Escena – Fin de temporada 2015-16

Un repaso por lo más destacado del mundo teatral en este último curso

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Toca hacer recuento después de que haya terminado la temporada para muchos teatros, aunque una cantidad importante de salas continúe en la brega. Y como ha ocurrido en los últimos años, el arte dramático nos ofrece un reflejo y una perspectiva con los que poder analizar a nuestra sociedad. Por un lado, la crisis mantiene la destrucción en el sector con el cierre de espacios tan emblemáticos como Guindalera o proyectos como la Kubik. Por otro lado, se debe hacer una profunda reflexión sobre el momento creativo que vive el teatro en España que, en cierta medida, tiene mucho que ver con su público, tanto con el que asiste asiduamente como con aquel que o ha ido abandonando (por cansancio) o que nunca llegará a formar parte del respetable por falta de persuasión. Ni que decir tiene que este tema es verdaderamente esencial y antes morirá el teatro por falta de espectadores que por carencias económicas. Sigue leyendo →

Herederos del ocaso

Un fraude paralímpico se muestra como crónica ejemplar de nuestras miserias patrias

Foto de Nerea Castresana
Foto de Nerea Castresana

El Club Caníbal continúa sus andanzas por nuestro carpetovetónico lema: «Esto solo pasa en España», tan propio de la tradición picaresca. Esta segunda parte de sus Crónicas ibéricas mantiene la estética rancia de su anterior trabajo, Desde aquí veo sucia la plaza, que marcó una dirección y un estilo humorísticos a tener en consideración. La dificultad para mantener el nivel y garantizar las expectativas ha sido máxima. Esta vez, con Herederos del ocaso, partían de aquel bochornoso fraude ocurrido en los Juegos Paralímpicos de Sidney 2000, cuando diez de los doce jugadores del equipo de baloncesto no presentaban ningún grado de discapacidad y fueron descubiertos después de que se alzaran con el oro. Es considerado uno de los mayores engaños del deporte mundial. Sigue leyendo →

El tiempo y los Conway

La historia de una extensa familia ante la tesitura de anticiparse a un destino aciago

El tiempo y los Conway - FotoLa obra más famosa de J. B. Priestley contiene una serie de problemas que es necesario sujetar desde el principio. Uno es el espacio, puesto que todo transcurre en un salón y el de La Pensión de las Pulgas es algo reducido y esto repercute, a su vez, en el segundo problema: hasta diez personajes interactuando simultáneamente. Una de las formas de resolver estas coyunturas puede ser dotar de un ritmo vivo interpretativamente a la escenificación, pero más en un sentido vocal que corporal porque la función puede deslizarse hacia la espesura. La versión que aquí dirige Adolfo del Río lo consigue en el primer acto, pero en los otros dos (fundamentalmente en el segundo) el tono se vuelve macilento. El tiempo y los Conway se puede relacionar con el espíritu de la novela de Dickens, Cuento de Navidad, o con el aura evangélica de algunos films de Frank Capra como Qué bello es vivir. Sigue leyendo →

El laberinto mágico

El ciclo de novelas sobre la Guerra Civil de Max Aub encuentra una versión teatral que recoge todas sus esencias

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

A la hora de llevar a las tablas un ciclo tan extenso como este que nos concita en el que Max Aub a través de seis novelas (de longitudes diversas) y otros cuentos y piezas breves en los que quiso revelar su visión de la Guerra Civil, no creo que sea necesario exigir una fidelidad respecto al relato. En este caso lo más importante es recoger el espíritu, la atmósfera que se nos quiere trasladar desde el terreno de los perdedores de los que, como escritor comprometido con la izquierda (muy crítico luego), se sentía deudor. La versión de José Ramón Fernández podría haber tenido muchos recorridos posibles, pero desde luego no hubiera valido cualquiera. La función que nos ofrecen en el Teatro Valle-Inclán condensa y amalgama las sensaciones de la desesperación, el arrojo y la claudicación con verdadera consistencia. Esto que por un lado nos puede fascinar en cuanto que nos compromete y nos reclama hacia esa historia de nuestra historia ya cada vez más lejana; por otra parte, nos mantiene en una distancia prudencial debido, y esta quizá sea la única gran pega que se le puede poner a este espectáculo, a la falta de unos protagonistas más concretos, más redondos, con los que pudiéramos profundizar no ya solo en el evento, sino en las entrañas personales de algún individuo peculiar. En definitiva, la disolución que se produce ante lo grupal. Todo ello no evita que podamos trazar un línea argumental sobre una compañía de teatro que desde Valencia se propone viajar a Madrid en plena guerra, con entusiasmo y desconcierto a partes iguales. Sigue leyendo →

