Le frigo

Enrique Viana se transforma en una decena de personajes para materializar esta sátira de Copi

Foto de Jaime Villanueva

No parece que esta obra de Copi sea ya tan alocada y transgresora como nos la presentan. Tampoco alcanza a ser una sátira suficientemente vitriólica, sino más bien un espectáculo propio del pequeño cabaret, destinado a crear un mundo propio, aunque un tanto trasnochado para nuestros días. Le frigo cuenta la historia de un individuo que aparece travestido de glamurosa modelo envejecida, el día que su madre le ha regalado una nevera. El rojo electrodoméstico vendrá a ocupar un espacio vacío, a representar un elemento de choque, un artilugio patafísico para congelar el tiempo de aquella dama melancólica que está escribiendo sus memorias, resistiéndose a perecer en el olvido como una Gloria Swanson en Sunset Boulevard. A partir de ahí se crea una atmósfera de tipos que entran y salen, de situaciones grotescas y brutales, embestidas por una ironía esnob de autofustigamiento (las violaciones que sufre parecen ser el alto precio por mantenerse viva). Sigue leyendo →

Séneca

Una versión del texto de Antonio Gala acerca del filósofo cordobés, musicada y carente de buen gusto

Foto de marcosGpunto

La posmodernidad nos está estampando tales artefactos que uno puede llegar a la conclusión de que acabaremos subsumidos por una gran y única obra llamada Batiburrillo. Si pensábamos que con César y Cleopatra, Emilio Hernández había logrado un imposible, con esta función se alcanzan unas cotas inenarrables para el Centro Dramático Nacional. Séneca ha perdido la aposición —«El beneficio de la duda»— que Antonio Gala le impuso. Ahora viene a secas, aunque podríamos renombrarla como Séneca, el musical o Séneca, en Las Vegas. Parece que aquí lo único que cuenta es crear un producto con aires de clásico (algo que suene a Roma o a Grecia), al que se le usurpen todos aquellos posibles devaneos intelectuales o vericuetos filosóficos, y al que se le sumen toda clase de elementos espectaculares (música, canciones, humo, desnudos, etc.) para que el próximo verano el Teatro romano de Mérida esté a rebosar y nadie salga con la más mínima intención de suicidarse estoicamente. Lo que nos hemos encontrado en la sala principal del Teatro Valle-Inclán es un pastiche kitsch, un montaje hortera en el que se mezclan sin sentido aderezos que sumergen lo sentencioso del discurso senequista en el subsuelo como una mera excusa. Sigue leyendo →

La judía de Toledo

Laila Ripoll versiona con insuficiente ambición esta desconocida obra de Lope de Vega

El acontecimiento teatral del siglo XVIII fue La Raquel de Vicente García de la Huerta, una tragedia basada en una leyenda castellana sobre la judía amante de Alfonso VIII. Sobre el mismo tema ya había escrito el mismísimo Lope de Vega con el título de Las paces de los Reyes y judía de Toledo, publicada en 1617. Desde luego, ya podemos afirmar que no es el mejor texto del Fénix, principalmente por las incoherencias estructurales entre el primer acto y los otros dos. De hecho, el planteamiento es resuelto por la versión de Laila Ripoll con una extensa contextualización en vídeo, donde comprendemos que nos hemos de trasladar a los años 60. Se establece un «juego» con imágenes del NO-DO en las que aparece Franco, por supuesto; pero también Fabiola y Balduino, que se utilizan para narrar el enlace entre Alfonso VIII (1155-1214) y Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. Pero el meollo del asunto radica en el súbito enamoramiento del rey de una judía llamada Raquel que encuentra un día en la orilla del río y con la que se recluirá siete años en un castillo hasta que todo se finiquite por las bravas. A mitad de camino entre la historia de amor fronterizo y el thriller político, en un pim pam pum (fuego) se deshace el nudo. Sigue leyendo →

Furiosa Escandinavia

Un enredo surrealista sobre la recuperación y la pérdida de la memoria tras un naufragio amoroso

Nuestra vida contemporánea nos deja inmiscuirnos —si así nos es permitido— en la construcción biográfica de algunos artistas. Podemos inspeccionar, como espías, sus alimentos intelectuales y algún que otro detalle íntimo que se cuela por ahí y que, a la sazón, nos convierte en cómplices de su proceso creativo. Antonio Rojano lleva años leyendo muy bien, aproximándose a novelistas ineludibles, fundamentalmente del siglo XX. Aparte de tragarse películas y series que corroboran o persuaden sus inquietudes. Sigue leyendo →

Ushuaia

José Coronado protagoniza un convencional thriller escrito por Alberto Conejero sobre las heridas del pasado

