Vientos de Levante

Carolina África escribe y dirige un drama existencial que se debate entre la melancolía y el optimismo

No viene la dramaturga a exponernos un carpe diem, por mucho que algunos personajes se vean abocados a la vida con emociones exprés o a atrapar instantes que aparten las perturbaciones que real y metafóricamente traen los vientos levantinos. No, Carolina África ha concretado un drama existencial que expresa sinceramente cómo algunos encuentran vías de escape a su propio devenir; pero también cómo esas situaciones no implican una respuesta definitiva para los callejones sin salida. Sin acicate suficiente, Ainhoa, una periodista desencantada, viaja en tren hasta Cádiz para encontrarse con su amiga Pepa, una sicóloga pluriempleada que trabaja en un centro siquiátrico y en la planta de paliativos de un hospital. Carolina África se incluye en la primera como si se aproximara con cautela, como si debiéramos observar todo lo que ocurre con su mirada precavida ante un ambiente que desconoce en esa especie de huida o de búsqueda; por eso su personaje y su interpretación se dejan crear por el resto, unos individuos más perfilados. Sigue leyendo →

Refugio

Miguel del Arco traza la historia de una familia y un refugiado sirio ante la tesitura de la incomunicación

Foto de marcosGpunto

Europa dentro de un cubo, de un búnker acristalado donde se recluye la cultura milenaria y triunfante como el tiburón disecado de Damien Hirst. Incapaz de renacer en este capitalismo tardío en el que las plusvalías son cada vez más escasas —nada que ver con las posguerras o el despegue tras una dictadura o tras la caída de un muro—. Si no hay mucho que repartir, dónde queda la exitosa socialdemocracia. Esclavos del hijo bastardo que nos gobierna desde el otro lado del océano y petrificados ante un futuro repleto de incertidumbres, cuando deberíamos solazarnos por estos decenios de paz. Ponga un refugiado en su familia. Miguel del Arco partió de Teorema, el film de Pasolini que dirigió en 1968; pero el resultado queda muy alejado. ¿En qué medida Farid, un migrante sirio, perturba la vida de esos especímenes en plena descomposición? La incomunicación es permanente, es como si hubieran adoptado a un niño mudo y se negaran a aprender la lengua de signos; es casi un elemento decorativo propio de advenedizos. Sigue leyendo →

La ternura

Parodia basada en las comedias de Shakespeare con un enredo sobre leñadores y princesas

Vuelve Alfredo Sanzol por los fueros donde mejor se desenvuelve. Y es que la seña primordial del dramaturgo navarro es su peculiar veta humorística, que vendría caracterizada por el desparrame, por la exageración y por el choque abrupto dentro de una situación habitual. Así comenzó su auténtico éxito en el 2008 con Sí, pero no lo soy, una obra descacharrante en la que se inmiscuía en las cotidianas rarezas de nuestro mundo contemporáneo; iba del particularismo local al azote general con auténtica destreza. En esta misma línea —bajo la estructura de sketchs engarzados—, presentó Días estupendos, concentrada en las aventuras veraniegas de unos jóvenes en un ambiente que termina por ser entrañable. A estas debemos sumar Delicadas y En la luna, con las que cerraríamos esta etapa marcada por su afán a la hora de interrelacionar historias con ese humor tan característico, que ha mantenido en trabajos posteriores cuando ha emprendido tramas con desarrollos más lineales, apartados de lo poliédrico (Aventura! o La calma mágica). Sigue leyendo →

La vida es sueño [vv. 105-106]

Carles Alfaro plantea en los Teatros del Canal una perspectiva esencialista de la obra calderoniana

Siempre es interesante volver sobre la obra maestra de Calderón; el drama que mayor complejidad filosófica entraña del siglo XVII español (y diría que europeo). Se nos presenta una versión donde se hace referencia explícita a esos dos famosos versos del dramaturgo madrileño: «qué delito cometí / contra vos naciendo»; un hipérbaton que es toda una declaración de intenciones moral. Aunque en la propuesta de Carles Alfaro ante todo encontramos una estética muy definida que remite directamente con Éramos tres hermanas que dirigió en el 2014. Trabaja el director con un minimalismo que agolpa la sofisticación del texto y lo expande a través de fantasmagorías, elucubraciones oníricas y, en este caso que nos compete, un futurismo que podemos sondear visualmente en celdas transparentes en películas como Skyfall o en aquellas donde Hannibal Lecter es apartado de la carne, e, igualmente, en algún capítulo de Black Mirror. Es decir, ese cubo acristalado debe ser tomado como una verdadera provocación directa al espectador. Sigue leyendo →

Sueños

Gerardo Vera monta un «infierno blanco» en el Teatro de la Comedia para escenificar las sátiras quevedescas

