Las irresponsables

Marta Poveda dirige en el Teatro Maravillas esta comedia insignificante de Javier Daulte sobre las confesiones anodinas de unas amigas

¿Qué habrán observado los adaptadores de este texto tan insustancial de Javier Daulte? Porque no solo ha subido a las tablas en Argentina y en España, sino que, además, ha contado con una versión cinematográfica igualmente olvidable. Si lo más gracioso de todo el montaje es que una de las protagonistas se come una «mierda» de perro, entonces, todo está dicho. ¿De qué va Las irresponsables? No lo sé. No atisbo el nudo. ¿De una tía inmadura de veintinueve años que lo deja con el novio y está muy triste? ¿Sobre una noche de chicas que aprovechan para gritarse mucho ya que tienen a un chucho muerto en la cocina? (Esto es una comedia, imagínense el desenlace). ¿De contarse secretitos de presuntas inmoralidades que no le importan a nadie? Sigue leyendo →

Locuras paralelas

Paco Mir y Gabriela García recurren al tópico de los universos múltiples para trazar una comedia amorosa sin interés

Foto de Pedro Gato

El mecanismo lo hemos contemplado demasiadas veces. Me refiero a lanzar los dados de la física cuántica, a especular con las múltiples dimensiones de nuestra realidad y a juguetear con la idea de que todo podría ser de otra manera. En unas ocasiones se plasma en los saltos temporales y en otras se hace imbricar en el mismo espacio con dos coordenadas diferentes. Si nos fijamos únicamente en el teatro, en este mismo escenario del Gran Teatro Pavón se ha representado no hace mucho la obra Goteras, una comedia que trabaja con esta situación, como ya lo hizo el año anterior Constelaciones, dirigida por Peris-Mencheta. Otro tanto había ocurrido con Los universos paralelos, de David Lindsay-Abaire, y con If (La ligereza), de la Compañía del Sr. Smith. Son cuatro ejemplos que se multiplican si acudimos al cine. Sigue leyendo →

Baco polaco

El argentino Mauricio Kartun presenta en los Teatros del Canal su traslación de Las bacanales de Eurípides a la pampa

Foto de Carlos Furman

Al intentar adentrarme en este nuevo montaje me sucede algo parecido que con Terrenal. Pequeño misterio ácrata. Uno tiene la sensación, la intuición, de que lo manifestado sobre las tablas es agudo, inteligente y repleto de una ironía genuina, pero que lingüísticamente no alcanzamos desde esta orilla a entender todo. Mi español no es capaz de asumir regionalismos procedentes de la pampa argentina. Si, por otro lado, el gran Mauricio Kartun no tuviera esa propensión narrativa con esos personajes monologando con una verborrea inasible, podríamos acogernos a la acción. No obstante, ocurre que distintas escenas ─algunas tremendamente claves como la violación de la Reina─ son más descritas que vivificadas. Demasiado se acoge el dramaturgo a los procedimientos del propio Eurípides. Por lo tanto, en bastantes ocasiones, los intérpretes se agarran al piso y esbozan el planteamiento. Sigue leyendo →

La ópera de los tres centavos

Coque Malla impone su rollo rockero para protagonizar este espectáculo brechtiano en el Teatro Infanta Isabel

El mensaje sigue absolutamente vigente y resuena incluso más que nunca. Lo que ocurre es que la circunstancia que se critica únicamente permea a través de las clarividentes frases como: «robar un banco es delito, pero más delito es fundarlo». Visión robinhoodiana o anarquistoide que se queda embarrada en un argumento que, mutatis mutandis, entronca con Oliver Twist. La ópera de los tres centavos es más macabra, más incisiva, aunque también, en la dirección de Mario Vega y en la estética tan atractiva y tan próxima al espectador que igualmente corre a su cargo, más asequible y entretenida. Difícilmente podemos tener en cuenta La ópera del mendigo de John Gay, obra en la que se basó Brecht, porque ha olvidado bastante. A nosotros casi nos suena más a Rinconete y Cortadillo. Sigue leyendo →

Un señor… cualquiera

La obra feminista de Mercedes Pinto se representa en el Teatro Fernán Gómez a cargo de La Joven

