El padre

El texto de Florian Zeller sobre la demencia de un anciano vuelve a cobrar vida gracias al montaje que protagoniza Josep Maria Pou en el Teatro Bellas Artes

El padre - FotoYa dio cuenta este mismo Teatro Bellas Artes de esta misma obra de Florian Zeller con Héctor Alterio como protagonista. Ahora la gracia está en que podemos disfrutar de dos montajes del dramaturgo francés en los teatros madrileños, pues Aitana Sánchez Gijón está comandando La madre en el Teatro Pavón (nos faltaría El hijo, para cerrar la trilogía). Además, la función que nos compete está mediada por el éxito que tuvo la versión cinematográfica con Anthony Hopkins a la cabeza. Sigue leyendo →

Instrucciones para sobrevivir en lo oscuro

El Club Caníbal ofrece un episodio más de la estupidez ibérica en un espectáculo tan gracioso como sesgado políticamente

Instrucciones para sobrevivir en lo oscuro - Foto de Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

Tengo en mente dos referencias cuando me aproximo a este espectáculo. Por un lado, claro, la trilogía Crónicas ibéricas (este último montaje podría ampliar el proyecto a tetralogía) que estaban compuestas por Desde aquí veo sucia la plaza, Herederos del ocaso y Algún día todo esto será tuyo. Hechos verídicos de nuestra historia, repletos de picaresca, cutrerío, barbarie y todo ese folclore tan propio. La sátira y la farsa que han puesto al Club Caníbal como adalides de un estilo berlanguiano, que se actualiza con la parodia más desenfrenada para situarnos frente al espejo cóncavo. Sigue leyendo →

El Rey que fue

Els Joglars le hace una semblanza timorata al rey Juan Carlos, con un destacable Ramón Fontseré

El rey que fue - FotoEl vodevil de nuestro monarca en las últimas dos décadas pedía protagonismo en alguna comedia teatral. A falta de un Berlanga, no hubiera estado mal que Els Joglars hubiera afinado con el tono de la farsa y hubiera encontrado un argumento más sugestivo. No se puede sostener que sean equidistantes, más bien, insignificantes; aunque un público tan entregado, tanto a la figura representada como a sus representantes, cualquier guiño hacia un extremo u otro les regocija. Aceptemos que el prólogo es poco fascinante, con unos «moros» limpiando aquí y allá, hablando en árabe, claro, y generando las primeras risas para un montaje naíf, sin pullas desopilantes. Se entiende que esta vaguedad sirva para que sus señorías resuelvan suspender su móvil ─los soniquetes con ciertos espectadores parecen inevitables─. Sigue leyendo →

Helen Keller, ¿la mujer maravilla?

Chévere continúa con sus propuestas de teatro documento para sumergirnos en la vida de esta gran mujer sordociega en un espectáculo moroso

Helen Keller - La mujer maravilla - Foto de Sabela Eiriz
Foto de Sabela Eiriz

En la deriva del teatro documental, Chévere, compañía ducha en este estilo (véanse algunas de sus últimas y extraordinarias propuestas: N.E.V.E.R.M.O.R.E. y, sobre todo, Curva España), ha dado un paso más, que yo creo que es un paso menos. A mí este espectáculo, desde la perspectiva dramatúrgica, me parece un retroceso en el itinerario vital de este grupo. Principalmente, porque su formalismo se fagocita, se canibaliza, va contra toda posible claridad y representación, contra la conmoción del respetable o contra la provocación intelectual. Y es que el punto de vista es metaescritural; es decir, nuestro dramaturgo Xron adopta una actitud previa antes de ponerse a la acción, y nos transcribe en la pantalla sus intenciones. Un «tutorial» de teatro-documento. Sigue leyendo →

La casa de Bernarda Alba

Aires juveniles para esta versión dirigida por Alfredo Sanzol en el Centro Dramático Nacional

La casa de Bernarda Alba - Foto de Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Cuanto más se aproximan estéticamente las puestas en escena de La casa de Bernarda Alba más elocuencia pierden, más se quiebra su verosimilitud, más se deshilachan los símbolos. Ahora, si lo que se pretende una y otra vez, de manera torticera e inconsistente antropológicamente es insistir en que el patriarcado continúa entre nosotros, en España; entonces, cualquier erre que erre servirá para que todos aquellos que necesitan alimentar su sesgo de confirmación se queden a gusto. Recordemos que patriarcado no es sinónimo de machismo; sino, precisamente, lo que ocurre dentro de ese hogar comandado por una dictadora. Sigue leyendo →

