La Pilarcita

Un divertido drama rural escrito por María Marull con el turismo milagrero y folclórico de fondo

Muy mal se tiene que dar una función si su actriz principal te conquista a las primeras de cambio con su expresividad y su desparpajo. Anna Castillo, que interpreta a Lucía, una joven ingenua, fascinada por los supuestos ritmos y alicientes de la gran ciudad, quejosa de la monótona vida de su pequeño pueblo, posee una vivacidad inconmensurable y aprovecha excelentemente ese discurso naturalista y fresco que ha escrito María Marull. Porque el lenguaje del texto es otro de los elementos que más destacan. Construido con esa sabiduría que permite captar los detalles de la atmósfera, como una indagación cotilla del acontecimiento milagrero y folclórico, apuntalado con cierta ironía socarrona y hasta maliciosa. Otro asunto bien distinto es que la historia que se nos cuenta va perdiendo interés a medida que transcurre la función; principalmente porque se va alejando de la pura representación, del diálogo que va entresacando los diversos conflictos y se acoge a una narración trovadoresca que viene a resultar repetitiva y carente de teatralidad. Sigue leyendo →

El cíclope y otras rarezas de amor

Ignasi Vidal firma este enredo coral y algo naíf sobre las relaciones de individuos en crisis

Foto de David Ruiz

El buen sabor de boca que nos dejó El plan era razón suficiente para esperar un texto bien trabado en la nueva obra de Ignasi Vidal. Pero la decepción llega enseguida, porque el lenguaje que emplean sus personajes es, por una parte, manido y, por otra, inverosímil. Se le quiere dar a la función ese aire cinematográfico propio de las comedias románticas americanas que nos llevan atufando durante todas estas décadas, y que juega al encaje de diversas historias en un panorama coral. Ya se sabe, hay que hacer coincidir a unos con otros para que dé la impresión de que el mundo es un pañuelo, un microcosmos lleno de magia y encanto. Así nos encontramos con una decena de piezas, de situaciones concretas que se van cerrando para dar paso a otras hasta que se configura el tejido circular. Sigue leyendo →

No soy Dean Moriarty

Una pieza breve de Joan Yago sobre dos jóvenes que sueñan con ponerse en la carretera para dar sentido a su vida

En la globalización de la sociedad de consumo, el turismo sustituye al viajero, las aventuras se controlan por GPS y para sentir el verdadero riesgo debes aproximarte al infierno, ya sea escalar el Everest sin oxígeno o pasearte entre unos narcos. ¿Lo que cuenta Jack Kerouac no es, al fin y al cabo, una búsqueda de aquel pionerismo estadounidense que se adentraba en el oeste como una selva ignota repleta de peligros, pero en un planeta post bomba atómica? Es decir, llegó demasiado tarde. Nuevas reglas en el nuevo imperio, nuevos límites, nuevos parámetros, nuevos viajes iniciáticos; pero sin duelos en OK Corral. Y en esta obra de Joan Yago quizás tengamos a unos jóvenes a los que les falta madurar, que se niegan a comprender el mundo en el que viven o que directamente les repugna. Sigue leyendo →

The Tempest

La compañía griega Push Your Art adapta el clásico de Shakespeare con un montaje dinámico y atractivo

Las interpretaciones que se ciernen sobre La tempestad son múltiples y cuesta identificarse plenamente con alguna. Lo que sí es cierto es que resulta misteriosa y anacrónica para el tiempo en la que se compuso. Es fácil caer en la tentación esotérica, cuando aceptablemente puede tomarse como una comedia destinada al divertimento del respetable y a la manifestación de cómo se gana y se pierde el poder. Aunque indudablemente la magia de Próspero, perfeccionada en esa isla a la que fue exiliado forzosamente, posee una importancia determinante. Podríamos tomar esta obra como un largo epílogo, pues partimos in medias res, y el acontecimiento, con un embrollo más liviano que en otras composiciones de Shakespeare, sirve realmente para devolver las cosas a su sitio adecuado; es decir, que el gran protagonista recobre el ducado de Milán, y que su hija lo herede. Por supuesto, que los mensajes que subyacen a toda esta alegoría, donde se echa mano de la masque para que el asunto sea más divertido, son variadas. Sigue leyendo →

Aparece un corazón en un descampado

Una versión rural y moderna sobre el clásico isabelino de John Ford, Lástima que sea una puta