La piel del lagarto

El hogar de unos reptiles refleja los ritmos inconsecuentes de nuestra vida moderna

La piel del lagartoPara esta fábula a la que asistimos, contamos con una familia de lagartos y una libélula que pasaba por allí. Si nos acogemos a las metáforas que se ponen en juego, debemos aceptar que, al igual que nosotros, se comportan más por imitación, pero que esa piel tan impermeable les evita cambiar con facilidad; parece que tienen que esperar a que mude por sí sola y aprovechar el momento, si uno es lo suficientemente avispado, para transformarse. Lo que la Compañía del Sr. Smith nos cuenta es la historia de un lagarto adulto que, de forma parecida a lo que ocurría en aquella película que protagonizaba José Coronado, La vida de nadie, se dedica a pasar el rato en un descampado, por vergüenza a reconocer que se ha quedado sin trabajo; lo interpreta Javier Laorden con un buen despliegue de actitudes y entrega física. Su mujer, la lagarta, es algo casquivana y no tiene pudor en buscarse afanosamente un amante el día de su cumpleaños; Isabel Alguacil ofrece un perspicaz encanto a la par que ambiguo. Luego tenemos a los adolescentes, el muchacho lagarto, Alejandro Pastor, se empeña con un ímpetu in crescendo, como si estuviera movido por la impotencia y sus ansias por alcanzar otro estatus. Finalmente, Alba Loureiro se lleva el personaje más redondo y complejo, con el cambio en sí mismo como revulsivo: diferentes nombres, diferentes personalidades, diferentes apariencias hasta que se encuentre a sí misma. Una youtuber dispuesta a ofertarse en cuerpo y alma a cualquier visitante. Mutatis mutandis, lo que viene a ser una familia estándar de nuestra contemporaneidad urbanita. Después, Salvador Bosch, Sr. Smith, la libélula, es quien mejor ofrece una ruptura por un lado, temporal y metafóricamente agónica, puesto que solo vive un día; y, por otra parte, moral, pues debe convencerles de que no se la coman. Todo ello envuelto con alegría y cierto estoicismo. Sigue leyendo →

Addio del passato

Margarita Gautier se convierte en la cantante de su propia vida en esta versión teatral de La Traviata

Addio del passatoJulio Bravo ha acometido un valioso cambio de perspectiva y ha reconfigurado el papel de Margarita Gautier, aquella famosa cortesana protagonista de La dama de las camelias de Alejandro Dumas que después inspiraría a Francesco Maria Piave para escribir el libreto de La Traviata. Addio del passato recoge el espíritu del aria del mismo nombre de la susodicha ópera. Al igual que esta, se compone de tres actos más ese epílogo en el que se consuma el anunciado desenlace. No deja de ser un melodrama donde el amor de tintes románticos transcurre en la eufórica endeblez de un imposible. Margarita, encarnada por Lola Baldrich, con un punto persuasivo entre el encantamiento y el divismo, cae enamorada de Alfredo Duval de una forma un tanto inverosímil, quizás más motivada por el repudio hacia su amante Raúl que por las habilidades de ese timorato fan al que da vida Fran Calvo, quien en verdad se va creciendo interpretativamente hasta llegar a cierto tenebrismo una vez ha pasado por la patética desesperación del beodo. Que sepamos que la Gautier padece una enfermedad incurable ─quizás habría que retocar el texto en el momento en el que el médico revela el fatídico dictamen, se llega a escuchar algo así como… «¿son buenas noticias?», «me temo que no», «entonces son malas»─ no hace más que ver ese amor improbable como una situación agónica en la que los espectadores poseemos esa información privilegiada y nos compadecemos del pobre desdichado. Sigue leyendo →

Windsor

Un thriller que posee como trasfondo el misterioso incendio del rascacielos madrileño

