse, como el título, únicamente con Shake. En esa gracieta del título ya tenemos mucho de lo que nos vamos a encontrar. Incluso el argumento importa poco, puesto que se convierte en una simpleza sobre la que se sustentan los gags y esa atmósfera distanciadora y algo displicente. Sigue leyendo →

El pintor de batallas

Adaptación de la novela de Pérez-Reverte sobre las experiencias de un fotógrafo de guerra

La fotografía no para de cobrar importancia en nuestra sociedad. Se la ha encumbrado —sin mucha teoría fuerte detrás— como objeto artístico en sí (no paramos de conocer exposiciones de fotos de aquí y de allá). Pero más relevancia ha tomado —puesto que vivimos rodeados de instantáneas— nuestra incapacidad para situarnos detrás del objetivo, para comprender el contexto en el que se ha tomado y para descodificar todo aquello que implica su composición, ya sea intencionada o azarosa. Los malos entendidos y las visiones torticeras están a la orden del día. Nunca está de más recordar que una fotografía es un signo y, concretamente, un icono. Lo reflejado no es en sí la realidad. La fotografía es un arte de doble manipulación: la de nuestro propio ojo y la del aparato. En El pintor de batallas conocemos a un fotógrafo de guerra llamado Andrés Faulques, un tipo que se ha retirado a vivir a un faro. Allí se dedica a pintar un mural enorme, con claras alusiones a su pasado en todos esos conflictos bélicos en los que ha trabajado. Sigue leyendo →

Le frigo

Enrique Viana se transforma en una decena de personajes para materializar esta sátira de Copi

Foto de Jaime Villanueva

No parece que esta obra de Copi sea ya tan alocada y transgresora como nos la presentan. Tampoco alcanza a ser una sátira suficientemente vitriólica, sino más bien un espectáculo propio del pequeño cabaret, destinado a crear un mundo propio, aunque un tanto trasnochado para nuestros días. Le frigo cuenta la historia de un individuo que aparece travestido de glamurosa modelo envejecida, el día que su madre le ha regalado una nevera. El rojo electrodoméstico vendrá a ocupar un espacio vacío, a representar un elemento de choque, un artilugio patafísico para congelar el tiempo de aquella dama melancólica que está escribiendo sus memorias, resistiéndose a perecer en el olvido como una Gloria Swanson en Sunset Boulevard. A partir de ahí se crea una atmósfera de tipos que entran y salen, de situaciones grotescas y brutales, embestidas por una ironía esnob de autofustigamiento (las violaciones que sufre parecen ser el alto precio por mantenerse viva). Sigue leyendo →

Séneca

Una versión del texto de Antonio Gala acerca del filósofo cordobés, musicada y carente de buen gusto

Foto de marcosGpunto

La posmodernidad nos está estampando tales artefactos que uno puede llegar a la conclusión de que acabaremos subsumidos por una gran y única obra llamada Batiburrillo. Si pensábamos que con César y Cleopatra, Emilio Hernández había logrado un imposible, con esta función se alcanzan unas cotas inenarrables para el Centro Dramático Nacional. Séneca ha perdido la aposición —«El beneficio de la duda»— que Antonio Gala le impuso. Ahora viene a secas, aunque podríamos renombrarla como Séneca, el musical o Séneca, en Las Vegas. Parece que aquí lo único que cuenta es crear un producto con aires de clásico (algo que suene a Roma o a Grecia), al que se le usurpen todos aquellos posibles devaneos intelectuales o vericuetos filosóficos, y al que se le sumen toda clase de elementos espectaculares (música, canciones, humo, desnudos, etc.) para que el próximo verano el Teatro romano de Mérida esté a rebosar y nadie salga con la más mínima intención de suicidarse estoicamente. Lo que nos hemos encontrado en la sala principal del Teatro Valle-Inclán es un pastiche kitsch, un montaje hortera en el que se mezclan sin sentido aderezos que sumergen lo sentencioso del discurso senequista en el subsuelo como una mera excusa. Sigue leyendo →

La judía de Toledo

Laila Ripoll versiona con insuficiente ambición esta desconocida obra de Lope de Vega

El acontecimiento teatral del siglo XVIII fue La Raquel de Vicente García de la Huerta, una tragedia basada en una leyenda castellana sobre la judía amante de Alfonso VIII. Sobre el mismo tema ya había escrito el mismísimo Lope de Vega con el título de Las paces de los Reyes y judía de Toledo, publicada en 1617. Desde luego, ya podemos afirmar que no es el mejor texto del Fénix, principalmente por las incoherencias estructurales entre el primer acto y los otros dos. De hecho, el planteamiento es resuelto por la versión de Laila Ripoll con una extensa contextualización en vídeo, donde comprendemos que nos hemos de trasladar a los años 60. Se establece un «juego» con imágenes del NO-DO en las que aparece Franco, por supuesto; pero también Fabiola y Balduino, que se utilizan para narrar el enlace entre Alfonso VIII (1155-1214) y Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. Pero el meollo del asunto radica en el súbito enamoramiento del rey de una judía llamada Raquel que encuentra un día en la orilla del río y con la que se recluirá siete años en un castillo hasta que todo se finiquite por las bravas. A mitad de camino entre la historia de amor fronterizo y el thriller político, en un pim pam pum (fuego) se deshace el nudo. Sigue leyendo →

Furiosa Escandinavia

Un enredo surrealista sobre la recuperación y la pérdida de la memoria tras un naufragio amoroso

Nuestra vida contemporánea nos deja inmiscuirnos —si así nos es permitido— en la construcción biográfica de algunos artistas. Podemos inspeccionar, como espías, sus alimentos intelectuales y algún que otro detalle íntimo que se cuela por ahí y que, a la sazón, nos convierte en cómplices de su proceso creativo. Antonio Rojano lleva años leyendo muy bien, aproximándose a novelistas ineludibles, fundamentalmente del siglo XX. Aparte de tragarse películas y series que corroboran o persuaden sus inquietudes. Sigue leyendo →

Ushuaia

José Coronado protagoniza un convencional thriller escrito por Alberto Conejero sobre las heridas del pasado

Las puertas del Teatro Español se le han abierto a Conejero gracias al éxito cosechado con su obra La piedra oscura (2014), la cual, a pesar de su corte clásico, poseía ciertas virtudes estructurales y el interés que suele suscitar la figura de Lorca (más otras cuestiones que ya expuse en su momento). Ahora que se ha lanzado el debate sobre aquello de las «artes vivas», la vanguardia, etc.; sí que sería requerible a una institución como esta que, al menos, lo nuevo representado, fuera contemporáneo, o, si se quiere, que los autores vivos que encuentren allí acomodo sean modernos (tampoco exijo que sean absolutamente rupturistas). ¿Por qué? Pues, sencillamente, porque lo mínimo que se le puede exigir a un artista es que nos ofrezca su peculiar visión, su lenguaje y que nos persuada para observar un mundo a través de su mirada. Ushuaia, el texto escrito por Alberto Conejero en 2013, posee claros errores de escritura dramática; algunos de los cuales intentaré desgranar. El primer problema con el que nos encontramos es que el nazismo ha sido observado desde todos los puntos de vista posibles —salen hasta en Cuéntame—; incluso esta semana hemos conocido el caso de un sanguinario nazi de 98 años que está afincado en Minneapolis. La filmografía sobre el tema es extensísima (podemos recordar para este caso, La caja de música, de Costa-Gavras). ¿Ofrece la función alguna novedad que nos cautive? Sigue leyendo →