El lunar de Lady Chatterley

Roberto Santiago recupera a la famosa protagonista para someterla a un juicio repleto de sarcasmo

La heroína creada por D. H. Lawrence ha dado —desde que fue escrita— para todo tipo de interpretaciones y mitificaciones, hasta situarla como un epítome de la liberación femenina. Basta leer la novela en la actualidad para comprender que muchas veces se olvida el contexto en el que se recrea la historia. Lo comentábamos hace poco con los juicios a Oscar Wilde en Gross Indecency: es la escapatoria al puritanismo victoriano. En este caso, nos situamos a principios de los años treinta del siglo pasado, en un ambiente burgués donde la alargada sombra de ese periodo basado en un conservadurismo insensato, aún perdura. Lo que se nos presenta delante debemos aceptarlo (o no) como una impostura; pues resulta más creíble como invención casi genuina que como desarrollo de un personaje ya existente de la literatura. Cualquiera que haya leído la novela —casi es imprescindible si se pretende profundizar y entender lo que vemos— comprueba que sí que es verdad que Connie y su hermana han tenido una educación más liberal, si se quiere. Rodeadas de libros. Hasta el punto de que nuestra protagonista hace sus pinitos como escritora junto a su marido, Clifford, un militar que ha vuelto de la guerra con paraplejia y con la inevitable postración en una silla de ruedas (con motor). Sigue leyendo →

Los universos paralelos

Drama sobre la muerte de un niño pequeño, tamizado por un tono que roza la comedia de situación

Foto de Javier Naval

Dani ha muerto atropellado por un coche cuando perseguía a su perro. Han pasado ya ocho meses y la muerte de ese hijo flota y se sumerge en la casa donde viven sus padres; aún jóvenes y con mucha vida por delante para desplazar su dolor a diferentes partes del cuerpo hasta que se acomode como un recuerdo que determine sus existencias. En definitiva, Los universos paralelos va de vivir tras un acontecimiento luctuoso. ¿Cómo se lo toman las familias que han sufrido una catástrofe de este calibre? Es la vida de esas familias que a diario vemos llorar en las noticias: un accidente, un suicidio, una enfermedad implacable, un ahogamiento… Tan pequeño y muere. Es terrible, desde luego; pero con esto hay que construir una obra de teatro que nos evite, ante todo, pensar en un sábado por la tarde viendo Antena 3 (no es el caso). El tono de este melodrama contiene suficientes dosis de humor familiar y espontáneo como para no hundirnos en el fango lacrimógeno. Y quizás ahí radique uno de los grandes problemas del montaje. Sigue leyendo →

Contra la democracia

Una colección de siete fragmentos satíricos y surrealistas sobre la realidad económica y social que vivimos

Hace casi un año el Teatrul Odeon de Rumanía recalaba en Madrid con su particular montaje de Contra la democracia. Ya en aquel momento señalé que el texto de Esteve Soler me parecía que estaba lleno de gestos demagógicos y de un discurso evidente e infantil. Uno duda si volver a intentarlo, si volver a enfrentarse a esos siete fragmentos con la esperanza de que el director y los actores expriman algo de jugo. Pero es imposible; y no porque el elenco fracase en su tarea. De hecho, todo el grupo se afana con decisión en cada uno de los papeles que les toca interpretar. Si algo ha de ser valorado positivamente en estos sketches del dramaturgo barcelonés es la variedad de estilos dramáticos con los que pretende impactarnos. En el primero, unos futuros padres, en un diálogo quejoso sobre sus condiciones laborales y sobre su insulsa cotidianidad, ven cómo nace su vástago. Un arácnido que se dispone a devorarlos, sería como la contra del insecto kafkiano que se amedrentaba en su habitación horrorizado por su metamorfosis. Aquí el engendro surge empoderado por su instinto depredador. La metáfora es estupenda y visualmente resulta muy atractiva; pero los diálogos críticos con el sistema son de un maniqueísmo inútil. Y así va ocurriendo casi con cada relato. Sigue leyendo →

Gross Indecency

Los famosos juicios a Oscar Wilde suben a escena con un espectáculo visualmente muy vigoroso

Posee Gabriel Olivares y su TeatroLab una veta verdaderamente interesante dentro del panorama escénico español, y que se fundamenta en la aplicación de técnicas como el método Suzuki. El director conoce los entresijos del teatro comercial; pero, como demuestra con obras como esta, también es capaz de indagar en creaciones que pretenden escapar de lo convencional. Ya nos llevamos una grata sorpresa con su montaje de Our Town, donde ya se introducía en estos procedimientos consistentes en el control del cuerpo, en el movimiento grupal, en un desarrollo coral del gesto, etc. Ahora, en la misma Sala Jardiel Poncela del Teatro Fernán Gómez, se aventura con Gross Indecency, esa «grave indecencia» por la cual Oscar Wilde terminó en la cárcel, acusado de sodomía. La historia de los tres juicios a los que se vio expuesto —en el primero de ellos el denunciante fue él mismo— es bien conocida, gracias a diferentes publicaciones y a películas con cierto éxito como Wilde (1997), de Brian Gilbert. Sigue leyendo →

Ensayo

Pascal Rambert presenta una obra política bajo la aparente disolución de una compañía teatral