Las puertas del Teatro Español se le han abierto a Conejero gracias al éxito cosechado con su obra La piedra oscura (2014), la cual, a pesar de su corte clásico, poseía ciertas virtudes estructurales y el interés que suele suscitar la figura de Lorca (más otras cuestiones que ya expuse en su momento). Ahora que se ha lanzado el debate sobre aquello de las «artes vivas», la vanguardia, etc.; sí que sería requerible a una institución como esta que, al menos, lo nuevo representado, fuera contemporáneo, o, si se quiere, que los autores vivos que encuentren allí acomodo sean modernos (tampoco exijo que sean absolutamente rupturistas). ¿Por qué? Pues, sencillamente, porque lo mínimo que se le puede exigir a un artista es que nos ofrezca su peculiar visión, su lenguaje y que nos persuada para observar un mundo a través de su mirada. Ushuaia, el texto escrito por Alberto Conejero en 2013, posee claros errores de escritura dramática; algunos de los cuales intentaré desgranar. El primer problema con el que nos encontramos es que el nazismo ha sido observado desde todos los puntos de vista posibles —salen hasta en Cuéntame—; incluso esta semana hemos conocido el caso de un sanguinario nazi de 98 años que está afincado en Minneapolis. La filmografía sobre el tema es extensísima (podemos recordar para este caso, La caja de música, de Costa-Gavras). ¿Ofrece la función alguna novedad que nos cautive? Sigue leyendo →

Festen

Magüi Mira versiona el transgresor film que puso en marcha los presupuestos del Manifiesto Dogma

Foto de marcosGpunto

Celebración (Festen) de Thomas Vinterberg fue, como sabemos, todo un acontecimiento cinematográfico; puesto que, además, de su hálito vanguardista, era la primera película bajo el Manifiesto Dogma, el cual, paradójicamente, pretendía regresar a procedimientos «rudos» de hacer cine, como reacción a la desmedida y artificiosa tecnologización. Magüi Mira nos presenta la versión teatral, aunque no podremos obviar la comparación con la versión fílmica. Lo primero que se debe señalar es que estéticamente se ha optado por una depuración de las formas, por un minimalismo maniqueo donde el blanco y el negro predominan ante la presencia fantasmagórica en rojo de Linda. La iluminación fluorescente y aséptica de José Manuel Guerra incide en la excesiva tibieza de algunos personajes. Las gradas enfrentadas de público dejan que los actores se paseen delante de nosotros, a poca distancia. Sigue leyendo →

La esfera que nos contiene

Carmen Losa retrata los avatares de dos maestros republicanos a través de un viaje en la memoria de España

Foto de Eduardo Portal

Inevitablemente la función que se nos ofrece en la Sala de la Princesa dialoga con el montaje que se escenifica en la sala principal (In memoriam. La quinta del biberón). No solo por el contexto, sino también por ese deseo documental y testimonial que ambas exponen; aunque con resultados muy distintos. Digamos para empezar que el texto escrito por Carmen Losa posee ambición en cuanto que quiere trazar diversas líneas de acción; pero también posee una amplia ambición contextualizadora que la lleva a encuadrar su historia desde los finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX (aunque podría ser perfectamente un tiempo tan cercano como el nuestro, ciertos dejes que se aprecian en el lenguaje aún no se han perdido). Esa sobredimensión temporal es, desde mi punto de vista, una rémora; puesto que en la duración del espectáculo —una hora y veinte minutos—, entre el ir y el venir de una época a otra, el lapso que resta para el meollo de la cuestión —las vivencias de unos jóvenes maestros republicanos— es insuficiente como para adentrarse en las dificultades, las contradicciones y las resistencias que se encontraron, con la profundidad necesaria. Sigue leyendo →

Demonios

Julián Fuentes Reta pone a funcionar el mecanismo brutal pergeñado por el sueco Lars Norén sobre las relaciones de pareja

Estamos bastante acostumbrados a las obras que reflejan el sempiterno tema del enfrentamiento de parejas y su acuciante prurito envidioso de lanzarse a la competición furibunda. Los ejemplos más cercanos en el tiempo pueden ser Los vecinos de arriba, de Cesc Gay y Un dios salvaje, de Yasmina Reza. Si a priori uno puede concebir que el esquema sobre el que se apoya Demonios es el prototípico; luego comprende que su deriva es de una radicalidad que aquí aplaudimos. El texto de Lars Norén es un desbarre de sinceridad que se agolpa en el multidiscurso simultáneo: la conciencia de cada personaje, los modos cívicos de comportamiento, los deseos imperiosos, las pulsiones ocultas y el juego de las apariencias tienen cabida en unos diálogos donde una sola frase puede comenzar por: «Sí, quiero whisky, gracias»; continuar con: «hace años que no vamos al cine»; y terminar con: «eres un hijo de puta». Sigue leyendo →

He nacido para verte sonreír

Pablo Messiez sube a escena una dolorosa despedida maternofilial escrita por Santiago Loza

Foto de Sergio Parra

¿Qué le ocurre a ese muchacho de mirada perdida que parece disfrutar del bolero que suena en la radio? No sabemos dónde está su pensamiento, pero desde luego no convive con su cuerpo, algo espástico, dubitativo, lento y antojadizo. Nacho Sánchez se recuesta en un mutismo expresivo que marca distancia. El actor, después de su memorable interpretación en La piedra oscura, se cuela en este personaje para otorgarle una gestualidad compasiva a través de un rostro casi congelado en un mundo lejano. Nos seduce desde el principio y nos conmueve hasta el final. Desconocemos qué pudo ocurrirle durante su adolescencia para que ahora un trastorno mental lo incapacite para la comunicación normal. Se deja caer que era capaz de sumirse horas y más horas en lecturas interminables de libros voluminosos y profundos («Eran libros ásperos. Aburridos. No sé cómo llegaste a leer ese tipo de cosas. No toda lectura es saludable. Yo tendría que haberte quitado los libros a tiempo. Sigue leyendo →