El teatro de las locas

Lola Blasco lleva al Teatro María Guerrero aquella experiencia performativa que empleó el neurólogo Jean-Martin Charcot en La Salpêtriere

El teatro de las locas - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Las últimas temporadas hemos tenido varias aproximaciones a las vivencias de afectados por algún tipo de trastorno síquico. Así, por ejemplo, en dos piezas que funcionan en paralelo estéticamente como Hacer noche, de Bárbara Bañuelos y en Contención mecánica, de Zaida Alonso, hallamos una mirada más posmoderna de la cuestión; mientras que en La madre de Frankenstein, basada en la novela de Almudena Grandes, se da cuenta, precisamente, del sanatorio mental femenino de Ciempozuelos y, además, de las tropelías del siquiatra Vallejo-Nágera. Aunque, evidentemente, la gran correspondencia para lo que nos compete es el Marat-Sade, de Peter Weiss (recordemos las versiones más recientes, la de Luque y la de Atalaya). Sigue leyendo →

Run Baby Run

Fátima Delgado presenta un texto tremendamente endeble sobre la intersexualidad femenina en el deporte

Run Baby Run - Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

Romper la dialéctica, la controversia y destinarnos hacia la «verdad» incuestionable es la forma más clara de soberbia en el teatro. Por no hablar de la pobreza intelectual que supone no incluir una diversidad de perspectivas sobre temas que, a priori, son complejos. Esto ocurre mucho en las dramaturgias contemporáneas donde la ideología se impone de manera panfletaria. Run Baby Run ─¿título en inglés para una obra que se alimenta del folclore gallego?─ es un ejemplo de este vicio. Aquí partimos nuevamente del egocentrismo (embebido de narcisismo) que afirma que si no se respeta eso que tan apabullantemente se llama «identidad» la discriminación será flagrante, insoportable y, por lo tanto, habrá que buscar unos culpables. Hoy, identidad es cualquier cosa y todo el valor que uno le quiera dar (supremo, según algunos). Todo muy delulu. Ya sea por causas de sexo, género, cultura, religión, arte, sentimiento,… Sigue leyendo →

Manual para armar un sueño

El nuevo espectáculo de La Zaranda es un viaje quijotesco sobre las miserias del teatro

Manual para armar un sueño - Foto de Raúl Sánchez
Foto de Raúl Sánchez

Después de La batalla de los ausentes, que supuso un revulsivo (otro más) en La Zaranda, quizás, este Manual para armar un sueño se quede un tanto escueto en relación a la profusión de temas que parecen insinuarse. No es solo que sea una función breve, es que no termina de ahondarse más en ese proceso de autocrítica (y crítica) de la farándula y del mundo del espectáculo ─en gran medida lo habían hecho en El desguace de las musas─. De alguna manera, sirve este proyecto de prontuario, de materialización y expresión casi prescriptiva de su propia filosofía. En este sentido, es de una coherencia absoluta y debe quedar como una obra significativa en cuanto a su despliegue teórico-práctico. Sin embargo, en cuanto al relato, a la interrelación de los personajes, podrían estar dando vueltas por esos vericuetos regodeándose con los interminables vicios que se podrían evidenciar. Sigue leyendo →

Mi abuela no se llama Carmen

En el Teatro Fernán Gómez, Ana Mayo homenajea a su yaya en una autoficción de carácter costumbrista

Mi abuela no se llama Carmen - Foto de Geraldine Leloutre
Foto de Geraldine Leloutre

Uno puede ponerse en la tesitura sentimental y hasta compasiva de la autora, por supuesto. Cuantos hemos tenido abuelas viudas, muy ancianas, muy duras y singulares, con genio y pejiguerías, que pasaron la guerra (y quedaron con los perdedores) y atravesaron la posguerra nos podemos hacer cargo del asunto. Claro, pero esta abundancia de autoficciones en la escena, eso de que los artistas nos cuenten su vida, que viene a ser tan corriente como la de tantos, que intervienen sus textos tan poco ficcional y literariamente, que se ajustan a dramaturgias consabidas, te deja ya terriblemente agotado. Sigue leyendo →