Foto de Vanessa Rábade

A esta obra que se presenta en El Pavón Teatro Kamikaze se puede acudir con la experiencia previa de La clausura del amor o sin ella. Para los que sí han visto aquella, esta puede resultar espectacularmente menos atractiva, más previsible estructuralmente y, en algunos momentos, hasta aburrida. Para los otros, el impacto de la perspectiva dramatúrgica les puede acompañar hasta el final. Ensayo es una función engañosa y compleja que trabaja simultáneamente en varios planos; y aunque puede comprenderse de forma superficial, la decepción puede ser importante si nos quedamos solo con eso. Contamos primordialmente con tres vértices esenciales: un texto entreverado de significancias, unos actores apabullantes y una escenificación exigente para el oyente. En un acercamiento poco esforzado se nos presentan cuatro individuos que componen una pequeña compañía desde hace veinte años. Nos situamos en su sala de ensayos, el día en el que todo va a saltar por los aires, el día en el que cada uno va a explotar con todo lo que lleva dentro para proceder a la implosión del conjunto. Pascal Rambert vuelve a recurrir al monólogo como procedimiento fundamental (las interacciones entre los personajes son mínimas). Sigue leyendo →

El amante

Nacho Aldeguer y Álex García presentan este drama sobre el tedio de un matrimonio burgués precedido de una propuesta gastronómica

Foto de Vico Vang

Debemos considerar seriamente si el preámbulo gastronómico es lo más idóneo para asimilar una obra de Pinter. En la propuesta de Nacho Aldeguer, quien se ocupa de versionar y dirigir, y de Álex García, que se encarga de la dirección artística, se pretende introducir al espectador en la etapa previa de esa pareja, Richard y Sarah, antes de que observemos su devenir diez años después. Es decir, se nos invita a su boda, y para ello subimos al ambigú de El Pavón Teatro Kamikaze para degustar una cerveza, un cóctel y un aperitivo hipersofisticado a cargo del chef Diego Guerrero. Si en un primer instante los dos inductores, más algunos cómplices, intentan darle al asunto algún toque de verosimilitud, con algún juego de apariencia espontánea y una visita exprés de los novios; pronto se convierte en un sarao de media hora donde los espectadores entran en «calor» hasta que llega el momento de la función en sí. No se puede afirmar que verdaderamente contribuya a darle amplitud al espectáculo; porque el evento no da más que para un acto de marketing. Sigue leyendo →

Oleanna

Luis Luque dirige el clásico contemporáneo de David Mamet sobre las ambiciones vitales de un profesor y su alumna

Foto de Miguel Ángel de Arriba

Nuestro mundo actual es, a marchas forzadas, casi un trigger warning (aviso acerca del daño emocional que puede provocar el contenido de un libro, una película, etc.) en sí misma. La vida duele más que nunca. Las asociaciones de ofendidos por cualquier causa se multiplican y su altavoz es enorme. El lenguaje se transforma hasta el paroxismo con tal de que nadie se vea perturbado. El sentido figurado es un riesgo que no podemos correr. La ironía es una desfachatez. El humor es para los callejones oscuros. La Oleanna de David Mamet cobra más vigencia si cabe. Un abrazo de consuelo, dentro de un contexto cultural conocido y dominado, y no rechazado; es considerado por Carol no ya como una intromisión en su esfera íntima o un gesto desagradable, sino directamente como un abuso sexual. Algo que ahora mismo no me extraña. Podemos encontrar razones diversas y complejas para entender qué está ocurriendo con la libertad de expresión, con las formas de comunicación y con esa finura de piel que se le está poniendo a gran parte de la sociedad. Sigue leyendo →

Venus

Un montaje de tintes románticos que trastoca fantasiosamente el tiempo para descubrirnos un secreto

Foto de Javier Naval

Cuando menos sorprende que El Pavón Teatro Kamikaze haya programado una obra como esta. Digamos que Víctor Conde presenta una historia que parece destinada a adolescentes o a ese público hoy tan abundante que se pirra por las aventuras de amor relamido y que te evaden de cualquier preocupación. De esas tan inverosímiles que después traen berrinches y decepciones, cuando la realidad resulta mucho más compleja. Antonio Hortelano es el protagonista de un relato que parte de su vuelta al pueblo donde pasó su juventud para asistir al entierro de su padre, con el que parece que apenas tenía trato. Acude al bar que solía frecuentar, y es allí donde se encuentra con una antigua novia, interpretada por Ariana Bruguera. Ambos retoman su relación de amistad, aunque para ello nos regalan una colección de diálogos de esos que se caracterizan por su ampulosidad y con los que se espera que lo observemos en blanco y negro, y con humo de cigarrillo, y con la voz de Humphrey Bogart y el desprecio de Lauren Bacall. Esos diálogos en los que cada respuesta parece una sentencia indeleble. El resultado es un intercambio de reproches ejecutados con un estatismo —aunque contengan alguna ironía elocuente— que se arrastra durante toda la función. Sigue leyendo →

En La Ley

Un drama que escenifica una sociedad distópica dirigida por mujeres que se acogen a una nueva moral

Foto de Irène Zóttola

Hace solo un par de meses pudimos ver El fin de la violencia, un vía crucis apocalíptico escrito por Sergio Martínez Vila, un texto con mayor densidad y pretensión que este que nos encontramos ahora. Tanto aquel como En La Ley, viven unidos conceptualmente por el desastre. Aquí, a primeras de cambio ya persuade el hecho de que la Sala Cuarta Pared se haya transformado escenográficamente para introducir al espectador —circularmente— en ese espacio remoto dentro de un bosque, donde apenas suena el canto de los pájaros. Nos hallamos en el 2047, y si hacemos caso a las predicciones de Ray Kurzweil, ya habremos, entre otras cosas, alcanzado la singularidad. Y es que me parece importante, hoy en día, que las obras de ciencia-ficción afinen un poco más en su visión futura; si no quieren desfasarse tanto como aquellas de los años setenta. Es fácil acordarse de Cuando el destino nos alcance, donde una bicicleta estática servía para producir electricidad, como ocurre precisamente aquí. Sigue leyendo →