El maestro Juan Martínez que estaba allí

Xavier Albertí propone con Miguel Rellán una adaptación excesivamente austera de la crónica firmada por Chaves Nogales

El maestro Juan Martínez que estaba allí - Foto de Javier NavalSi nos fijamos en los «solos» que está poniendo en marcha Xavier Albertí, debemos considerar que, más allá de los textos ─y los tres anteriores a los que me voy a referir son brillantes─, ante todo, se exprimen con unos actores tan sobresalientes (Rubén de Eguía, Pedro Casablanc, y Pere Arquillué). Cuesta afirmarlo, sin embargo, no creo que Miguel Rellán esté a la altura. Su vocalización no es precisa, no se paladean las palabras, se trastabillan. Su cuerpo de ochenta y un años, desgarbado, subido a esos tacones no posee los modos de un flamenco. Un bailaor muere sin perder la apostura, la colocación de los brazos, el acomodo de las rodillas. Sigue leyendo

Cacophony

El ruido de las redes se muestra con su habitual furia en este drama juvenil en el Teatro de La Abadía

Cacophony - FotoCuando contemplo representaciones con elenco joven y con discurso supuestamente epatante para un público bachiller, me pongo automáticamente en guardia. Los conozco demasiado como para que me la quieran colar. No importa que se presente en un lugar cultivado y estricto como La Abadía; porque se cae en los mismos clichés que llevamos soportando en la televisión toda la vida. La última fue la tropelía esa de HIT; antes había sido Física y Química. Parecen sacados de algún videoclip de Rosalía, con esa actitud de campaña de moda hortera, con la pose impertérrita. Los veinteañeros y los adolescentes, en general, son bastante normalitos. Sigue leyendo

El dilema del corcho

El dramaturgo Patxo Telleria ha pretendido combinar comedia de situación con thriller en una obra descabalada

El dilema del corcho - Foto de Pío Ortiz de PinedaNo sé si esta obra de Patxo Telleria, a quien recordamos por su exitoso Páncreas, debe tomarse como una parodia de los thrillers político-morales que nos atenazan, de esos que David Mamet (y otros) ha explotado en los últimos tiempos con más o menos enjundia. Acojámonos a La culpa o a Muñeca de porcelana. Pocos personajes, a veces únicamente una pareja, dirimiendo un asunto complejo que se va desenrollando entre el misterio y el giro absolutamente sorpresivo que da un vuelco a todas nuestras creencias. Sigue leyendo

Cortázar en juego

José Sanchis Sinisterra y Clara Sanchis acogen el mundo lúdico del escritor argentino en un espectáculo inasible

Cortázar en juego - FotoSi usted no es cortaziano de pro, de esos que se han hecho varios cursitos de escritura creativa sobre relato hispanoamericano, quizás este espectáculo le parezca inasible, bobalicón y tremendamente aburrido. No pocas veces se ha considerado a Julio Cortázar un inspirador del Oulipo, aquel grupo vanguardista que jugueteaba con los límites lingüísticos y literarios. Traigo esto a colación, porque merece la pena comparar este proyecto con aquel montaje de Jesús Cracio en el Matadero titulado ¿Que no…?, sobre los Ejercicios de estilo, de Raymond Queneau. Estéticas muy distintas, desde luego, pero con una ambientación lúdica muy similar. Sigue leyendo

Hysteria

Carla Nyman se pone al frente de un montaje surrealista en el Teatro de La Abadía sobre diversos padecimientos siquiátricos de una paciente

