La reina de la belleza de Leenane

Juan Echanove ha dispuesto una dramaturgia un tanto limpia para recrear a estas gentes de la Irlanda rural

La reina de la belleza de Leenane - FotoCuesta alejarse del estereotipo irlandés, cuando uno se aproxima al micromundo en el que pone su lupa Martin McDonagh. No hay más que ver la disposición de elementos, cuando ambientaba aquel inhóspito pueblo en su exitosa película Almas en pena de Inisherin. En esta se volvía a detectar ese prurito infantil y fabulístico, que encontramos en otros escritos como El cojo de Inishmaan y en El hombre almohada. También, la atmósfera de comedia negra, con ese humor tan amargo y un destino macabro, son puntos que nos conectan con La reina de la belleza de Leenane. Sigue leyendo

Polar

Rulo Pardo construye con su habitual humor sarcástico una obra desigual, con el cambio climático de fondo

Polar - Foto de Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Todavía tengo que descubrir por qué se tilda esta obra de «comedia ecológica»; porque el ecologismo, como pensamiento político, no lo veo por ningún lado de un modo consistente más allá de la situación en la que nos encontramos. Desde luego, si Rulo Pardo se ha inspirado en acontecimientos climáticamente anómalos como la nevada Filomena, pues estupendo. Pero lo cierto es que aquí se nos plantean tres piezas muy distintas entre sí, que se pretenden hilar con una historia inasible que narra Aitana Sánchez-Gijón, mientras se nos entretiene en el proceso de cambio en el decorado. Aprovecho para comentar que Silvia de Marta se ha esmerado para darle realismo a un estiloso apartamento, a un bar de pueblo y al monte Caribú, allá en Canadá. El diseño escenográfico es de lo mejor de la propuesta, pues nos permite, no solo adentrarnos creíblemente en lo inverosímil, sino que favorece la sorpresa (véase la cristalera en el primer sketch). Sigue leyendo

El traje

El dramaturgo Juan Cavestany devuelve a las tablas esta comedia donde se dirimen las miserias particulares de dos tipos insignificantes

El traje - FotoLa visión humorística de Juan Cavestany me parece fascinante, maravillosa, todo un dechado de ingenio y de inteligencia, que recoge la tradición hispana en su veta absurdista para destinarnos a la estupefacción kafkiana. Dicho esto, creo que sus creaciones cómicas más logradas son Gente en sitios (una rareza cinematográfica imperdible) y Vota Juan, serie en la que aplica el estilete en el mundo político de manera berlanguiana. Luego, en Vergüenza, su serie más extrema, nos destina a una suerte de sufrimiento delicioso. Precisamente en esta aparecen Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Sigue leyendo

La Celestina

La adaptación de Eduardo Galán rebaja la hondura de este clásico para acogerse a los gustos de un amplio público

La Celestina - Foto¿Es esta adaptación de Eduardo Galán la adecuada para un amplio público sin minusvalorar en exceso el original? Algunos pensarán que sí. Esto implica, necesariamente, un recorte superior al deseable (no voy a venir aquí con el consabido debate sobre el género literario de este clásico; pero es evidente que llevar a escena el texto completo supondría superar las tres horas de función). Amén de ajustar el lenguaje a un vocabulario mucho más cercano y con una pronunciación contemporánea. Más tajo encontramos con los personajes. Como suele ser habitual, el rufián Centurio desaparece, igual que los criados ─sustitutos de los ajusticiados─ Tristán y Sosia; así como Alisa, la madre de Melibea. No queda otro remedio si se anhela concentrar el argumento y emplear un elenco breve. Sigue leyendo

Los gatos mueren como las personas

Dan Jemmett nos entrega en el Teatro Valle-Inclán una propuesta insoportable a través de Fassbinder y Heiner Müller

