Misterios del Quijote

Aproximación fronteriza del Brujo a la novela de Cervantes en este año de conmemoraciones

Foto de Fran Ferrer
Foto de Fran Ferrer

Continúa Rafael Álvarez, el Brujo en sus incursiones literarias, abordando clásicos a través de sus particulares procedimientos interpretativos. En esta ocasión ha dirigido sus intereses hacia la que debería haber sido la horma de su zapato. Alguien tan interesado en bordear el asunto, en aproximarse con distancia en ese juego de entrada y salida ficcional, en esa propagación de recursos metalingüísticos y metateatrales de ser y no ser actor-personaje, tendría que haber sacado oro de una obra donde aparecen tantos narradores más él, como respetable juglar, que se ha sumado a la lista; pero creo que en esta propuesta se ha quedado con la lanza en astillero. Con el Brujo tenemos garantizadas muchas bonanzas: un público cálido repleto de adoradores que no dudan un instante en aplaudirlo en cuanto pisa el escenario (casi un ritual que es difícil encontrarlo con otros intérpretes) lo que carga el ambiente, un sentido del humor que trabaja en varios planos, bien puede caer en lo efectista, pero chabacano, con regodeos en lo escatológico («chorrina», «chorra y orina», pura invención) o en lo sexual, con aquello de las «mozas, destas que llaman del partido» (el artífice no deja pasar una), como puede ironizar sobre cuestiones políticas de plena actualidad, asuntos sociales (aquí, chistes sobre borrachos y tabernas) y un sinfín de ocurrencias que nos lanza con su acostumbrada espontaneidad. El humor peculiar de Rafael es el hilo inapelable de la obra. También tenemos garantizada la interpelación, nosotros somos su permanente narratario y nos trata con deleite, con sorna y con falsa adulación. Sigue leyendo →

La grieta, entre animales salvajes

Un thriller compuesto de múltiples historias que sitúan a los tres protagonistas al límite de su humanidad

La grieta - FotoArrastra La grieta, entre animales salvajes hacia las tablas una concepción estética que ha producido un notable éxito con una webserie (http://serielagrieta.es/), donde precisamente se plasma ese sentido paradójico y sorpresivo que ahora vemos expuesto teatralmente. Tres amigos se desplazan al campo para vivir su particular descanso rural, esas depuraciones un tanto encorsetadas y snob de los urbanitas con las que pretenden liberarse de los ritmos frenéticos de la ciudad. A partir de su llegada, por el tono que se establece, uno permanece a la espera de que ocurra ese hecho transgresor que ponga en marcha toda la trama; pero lo que el espectador no concibe es que esas transgresiones se concatenen una detrás de otra en una sucesión de escenas altamente extrañas. No podemos afirmar que las escenas que componen la obra sean estrictamente sketchs porque, aunque tengan autonomía, forman parte de algo así como hipótesis ensoñadas; una especie de derivaciones chocantes que acontecen en momentos determinados, pero que luego terminan para regresar al punto de partida y continuar. De esta manera, por ejemplo, uno de los tres puede desaparecer, se genera una discusión entre los otros dos y, casi de improviso, se vuelve atrás. Es difícil comentar lo que ocurre en esos episodios sin destripar su contenido y la estupefacción que provocan; sencillamente se pueden describir como acontecimientos fantasiosos que plantean posibilidades que atentan contra la moral establecida o que abren soluciones que prácticamente a nadie se le pasarían por la cabeza. Sigue leyendo →

Los desvaríos del veraneo

Venezia Teatro presentan la primera parte de la trilogía escrita por Goldoni para criticar a la sociedad de su época

Los desvaríos del veraneo - FotoNo queda tan lejos aquel maravilloso espectáculo que nos ofreció Toni Servillo en el Festival de Otoño de 2009 sobre la Trilogia della villeggiatura condesada en tres horas. Ahora la compañía Venezia Teatro comienza su proyecto de montaje sobre las tres piezas que componen esta «Trilogía del veraneo» que Carlo Goldoni escribió allá por 1761. Deudor de la «comedia del arte», cuando esta vivía su estertor, se propone una transformación del teatro italiano; lógicamente impregnado por el estilo neoclásico de la época con esas intenciones didácticas que subyacen a la delectación. En esta primera comedia titulada Le smanie della villeggiatura, es decir, Los afanes del veraneo o Los desvaríos del veraneo, según la adaptación de José Gómez-Friha, que moderniza la pieza con anacronismos y léxico actual como forma de acercamiento. Además, se ocupa de la dirección, con una meritoria labor.  Sigue leyendo →

Satisfaction

Una comedia de aire juvenil sobre un joven científico que viene del futuro a salvar a su madre

