Nueva propuesta dirigida por Josep Maria Mestres del clásico de Lope de Vega en los Teatros del Canal
Foto de Javier Naval
La dama boba, la comedia que Lope de Vega escribió en 1613 en plena madurez, es indudablemente uno de los clásicos auriseculares que más suben a las tablas. Merece la pena que me refiera a la adaptación que preparó Alfredo Sanzol con la Joven Compañía de Teatro Clásico en 2017, pues poseyó gran atractivo en su disposición escénica. Además, allá encontrábamos a un actor que ya apuntaba maneras, Pablo Béjar, a quien hace bien poco contemplábamos en Panorama desde el puente, y que ahora encarna a Liseo, para demostrar su ambición en el dilema que se le presenta.
Con ánimo modernizador y captador del público adolescente hallamos una propuesta kitsch. Sigue leyendo →
Una adaptación demasiado luminosa firmada por Eduardo Galán del drama de Arthur Miller sube al escenario del Teatro Fernán Gómez
Foto de Gerardo Sanz
En los últimos años Arthur Miller ha mantenido su vigencia con montajes de éxito como Muerte de un viajante ─también tuvo relevancia El precio─. Lo cierto es que otras obras reverberan con más interés en el presente por las denuncias que anidan en sus argumentos. Así ocurrió con Las brujas de Salem en relación a la libertad de expresión y vuelve a pasar ahora con Panorama desde el puente (podemos recordar aquella puesta en escena protagonizada por Eduard Fernández), que pone encima de la mesa la eterna problemática de la migración. Es patente que las detenciones abruptas y violentas del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) resuenan en esta función. Sigue leyendo →
José Ramón Fernández ha hilado varias Leyendas de Bécquer para un espectáculo, en el Teatro Fernán Gómez, apenas terrorífico
Hoy, trasladar al teatro el misterio, el terror y esa atmósfera en la estela del romanticismo que pulsó Bécquer al recoger en sus Leyendas las tradiciones inveteradas de aquí de y allí, es harto complicado. Estos relatos proceden de toda una trayectoria oral, que fomentaba la imaginación y que conectaba con unas creencias. Nuestra mirada está «contaminada» por la velocidad de las imágenes y de los golpes de efecto que el cine ha explotado en demasía. Además de que Halloween ha aportado su propia perspectiva consumista y festiva con una ironía que desbarata cualquier espanto creíble. Sigue leyendo →
La adaptación de esta comedia de Calderón a cargo de Carolina África y con la dirección de Laila Ripoll resulta leve
Foto de David Ruiz
Previa a esta comedia, Calderón ya había demostrado su buen hacer con Casa con dos puertas mala es de guardar y con La dama duende, que son de 1629. Y esta que nos compete pudo haberse escrito en el 1632 o 1633. En cualquier caso, comparada con aquellas, esta es de una insignificancia apabullante; porque ningún personaje llega a comandar la acción como para que nos suponga un atractivo más complejo. Carolina África ya había acometido una modernización de similar calibre con la obra de Agustín Moreto El desdén con el desdén. En esta esta ocasión pienso que era más difícil salir triunfante, puesto que la disposición de nuestro dramaturgo áureo tampoco permite mucho recorrido como para que el asunto nos diga algo. Sigue leyendo →
Un homenaje a los sainetes de Ramón de la Cruz que los jóvenes de la Compañía Nacional de Teatro Clásico alientan con gracia
Foto de Sergio Parra
Parece que la realidad cultural en esta hecatombe que estamos viviendo y que tanta zozobra sobre el futuro produce, no evita que los vasos comunicantes sigan estableciendo lazos fértiles. Lo digo, porque el exitoso y pertinente libro de Andrés Trapiello, Madrid, conjuga excelentemente con La comedia de maravillas. El casticismo se resiste a la impostura y al artificio de las franquicias fast food y la ciudad rezuma consistencia popular todavía. Bullanguero, zarzuelero y embarullado, en muchos momentos, demasiado. Sigue leyendo →
La comedia de Tirso de Molina que dirige Natalia Menéndez se envuelve en un espectáculo visualmente muy atractivo, aunque carente de ritmo