Los gatos mueren como las personas - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Vuelta y revuelta al consabido mecanismo del teatro dentro del teatro. Otra vez una de esas obras que ya no epatan ni a los exquisitos teatreros. Ni siquiera se logra en esta ocasión la imbricación entre las obras puestas en marcha. La multiplicación queda en división. Si se pretendía colar en la emulación de un film setentero un clásico del siglo XX, sobre una del XVIII, para lograr una tercera performance, lo cierto es que nos quedamos a medias de muchas cosas. Cuando menos, el espectador saldrá desconcertado; aunque, seguramente, muchos huirán infectados por el tedio. Sigue leyendo

Descarados

La adaptación de esta obra de Dario Fo sirve para realizar una sátira chabacana con el rey emérito en el Teatro Fernán Gómez

Descarados - Foto de Vicente A. Jiménez
Foto de Vicente A. Jiménez

Si se ha abierto la veda con el emérito ─véanse Breve historia del ferrocarril español o El Rey que fue─ es porque empieza a estar amortizado y ya se piensa en él como en una reliquia. Creo que ahora estamos en otra cosa. Distinto asunto sería, por lo tanto, una sátira sobre nuestro insigne líder supremo, el cual ya sostiene episodios épicos y populistas, hipócritas y victimistas, a partes iguales, con lo que sería él quien debería sufrir un poco de candela teatral. A no ser que se aspire a caricaturizar a algún plutócrata, de esos que auténticamente te pueden hacer desaparecer, incluso aquí, en España. Sigue leyendo

Poeta en Nueva York

Carlos Marquerie nos somete a una performance tan compleja como el poemario lorquiano en las Naves del Matadero

Poeta en Nueva York - Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

En los últimos años, que tan profusísimamente se ha representado a Lorca, ya sea en su faceta dramatúrgica como poética (además de semblanzas y biografías); los mayores atrevimientos se han dado con su «teatro imposible». El público ha tenido varias adaptaciones (incluida una japonesa), Comedia sin título, igual, (más «terminación» o «conclusión» de Alberto Conejero, con El sueño de la vida) y Así que pasen cinco años, en la misma medida. Esta propuesta de Carlos Marquerie, acompañado por Pedro G. Romero, que enlaza estéticamente (no faltan temas similares) con la anterior obra, Descendimiento, vendría a reforzar y a ampliar la mirada contemporánea, más libérrima, sobre las creaciones más vanguardistas del artista granadino. Sigue leyendo

Los amigos de ellos dos

Daniel Veronese dirige a Malena Alterio y David Lorente en esta dramedia sobre conflictos de pareja con ciertos tintes de absurdo

Los amigos de ellos dos - Foto de Sergio ParraPosee este espectáculo una contradictoria amalgama de sustancias dramáticas. Si me quedo con la experiencia directa, circunstancial, algo de tedio y de pretensiones consabidas surgen; porque el andamiaje discurre sobre el costumbrismo de nuestros días y las cuitas tan explotadas por la comedia (pequeño)burguesa que abarrota las salas comerciales. Si a eso le añadimos un discurrir moroso y, por momentos, insufrible; entonces, concluyo que es una obra más. Pero hete aquí que, una vez nos detenemos a recapacitar sobre lo acontecido, y apartamos todos esos aderezos humorísticos que, desde luego, divierten, podemos hallar rasgos de una pieza ingeniosa. Sigue leyendo

Oveja perdida

Brai Kobla ha montado un artefacto inmersivo sobre los mecanismos de alienación laboral en la Sala Cuarta Pared

Oveja perdida - FotoQue el dispositivo ya es llamativo de inicio, no lo vamos a negar. Desde luego que experiencias teatrales inmersivas, donde el espectador asiste de pie a lo acontecido, mientras se desplaza alrededor, se proponen de vez en cuando. Aquí Brai Kobla nos sumerge en varios planos simultáneos, en un caos determinado por la improbabilidad que el público debe desentrañar. Mucho me temo, que parte de los asistentes se quedarán con la rareza del acontecimiento y con los gestos humorísticos que trufan el espectáculo; sin embargo, las claves, aunque establecidas de manera aviesa, están ahí. Sigue leyendo