Foto de Ilde Sandrín

Como el marchamo de Edad de Plata se ha insustanciado, últimamente ─y eso se potenciará el próximo año─ se ha recogido la marca Generación del 27 para abarcar a todo escritor y, sobre todo, escritora, de aquella época, más allá de filiaciones, amistades o participaciones grupales. El laxo término de las Sinsombrero también abraza a artistas de aquí y de allá sin demasiada coherencia. A riesgo de equivocarme, nuestra autora, Mercedes Pinto, apenas vivió unos pocos años en Madrid, donde transcurrieron gran parte de las actividades de la susodicha generación. Verdaderamente, más allá de su novela Él, que tuvo la célebre y valiosa versión cinematográfica por parte de Luis Buñuel, poco más se sabía de ella. Sigue leyendo →

Pinocchio(live)#3

La transformación de unos niños en marionetas propicia una performance inquietante creada por Alice Laloy

Foto de Simon Gosselin

La lectura que se pueda realizar del célebre relato de Collodi queda trastocada tras contemplar este espectáculo; su título deviene guiño irónico. Aquí no se aparecerá Pepito Grillo y la rebeldía será una danza primitiva. La performance representada a dos bandas en la sala principal del Teatro Valle-Inclán está iluminada con la potencia propia de un laboratorio, no de una fábrica macilenta. El juego y el correteo de los protagonistas muestran la inocencia de la ignorancia en su presentación. No saben qué van a hacer con ellos. Así ocurre con la enseñanza en los colegios o en la disposición de menores en trabajos forzados o en distopías como Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro, donde directamente sus órganos servirán para «ayudar» a otros. Sigue leyendo →

Están jodidos / dicen que se alegran

Rodrigo García pierde su crédito artístico con un happening tedioso con su habitual crítica a la sociedad contemporánea en el CondeDuque

Cuando en febrero de 2020 Rodrigo García nos obligó a pasear por la desbutacada nave del Matadero para que inclináramos la cerviz y nos pusiéramos a leer los rollos con su rollo de siempre sobre el suelo, algunos ya consideramos que no le daríamos más oportunidades a este enfant terrible en horas bajas. Aquello se tituló PS/WAM y conecta más con este (monta)montaje que con otros proyectos donde, al menos, trazaba una experiencia estéticamente aprovechable, como fue el caso de Cristo está en Tinder.

Así que de nuevo volvemos a la lectura de forma descabalada: o a través de una ristra de palabras inconexas reflejadas por doquier o, en su repetición, de la gran pantalla en un renglón imparable. Merece la pena detenerse en el texto elaborado por alguien que procede como un taumaturgo contemporáneo, un dadaísta embebido en la literatura automática (o eso parece). Sigue leyendo →

El club de los poetas muertos

Juan Luis Iborra ofrece una adaptación vivaz de esta célebre película en el Teatro de La Latina

Después de los esperables resultados obtenidos en el Informe PISA, uno debe hacer el esfuerzo de interesarse por la educación que recibían en un colegio de élite estadounidense unos adolescentes destinados a continuar por el estrecho camino marcado por sus familias. Desde que se estrenara en 1989, El club de los poetas muertos se ha convertido en un clásico de las películas que representan la relación entre docente y pupilo. Ahora, observando la adaptación teatral, con el propio guionista, Tom Schulman, de visita en España, contemplo esta historia de un modo muy diferente. Por un lado, el discurso que desarrolla nuestro afamado maestro me resuena a las soflamas de algunos de esos coachs e influencers que aparecen por las redes. Sigue leyendo →

Las amistades peligrosas

La asepsia permea esta versión sobre la novela de Choderlos de Laclos en el Teatro Marquina

David Serrano se ha ido asentando como director durante estos últimos años con proyectos de lo más variado. El año pasado presentó Un tranvía llamado Deseo, aunque la obra que ahora tenemos entre manos puede vincularse mejor con La Venus de las pieles, una función de 2014 que se representó en el Matadero. Las novelas de Choderlos de Laclos y de Sacher-Masoch las separan unos cien años, sin embargo, están conectadas por la tortuosa perdición del anhelo amoroso y de la seducción como juego macabro.

Las amistades peligrosas han dejado su huella principalmente a través de la visión de Heiner Müller con Cuarteto, ya sea con aquella propuesta plúmbea de Los gatos mueren como las personas o, sobre todo, con Barroco, el espectáculo dirigido por Tomaz Pandur, creador con el que trabajó el propio Roberto Enríquez en Fausto. Sigue leyendo →