Satisfaction - FotoAunque no son pocas las películas que han tratado ampliamente el tema de los viajes en el tiempo, no es en absoluto habitual encontrarlo en el teatro. En Satisfaction nos topamos con Rubén, un joven científico que ha venido desde el futuro para salvar a su madre de un accidente de avión. Transformada en una comedia de enredo, con cierto toque a film ochentero y ritmo televisivo, aporta como juego visual el hecho de que participen unas gemelas que nos llevan a un final que podría ser más sorpresivo si no fuera tan abrupto. Podría considerarse, incluso, una obra de entretenimiento para adolescentes, aunque no sé si a sus padres les gustaría que cada uno de los cuatro actores esputara cada cinco minutos la expresión «¡hostia-puta!» o «¡cojones!», sin venir mucho a cuento. Todavía me pregunto por qué se utiliza ese lenguaje como si fueran muletillas de unos barriobajeros cuando el contexto no lo pide. A veces se busca así la risa fácil. Mal camino. Uno tenía la esperanza de que aprovechando que la cuestión esta de los viajes intertemporales estaba inédita en las tablas, que se hubiera aprovechado para ofrecernos algún giro distinto, alguna perspectiva peculiar; pero lo que descubrimos es, otra vez, la colección de tópicos propios de estas historias. Sigue leyendo →

Los hilos de Vulcano

Una comedia de enredo basada en una narración de La Odisea sobre las infidelidades de Venus

Foto de Jero Morales
Foto de Jero Morales

El término «clásico», en el embrollo posmoderno, da para contravenirlo, considerarlo asunto pesado y aburrido, de gentes con mucho miramiento, como marca de calidad o, en el caso que nos compete, para envolverlo de una fachada que justifique la inserción de una anécdota entre las ruinas del Teatro Romano de Mérida. La anécdota viene cantada en la rapsodia VIII de La Odisea y Marta Torres la ha transformado en una comedia de bajo vuelo. Es decir, no es una obra clásica, ni sobre los clásicos, sino un texto que tiene por personajes a dioses romanos y otros individuos de acompañamiento. Mucho me parece abrir el marco conceptual.

Lo que se nos quiere contar es la infidelidad de Venus con Marte, puesto que ella no aguanta la falta de atención y de cariño de su marido Vulcano; enterado este de los escarceos de su mujer, gracias a los chivatazos del Dios Sol, se empeña en crear unos hilos invisibles que los atrapen en plena faena. La cuestión daría juego si no hubiera un empeño tan esforzado desde el inicio por anular la vida y manifestación de los personajes en su transcurso. La idea del entretenimiento naif se impone desde que Carmen París aparece a ponernos en situación y a biografiarnos a los protagonistas. Aceptemos que el tono de las canciones ofrece cierta hondura, empasta adecuadamente el aire jotero con los efluvios mediterráneos (no así cuando se pone chirigotero); otro cariz poseen las letras, que inevitablemente caen en lo funcional y en esa comicidad esperable para el espectáculo destinado al regocijo estival. Sigue leyendo →

Scratch

Viaje introspectivo en la cabeza de un joven dj torturado por el desconcierto vital

Scratch. GRUMELOT. 00Parece que el grito de malestar de la juventud desnortada y sin futuro ha penetrado en los oídos de los dramaturgos. En prácticamente un mes nos hemos encontrado con Yogur | Piano, Wasted y, ahora, con Scratch. Obras protagonizadas por veinteañeros largos que ya le han visto las orejas al lobo, que han percibido una angustia de origen ignoto que no les permite encajar cómodamente en el flujo espaciotemporal de su época. Nada nuevo en las últimas décadas, pero las crisis acentúan la tensión de los «marginados». En el texto de Javier Lara, nos topamos con Antonio Carlos desde, como dice el autor, un supuesto, una hipótesis verosímil, en el lugar donde la vida se desvanece, desde un hospital en el que asistimos imaginariamente a su final o no. Pura introspección, pura regresión hacia los trazos que han configurado su existencia hasta ese momento. A través de este preludio, quizás un tanto explícito, en el que se nos propone aceptar la inmersión, comprendemos que, a partir de ahí, lo que veamos será el producto del caótico devenir de los recuerdos imborrables. Si por algo la función nos atrae desde el comienzo es por el ritmo, por los lenguajes entreverados con los que se plasma una historia que, por otra parte, no es una biografía lo suficientemente interesante como para sustentar por sí misma una obra de teatro (se dejan de lado aspectos que podrían ser sugerentes, como el segundo después en el que alguien se queda absolutamente solo en una ciudad como Londres o cómo se viven los altercados de la calle siendo extranjero); aquí la forma cuenta, afortunadamente, mucho. Sigue leyendo →