Lo tópico para representar unos textos tan señeros como estos de Quevedo, hubiera sido acogerse a un cuadro viviente del Bosco y llenarlo de caricaturas y de seres degradados por el vicio; pero Gerardo Vera ha desarrollado una contradictio in adjecto, es decir, un espectáculo barroco minimalista. Aunque antes de enfrentarnos a la función que nos compete, es pertinente situarnos en 1604. Nuestro insigne escritor se encuentra en Valladolid, donde también habitan Cervantes y Góngora. Por aquellas comienza a cartearse con el humanista Justo Lipsio (1547-1606), introductor de la sátira menipea, gracias a su Somnium; además de ser uno de los precursores del neoestoicismo en Europa. Esta influencia será básica para la creación de los Sueños, compuestos a lo largo de varios años, cuando no había cumplido los 30; luego, en 1629, preparó una nueva edición en la que depuraba ciertas insolencias acerca de la religión, y que publicó en 1631. En total son cinco discursos, cinco ensoñaciones donde pretende moralizar, criticar y expurgar la sociedad de su tiempo; para ello se acoge a los recursos propios del conceptismo, para deformar y parodiar las faltas de la virtud en un ambiente por momentos surrealista. Sigue leyendo →

Iphigenia en Vallecas

María Hervás se mete en la piel de una «nini» para relatarnos el drama de su existencia

La Ifi es una choni de categoría. Es una de esas tías que vienen determinadas desde su nacimiento por la clase social a la que pertenecen. Ella es de clase baja. Ella vive con su abuela —no preguntemos por sus padres. Sale por su barrio como si fuera la reina de la calle, a ella no le chista ni Dios. Se hidrata el gaznate con todo lo pilla día sí y día también para cogerse unas buenas melopeas con su comadre la Silvi. Folla con Rique, un musculitos de risa ridícula —onda Beavis and Butthead— con quien tiene el miramiento de hacerlo con preservativo, a todas horas. Nada más, salvo reconocer que esto es una máscara, la gran pose de una piba que tiene muy difícil encontrar trabajo (suponemos que no tendrá estudios), que carece de contactos; que, a pesar de su soltura con los colegas, no sería capaz de cumplir con un horario y con una disciplina. Resulta fundamental comprender qué «utilidad» poseen este tipo de individuos en la sociedad y para ello debemos recurrir a uno de los ensayos que más ha dado en el clavo en los últimos tiempos y que, además, estudia el caso británico, de donde parte esta obra; y es Chavs, la demonización de la clase obrera, de Owen Jones. Sigue leyendo →

Hablando (último aliento)

Irma Correa ha escrito un texto sobre la desesperación de una mujer que busca razones para seguir viviendo

Foto de marcosGpunto

Nuestra conciencia, como un enemigo interno, una termita que nos va royendo lentamente a través de la angustia, es, definitivamente, nuestro peor rival. La soledad comienza a ser un tema frecuente de nuestra época, una situación para la que paradójicamente no encontramos asidero, cuando vivimos en sociedades densas que nos ofrecen todo tipo de posibilidades de acción y de ocio. En ocasiones ese aislamiento se alcanza tras la continua violencia en el hogar. Parece que nadie puede ayudar a esa mujer atemorizada, que nadie la comprende, que ningún familiar o amigo se preocupa lo necesario por ella. Es ahí cuando el pensamiento se desboca y la depresión resuelve que no hay más camino que el fin definitivo. Hablando (último aliento) se aleja de la crónica típica y realista acerca del maltrato machista. Sigue leyendo →

En la orilla

Una adaptación de la premiada novela de Rafael Chirbes que recoge parte de su espíritu decadente

Foto de Sergio Parra

La verdad es que estaba a la expectativa de cómo se iba a adaptar la novela de Chirbes. En la orilla, el texto premiado (con el Nacional) del escritor valenciano, la voz narrativa, esa perspectiva interior que se confunde con el protagonista, da vueltas y más vueltas sobre los mismos temas, como enfangada por un pasado que le impide vislumbrar el futuro. Lo interesante, siempre que se traslada un género narrativo a la escena, es intentar trasponer los recursos literarios para no quedarse solamente con el argumento. Y, ciertamente, se consigue a medias. La obra comienza, tras un inquietante prólogo en el que Ahmed, un ex trabajador de la carpintería de Esteban, y su amigo Rachid están pescando en el marjal, cuando el primero encuentra dos cuerpos entre el barro. ¿Qué ha pasado? Es ahí el momento en el que empieza la historia. Sigue leyendo →

Las bicicletas son para el verano

César Oliva versiona el ya clásico de Fernán Gómez treinta y cinco años después de su estreno

Foto de Pepe h

Se da una paradoja con el famoso texto de Fernando Fernán Gómez y es que resulta, seguramente, la obra más leída en los institutos. Lecturas en clase, con la participación de los alumnos y con una clara aprobación por su parte. Algo posee este drama que todavía los motiva. Digamos que funciona como actividad de corte literario. Sigue leyendo →