Hysteria - Foto de Vanessa -RabadeNo hará más de unos meses, Lola Blasco, con El teatro de las locas, escenificaba las experimentaciones del neurólogo Jean-Martin Charcot. Me faltó locura en aquella; pero es que a esta de Carla Nyman le falta directamente histeria. No es necesario que acudamos a un mamotreto de siquiatría para descubrir efectos de nerviosismo abruptos y toda una gama de comportamientos extemporáneos. ¿O es suficiente con poner luces estroboscópicas y pinchar musicote? ¿Qué sentirá el espectador si de la autora lee: «El Hospital de la Salpêtrière era un infierno femenino. Cuatro mil mujeres incurables o locas o dementes fueron exploradas y exhibidas para mostrar qué era la histeria. Agustina no es una de esas mujeres, o quizás sí» y, luego, nada, ni remotamente, transcurre de eso modo? Sigue leyendo

El traje

El dramaturgo Juan Cavestany devuelve a las tablas esta comedia donde se dirimen las miserias particulares de dos tipos insignificantes

El traje - FotoLa visión humorística de Juan Cavestany me parece fascinante, maravillosa, todo un dechado de ingenio y de inteligencia, que recoge la tradición hispana en su veta absurdista para destinarnos a la estupefacción kafkiana. Dicho esto, creo que sus creaciones cómicas más logradas son Gente en sitios (una rareza cinematográfica imperdible) y Vota Juan, serie en la que aplica el estilete en el mundo político de manera berlanguiana. Luego, en Vergüenza, su serie más extrema, nos destina a una suerte de sufrimiento delicioso. Precisamente en esta aparecen Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Sigue leyendo

Lady Anne

Elisabet Gelabert se encarna en esta viuda, para enfrentarse a Ricardo III en un proyecto metateatral de Inma Nieto

Lady Anne - FotoViene esta propuesta sometida en demasía por una serie de estéticas imperantes y por una colección de proyectos que, inevitablemente, repercuten en nuestra mirada. Si, encima, el propio Teatro de La Abadía nos «vende» como un díptico este montaje con Casting Lear, de Andrea Jiménez, la de ahora sale perdiendo. Añadamos que en esa misma sala representó con muchísimo éxito Historia de un jabalí o algo de Ricardo, de Gabriel Calderón, que es un portento de metateatralidad, una conjunción idónea que, en cierta medida, se imita aquí. Pero no me puedo quedar ahí, puesto que Ricardo III ha dado para mucho en los últimos años, también con sugerentes derivas femeninas, recordemos Ricardo III Redux o el protagonizado por Angela Ibañez. Sigue leyendo

Del color de la leche

La exitosa novela de Nell Leyshon salta a escena para recrear esta historia de abusos ambientada en la campiña inglesa durante el siglo XIX

Del color de la leche - FotoPara empezar, digamos que Del color de la leche funciona mejor en su puesta en escena que como novela. Esta se ha convertido en casi un bestseller. No me extraña, ya que no solo es breve, sino que está escrita por Nell Leyshon con un artificio que favorece la lectura y que, incluso, podría recomendarse a los adolescentes. Porque entendamos que la verosimilitud es más que cuestionable. Una quinceañera que acaba de aprender a leer y a escribir no solo es capaz de narrar su historia de una manera legible y correcta (pocos errores sintácticos u ortográficos, amén de un vocabulario variado aceptable), sino que llega a usar metáforas (el mismo título referido a su pelo) y otras figuras retóricas que raramente se le pasarían por la cabeza. Sigue leyendo

Casting Lear

Andrea Jiménez se ha inventado una máquina de catarsis personalizada para descubrirnos la relación con su padre

Casting Lear - FotoContinúa su andadura artística Andrea Jiménez después de tantos años con su compañía Teatro en Vilo. Permanecen sus intentos de hallar nuevas maneras de proceder, y sigue con algunas de sus señas de identidad. Reconozco la frescura que ha manifestado en otras propuestas (por ejemplo, Interrupted o Generación Why); aunque en los últimos tiempos me he posicionado muy a la contra de alguna de sus piezas (véase Blast). Ahora propone un pequeño experimento y, ciertamente, ha ganado enteros dentro de su labor dramatúrgica; sin embargo, como veremos, ha vuelto a insistir en el narcisismo habitual. Sigue leyendo