Apocalypse Uploaded

Un viaje transhumano hacia la vida que vendrá más allá de la destrucción final en La Tierra

Apocalypse Uploaded_ LAminimAL06Uno de los mayores problemas que ha tenido siempre la literatura y el cine futurista o de ciencia-ficción es que parece que no han podido evitar explicarnos desde el principio hasta el final lo que ha ocurrido para llegar a esa situación tan ajena a nuestra realidad; es como si no se pudieran deshacer del punto originario de lo humano, de nuestro presente o de nuestras coordenadas de representación. En excepciones como Stalker o Solaris, el misterio nos invita a quedarnos en la historia, más allá del costumbrismo con nuevo decorado de esos productos de supuesta innovación tecnológica. Con Apocalypse Uploaded pasa tres cuartos de lo mismo, y es una lástima, porque el tema acaba de llegar a las redes del teatro y será interesante comprobar cómo lo desarrollan los dramaturgos. Al adentrarnos en la Sala Fernando Arrabal del Matadero, todos juntitos, nos encontramos a los actores atrapados en pequeñas celdas de alambre. Nos revelan su biografía según nos acercamos a ellos, como si fueran esos hologramas que nos reclaman atención en algunos museos de ciencia. Ciertamente, el planteamiento promete; consiguen que nos sintamos envueltos en un espacio a lo Mad Max, postapocalíptico, y que deseemos saber qué les ha sobrevenido. Pero pronto nuestras esperanzas se desvanecen. A modo de discurso tipo Los juegos del hambre o Divergente somos ilustrados sobre las circunstancias que concurren: el transhumanismo. Sigue leyendo →

Wasted

Una obra generacional sobre el desencanto de unos jóvenes en el aniversario de su amigo fallecido

Foto de Carlos Rodríguez
Foto de Carlos Rodríguez

En la dialéctica del capitalismo tardío hace ya tiempo que se observan esos arrastres que provocan las crisis en las que una generación es golpeada con mayor virulencia que otras; lo hemos visto en movimientos culturales y políticos desde los años sesenta para acá. París, Londres, Berlín, luego Madrid y, ahora, volvemos con esos gritos de angustia, de indignación y desidia provenientes de veinteañeros (los treintañeros se miran los pies con resignación) que ven truncados sus sueños. Se venden deseos, se incita a la gente a desear a lo grande y parece que cualquiera, más allá de las condiciones materiales con las que cuente o de sus propias aptitudes, debe atreverse a materializar sus sueños, por muy peregrinos que resulten. Aquí, por ejemplo, tenemos a un tío que dice que quiere ser músico, que le mola la música, pero que, evidentemente, no es una pasión desbordante que lo ponga en marcha contra cualquier impedimento; es alguien de esos a los que una idea le ha entrado o le han entrado en la cabeza sin saber muy bien cómo. Oriol Esquerda encarna el papel con un aura de desencanto, de perniciosa apatía que le lleva a perder oportunidades (enamorado de Carlota) y que lo bloquea en el mismo banco de siempre fumando porros, como en un círculo vicioso donde sus fantasías no se transforman en voluntad. Sigue leyendo →

Tres días sin Charlie

Una crónica sobre los atentados en París contra la revista satírica Charlie Hebdo

Tres días sin Charlie - FotoLa obra que han estrenado los hermanos Bazo en la sala principal del Matadero es una representación de un simulacro. Nuestro mundo, ya lo señaló hace décadas Baudrillard, es un simulacro de la realidad, lo que no le quita verdad. A lo que Guy Debord añade en su libro La sociedad del espectáculo: «El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes». Vivimos en tal grado de confusión conceptual que, cuando los dibujantes de la revista satírica Charlie Hebdo sufrieron el ataque terrorista, la sociedad europea manifestó su incongruencia lanzando a internet todas las dudas posibles: «¿de parte de quién debo estar?», «¿quién es el culpable?», «¿qué es satírica?», «¿es la libertad de expresión sagrada?», «¿qué es la libertad de expresión?», «¿puedo hacer chistes sobre los dioses?», «¿todo es respetable?», «¿estamos en guerra?»…

Ante la insoportable sensación de la duda, qué mejor que un concepto vacío, un hashtag, un símbolo que represente todo y nada simultáneamente para apaciguar los ánimos y dejar de reflexionar: #JesuisCharlie. Charlie = *. Musulmán, policía, judío, etcétera. Con las mismas #jenesuispascharlie. Mañana será otro día. Y vaya que si lo fue (aunque esto excede los límites de la obra, pero conviene recordarlo). Sigue leyendo →