La certeza

Antonio C. Guijosa le cede el protagonismo a Ismene, la hermana de Antígona, en la Sala Cuarta Pared

A lo largo de estos años la tragedia sofoclea de Antígona se ha visitado abordado desde perspectivas muy distintas, ya sea desde el activismo político de Milo Rau en Antigone in the Amazon hasta el cambio de sexo de Creonte, cuando Carmen Machi lo interpretó, pasando por propuestas más convencionales como la dirigida por David Gaitán en 2021. También hemos podido contemplar a los personajes de esta obra en diferentes proyectos como, por ejemplo, en Jasón y las Furias, que puso en escena el propio Antonio C. Guijosa. Ahora el dramaturgo se fija en Ismene, aquella superviviente del grave conflicto que se originó en Tebas, cuando los herederos de Edipo, sus hijos Eteocles y Polinices, decidieron turnarse en el gobierno, pero después el primero se negó a entregar el trono. La guerra entre ellos terminó en un auténtico desastre: ambos fallecidos.

Como ya hiciera María Zambrano en La tumba de Antígona, nuestro autor extiende el tiempo y el espacio para que los caracteres logren reflexionar aún más sobre esas dudas que los corroen. Así le ocurre a Ismene, quien se convierte en la protagonista de este trabajo. Beatriz Grimaldos la encarna para ofrecer un serio y firme recorrido por su cavilación. Desde el inicio se planta ante el público para declamar con el fin de trasladarnos al pasado, al momento en el que su hermana determina enfrentarse al decreto de su tío para enterrar dignamente a su hermano. Hasta la mitad de la función no escuchamos ni un solo nombre propio. Se deambula poéticamente por avatares que conocemos o intuimos. Las diferentes proclamas, estratagemas y argumentarios se exponen en permanente elusión de lo concreto. Claudia Taboada, que interpreta a la heroína trágica, más joven que nuestra narradora, nos aguarda al comienzo de pie y de espaldas. Despliega su energía en la defensa de sus convicciones con genuino desgarro. El director tiene aquí el acierto de ampliar su enfoque y transformarla en un eco de aquellas cuitas. El problema es que el planteamiento resulta demasiado estático y exprime en exceso las disyuntivas desde un punto de vista teórico. Se produce un confuso avance a través del recuerdo que enlentece la representación. Luego, cuando aparece, por fin, el rey, el asunto cobra mayor brío. Ernesto Arias aporta consistencia en sus arengas, aunque verlo arrugar folios no sea el gesto más solvente de los que cabría emplear. No lo observamos como un monarca cruel, sino como un hombre que debe ser inflexible en la aplicación de las leyes que él mismo ha impuesto. Si es necesario, su propio vástago, Hemón, prometido de Antígona, sufrirá las consecuencias tal y como amenaza. Jorge Yumar apenas bosqueja este papel y provoca un poco de desconcierto cuando asimismo da vida a Tersandro, el hijo de Polinices que ha llegado con su ejército a Tebas para vengar la muerte de su padre. Es el instante en el que Ismene se ve impelida a actuar como no lo hizo anteriormente. ¿De qué manera puede evitar otra masacre? ¿Cómo puede persuadir a su sobrino para que promueva la paz? Ese es el nudo argumental en este punto se habilita de nuevo para de este modo revitalizar la pieza.

En escena hallamos una fuente de la que brota agua para evocar aquella historia que habla del asesinato de Ismene a manos de Tideo. A las afueras de la ciudad ella se encontraba en secreto con su amante Teoclímeno. Es un detalle escenográfico atractivo de Mónica Teijeiro frente a otros elementos bastante menos sugerentes, como una serie de módulos que encuadran en demasía el espacio y que potencian todavía en mayor medida la aridez expresiva que, en ocasiones, adensan la atmósfera y el ritmo. La jardinera del lateral no alivia tal circunstancia.

Al final pareciera que entre el relato de Antígona y la confluencia de la nueva vertiente no se hubiera alcanzado una síntesis dotada de mayor dinamismo, que permitiera unos diálogos más vibrantes.

La certeza

Texto y dirección: Antonio C. Guijosa

Reparto: Ernesto Arias, Beatriz Grimaldos, Claudia Taboada y Jorge Yumar

Ayudante de dirección: Manuel de Durán

Vestuario y escenografía: Mónica Teijeiro

Diseño de sonido y composición musical: Manu Solís

Diseño de iluminación: Insuel SL

Prensa y comunicación: María Díaz

Asistente de dirección: Manuel Velásquez

Fotografía: Moisés Fernández Acosta

Diseño gráfico: Manuel Vicente

Distribución: Mara Bonilla

Producción: Serena Producciones, María Díaz

Sala Cuarta Pared (Madrid)

Hasta el 14 de noviembre de 2026

Calificación: ⭐⭐

Puedes apoyar el proyecto de Kritilo.com en:

donar-con-paypal

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.