Foto de Ana Pizarro

En abril de 2012, se acercó al Matadero Declan Donnellan con su troupe de Cheek by Jowl para presentarnos su peculiar visión del clásico de John Ford (1586-c. 1640):`Tis Pity She´s a Whore (Lástima que sea una puta). Una modernización con desenfreno house de aire burgués contemporáneo. Desconozco si los chicos de Producciones Kepler se han apoyado en esta versión, aunque de alguna manera recoge esos vientos posmodernos que pretenden actualizar tragedias, como en este caso, del periodo isabelino. Cierto es que en Aparece un corazón en un descampado la trama ha quedado simplificada al máximo, puesto que varios papeles y derivas secundarias se han obviado. Se han quedado con la historia principal del amor incestuoso entre los hermanos Giovanni y Annabella, y la desgracia que sobreviene cuando esta, embarazada, se casa con Soranzo, un señorito. Pero, como digo, la trama se convierte en una mera excusa para crear un ambiente rural de luchas sociales, repletas de envidias, de caciquismo, de chichisbeo y de discotequeo, de paletismo y de atmósfera detectivesca a lo CSI. Sigue leyendo →

Celestina, la tragicomedia

Una adaptación vivaz que despliega la maestría de Atalaya con el clásico de Fernando de Rojas

Foto de Julián Rojas

Siempre resulta interesante comprobar de qué manera se adapta teatralmente una obra como La Celestina, que tantos quebraderos de cabeza ha dado a los filólogos para determinar su género literario. Esta versión de Ricardo Iniesta toma la tragicomedia, por lo tanto, Centurio, aunque es un personaje bastante mediocre, entra en escena, igual que otros criados que no encontrábamos en la adaptación más próxima que tenemos para comparar que es la de José Luis Gómez (muy distintas estéticamente, por cierto). En menos de dos horas se compacta el asunto, algo que se puede apreciar tanto positiva —el ritmo es trepidante y nos permite recorrer toda la historia sin grandes demoras—, como negativamente — se echa en falta dramáticamente, en varias escenas, más poso para el desarrollo del amor o de la intriga; por ejemplo, el encuentro de los amantes o lo tejemanejes de la alcahueta con Pármeno y Sempronio. Puesto que se ha decidido acometer los 21 actos, parecen razonables los ajustes. Sigue leyendo →

La donna immobile

Un montaje que plasma, con un cuestionable discurso, la violación de una mujer y sus derivas socioculturales

Poco tiene que ver a la postre el cuento popular escrito por Giambattista Basile en el siglo XVII, titulado «Sol, Luna y Talía», donde esta última es violada por un rey, con «La bella durmiente». La dramaturga Rakel Camacho ha querido aunar en un mismo espectáculo, la recreación cruenta y evidente de aquella historia —nada que ver con aquella de los hermanos Grimm— con elementos contemporáneos sobre violaciones y cuestiones diversas sobre el sexo masculino. Digamos que la adaptación se consume en la primera media hora. En esta asistimos a un brutal acto de aparente necrofilia (si aceptamos que el estado de la protagonista va más allá del sueño), próximo a la pornografía, donde Trigo Gómez, un príncipe azul que va de picnic por el campo, se ensaña sobremanera con la chica. Sigue leyendo →

El hijo que quiero tener

Una experiencia teatral, producto de un taller escénico, con la que se pretende reflexionar sobre la educación

La duda refulge en la ristra de sentencias con las que pretende autojustificarse el actor Àlex Cantó, cuando reflexiona sobre su decisión de no tener hijos. ¿Por qué tener hijos? ¿Qué es tener un hijo? «Como si uno tuviera que tener hijos para ser feliz». El hijo que quiero tener es una obra no va estrictamente de responder a esta cuestión; aunque pudiera ser el punto de partida, sino de plantear cómo la sociedad se vertebra de forma auténticamente solidaria si en la educación contribuye toda la tribu, esa a la que tanto se refiere José Antonio Marina. Esto lo percibimos como un aldabonazo cuando la escena se abarrota con esas veintidós personas de tres generaciones que se reúnen en un aula, para ser niños, padres y abuelos. Para ser amables, responsables y también juguetones. Y sin distinción de edad. La función, sobre todo en el último tercio, quiere permear la experiencia del propio taller, de cómo todos estos amateurs han contribuido con su energía positiva a poner en marcha una manifestación de encuentro, de unión y de relación. Sigue leyendo →

Ejecución

Xus de la Cruz presenta su visión de la brutalidad en una breve pieza con tintes valleinclanescos

Cuando uno acude a ver las propuestas de nuevos creadores que desean arrojarse a este mundo tan complejo de las artes escénicas, espera, evidentemente, que se abran vías de exploración al menos extrañas; pero también espera que el ímpetu por epatar no destroce la función. Xus de la Cruz lanza un artefacto genuinamente español, carpetovetónico, una pieza con aires de retablo valleinclanesco. Al son de una marcha semanasantera de cornetas y tambores, procesiona un matrimonio; mientras una virgen kitsch, de manto verde casi fluorescente como si fuera de Lourdes, de sonrisa tétrica y preñada, adicta a los milagros, entona la «Nana de la hierbabuena» de Carmen Agredano (con la que ganó el Goya a la mejor canción original para La voz dormida, y con la que tanto tiene que ver esta obra). Sigue leyendo →