Una de las comedias palatinas más famosas del dramaturgo madrileño es esta que se representa contra viento y marea en el Teatro de la Comedia. Asistimos a un montaje grandioso en medios; tan llamativo en su manifestación escenográfica, como renqueante en el ritmo que ha dispuesto Natalia Menéndez. Quizás el culpable de este freno sea el arbolazo que Alfonso Barajas ha plantado en el medio de las tablas, para ofrecer una ambientación selvática, y propiciar cada uno de los equívocos y escondrijos que se van a suceder. Ciertamente, la propuesta del escenógrafo sería fenomenal si nos quedáramos únicamente con nuestras sensaciones visuales; pues el susodicho árbol se abre pesadamente por la mitad y es desplazado hacia los laterales con cierta molestia. Ese trajín se ha querido edulcorar sacando al elenco vestido de cotorras argentinas a despistarnos con bailecitos; pero ni por esas. Eso sí, son de valorar las enormes puertas con espejo que estilizan muy bien el juego de apariciones y de apariencias. Sigue leyendo →
Iñigo Guardamino despliega su habitual estilo con esta sátira sobre nuestra sexualidad en el futuro robótico que nos aguarda
Foto de Mario Zamora
El inconfundible estilo de Íñigo Guardamino se plasma ahora en la llegada de los robots a nuestras vidas (él nos traslada al 2044; pero todo llegará mucho antes) y, sobre todo, se centra en las disquisiciones sexuales. Digamos que Metálica posee elementos de sátira descarnada y negra, de pornografía insaciable y mucha carga de deshumanización. Y todo ello sin que los personajes hayan mutado en transhumanos, que es lo que se espera para entonces. Continuando el mismo esquema que empleó en su anterior propuesta, Monta al toro blanco, es decir, una estructura de sketches entreverados en los que vamos a conocer tres ejemplos de relación con robots acompañantes. En los últimos tiempos varias películas han atinado bastante y de forma seria en la cuestión, reformulando la visión que la ciencia-ficción había ofrecido hasta el momento. Si nos fijamos, por ejemplo, en Ex Machina (2015), de Alex Garland o en Eva (2011), de Kike Maíllo, la convivencia con estos androides va a resultar tan conflictiva o placentera, como inevitable. Antes de evidenciar las virtudes de la propuesta, es necesario señalar algunos deméritos que, a pesar de la ironía, restan valor al conjunto. Me refiero a uno de los habituales fallos en toda obra de arte de carácter futurista, y es remarcar la comparativa entre lo que se hacía antes (o sea, nuestro presente) y lo que se hace ahora (o sea, el futuro y tiempo real en la función). Sigue leyendo →
La sala Tirso de Molina del Teatro de la Comedia acoge este festejo teatral que sor Juana Inés de la Cruz presentó en 1683
Resulta muy conveniente para nuestra época recuperar la figura de sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), una mujer excepcional, una intensa lectora y una ávida intelectual que nos dejó alguna obra teatral, como la que aquí se representa, y una interesante colección de poemas, entre otras composiciones. Los empeños de una casa pertenece a su teatro profano, un texto destinado al divertimento de la nobleza y del clero que fue encargado por el contador del virreinato. Los recursos retóricos son los propios del Barroco, con esa riqueza léxica y esa propensión a retruécano y al dilogismo. Es fácil identificar los enredos que se predisponen como todas esas comedias de Lope de Vega o de Calderón. En este sentido carece de originalidad y hasta se diría que algún personaje queda un tanto desdibujado, como es el caso de don Juan, que interpreta Miguel Ángel Amor con bastante furia y que apenas se esboza (aparece de improviso y se empareja sin mucho comedimiento). Sigue leyendo →
Una dinámica versión de Alfredo Sanzol para la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico, donde el amor es el revulsivo de la estupidez
Como viene ocurriendo en los últimos años, los jóvenes de la Compañía Nacional de Teatro Clásico ofrecen un contrapunto de enorme calidad a las propuestas de los mayores. En esta ocasión, Alfredo Sanzol se ha puesto en la dirección para versionar la popular comedia de Lope, La dama boba. Ha tomado la decisión de modernizar ciertos aspectos que, ya adelantamos, producen un cariz demasiado juvenil al montaje, aunque más respetuoso con las mujeres. Para empezar, ha desistido de emplear una escenografía como tal, no obstante, Alejandro Andújar la firma. Nos situamos en una configuración circular en la sala pequeña (la Tirso de Molina), del Teatro de la Comedia, por donde los artistas revolotearán sin freno. El vestuario directamente es el que uno se puede imaginar para estos chicos cuando vayan por la calle. Sigue leyendo →