Windsor - FotoEl esquema de los thrillers está muy trillado. Las series de televisión, las películas y muchas novelas parece que han agotado la fórmula y lo único que hacen es buscar espacios inexplorados que sustancialmente no cambian lo preestablecido. No queda más que intentar sumergirse en personalidades lo suficientemente atractivas y complejas o en ofrecer perspectivas que abran caminos de incertidumbre. ¿Cómo aceptar que gran parte del público está sobre aviso, que enseguida se atisbarán las rutas más habituales del género? Curiosamente, el año pasado por estas fechas presentaba el Centro Dramático Nacional una versión de Hard Candy y, al ver que Windsor comenzaba con una conversación de chat de esas donde el simple ligoteo va encaminado a algo más, saltaron todas las alamas. A partir de ahí esperé que algún macguffin me engañara y me hiciera creer que todo correría por otros derroteros. Pero, aceptemos que es otra vuelta más sobre esa lucha de encubrimientos, pues al menos deberíamos sentirnos cautivados por aquello que nos cuentan. Incluso que se nos pusiera en la tesitura de la duda y de la doblez de los propios personajes; pero la lógica del reporterismo se impone rápidamente. Sigue leyendo →

Sofía

Ignacio García May nos ofrece un superficial retrato de la Reina, aunque envuelto en una sugerente escenografía

Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

No me acogeré a eso de que todo acto humano es en sí político, pero desde luego una obra teatral dedicada a la Reina Sofía lo es strictu sensu. Hacía tiempo que no leía un programa de mano tan definitorio como el que firma Ignacio García May, a la sazón, director y dramaturgo de la función. Todo un desquite y toda una declaración de intenciones en la que merece la pena detenerse. Inmerso en el tópico de la España cainita donde no hay más que monárquicos panegiristas y republicanos apedreadores, él se inclina por un camino que, según su humilde visión, es la recta vía tercera, el medio virtuoso aristotélico; vamos, la España de la gente honrada que respeta a sus conciudadanos y a la cual pertenece el autor. Bien, pues lo curioso es que afirme que es «el retrato de una mujer que se las ha arreglado para ser célebre permaneciendo desconocida». Sería fácil sospechar que precisamente podremos adentrarnos en los intersticios de su vida para poder borrar la pátina de hermetismo sobre alguien casada con el Jefe del Estado en esto que algunos llaman democracia y de quien seguimos sin saber mucho. Adelantemos, no queda más remedio, que los espectadores se quedarán con las ganas, no como dice la protagonista, de conocer a sus amantes, sino de saber algo más de una persona que ha sido testigo excepcional de la historia reciente de España. ¿Qué sentido tiene esta obra si no nos sumergimos profundamente en algún rasgo de su personalidad, en los avatares más complejos de la Transición o en su peculiar mirada de los acontecimientos más sonados? Sigue leyendo →

Yogur | Piano

Gon Ramos ha creado una experiencia teatral destinada a la síntesis de dos mundos a priori antagónicos

Foto de Pablo Bonal
Foto de Pablo Bonal

Partimos de un tema instrumental que posee un nombre parecido al de la obra que nos encontramos en el Espacio Labruc: Fjögur Pianó (quiere decir «cuatro pianos»), que fue compuesto por el grupo de Islandia, Sigur Rós, y que fue incluido dentro de su disco Valtari (2012). Precisamente generó dos videoclips (elegidos dentro de una competición creada a propósito) que, es de suponer, han provocado reacciones en todo el proceso de creación dramatúrgico. Uno es el de Anafelle Liu, que expresa muy bien esa idea de desprenderse de la lava que cubre un cuerpo como si fuera algo accesorio que no nos deja mostrarnos a nosotros mismos; y, luego, la pieza que más éxito tuvo, convirtiéndose en viral, fue la que dirigió Alma Har’el y que protagoniza Shia LaBeouf y Denna Thomsen; todo un producto de arte conceptual lleno de simbolismo y sobre el que merecería la pena detenerse. Así llegamos a Yogur | Piano, donde la presencia del instrumento musical queda clara dentro de la escena y máxime cuando es tocado por Jos Ronda (tanto el susodicho tema como un aria de Dido y Eneas de Purcell). Lo del yogur debe quedar para una metáfora quizás, inicialmente, irónica respecto al islandés «Fjögur» y, luego, como esa sustancia producto de la fermentación bacteriana, es decir, de nuestro propio cuerpo convertido en una masa informe y descompuesta dentro de una sociedad que nos subsume sin llegar a comprenderla. Y es que la función nos lleva por los derroteros del existencialismo, de la angustia y de los ritmos inasumibles a los que somos expuestos; pero todo ello llevado a través del surrealismo en su vertiente más psicoanalítica y onírica, y, también, del happening. Sigue leyendo →