La aventura de la palabra

El discurso de ingreso a la Academia de la Lengua de Fernando Fernán Gómez vertebra este espectáculo algo naíf

Foto de Luiscar Cuevas

Curioso resulta que en los últimos años varios discursos de académicos de la lengua hayan subido a escena. El más intenso y profundo de todos fue Silencio, de Juan Mayorga (al que se hace jocosa alusión en la pieza). Hace bien poco, en El sillón K, conocíamos el emitido por Carmen Conde. Y, si apuramos, algunos de los que pudieron haberse dado y que se quedaron interruptus, como el de Pardo Bazán (recordemos Emilia) o María Moliner (véase, El diccionario). En cualquier caso, Juan Carlos Pérez de la Fuente ha considerado que este texto de Fernando Fernán Gómez era digno de llevarlo a las tablas. Yo considero que es una disertación modesta, de poco fuste y bastante naíf, como el propio montaje. Sigue leyendo

Entre rimas y riberas

El Teatro de la Comedia acoge un espectáculo difuso con la poesía de Garcilaso de la Vega y algunas poetas uruguayas

Foto de Sergio Parra

No sabemos todavía cómo discurrirán los proyectos en la sala Tirso de Molina una vez entre de lleno en su puesto la nueva directora, Laila Ripoll. En los últimos años, el director, Lluís Homar, quien además firma aquí el trabajo con Gabriel Calderón, ha propiciado en ese espacio de la quinta planta espectáculos más modestos. Diálogos con lo que ocurriera en su momento abajo y, también, montajes que parecían rellenar un lugar con el que no se tiene mucha noción acerca de qué integrar. En esto estamos con Entre rimas y riberas, pues uno apenas sabe a qué atenerse. Sigue leyendo

Los yugoslavos

Juan Mayorga continúa en el Teatro de La Abadía abordando el poder de las palabras en un drama de menos fuste que otros anteriores

Foto de Lucía Romero

Antes de recurrir a los temas recurrentes del propio Juan Mayorga, me viene a la cabeza La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. Aunque sea porque hallo efluvios en algunas de las concepciones de aquel novelista. Puesto que quiero creer que nuestro dramaturgo nos exige ver más allá y que tenemos que desvelar ciertos códigos en el uso concreto de algunas expresiones y de algunos silencios. Los cuatro personajes que pasarán delante de nosotros ─y todos aquellos clientes como espíritus que, en gran medida, se refieren a seres que poblarán otras obras del autor: la gafas de nadar perdidas, que nos recuerdan a Intensamente azules o las referencias a María Luisa o el jugador de ajedrez que remite a Reikiavik─ se dividen en ángeles y en cuerpos «unidimensionales», como señalaba Marcuse, para hacer referencia a esas personas cosificadas, instrumentalizadas por la sociedad. Sigue leyendo

Magia

Emilio Ruiz Barrachina adapta y dirige esta comedia de Chesterton, donde se dirime entre la razón y la religión la posibilidad de lo sobrenatural

Si por algo vale esta obra que Chesterton estrenó en 1913, provocado por G. Bernard Shaw, es por las ideas que se ponen sobre las tablas. Ahora, encajarla en el marchamo de la «comedia fantástica» podría recordarnos a esos juegos teatrales que acometió en su momento Jardiel Poncela con aquello de Un marido de ida y vuelta. Aquí no llegamos a ese punto de absurdez; pero lo que observamos es raruno. Sigue leyendo

Mihura, el último comediógrafo

La vida del célebre dramaturgo se recrea en el Matadero con gran acierto en esta obra firmada por Adrián Perea

Foto de Jesús Ugalde

Presenta Adrián Perea una comedia seria, de largo recorrido, como un auténtico comediógrafo de hoy, como Alfredo Sanzol o Pablo Remón, que son los adalides del género, destinados a permanecer. Discurre fuera de las ínfulas juveniles tan inofensivas y quejosas como aquel Ahora que nos dejan hablar. Interesarse por la biografía de Miguel Mihura, indagar en los orígenes de su más célebre obra y dejar un fresco sobre la vida de los cómicos puede que hoy no resulte demasiado atrayente; pero es en esas investigaciones donde la magia de la creatividad surge de la manera más insospechada. Sigue leyendo

Casa de muñecas

Eduardo Galán ha traído al presente el clásico de Ibsen para configurar un drama desfasado con María León en el papel de Nora

Foto de Pedro Gato

Seguimos con la misma dinámica: adaptar clásicos para que el público no se aburra (véase La Regenta o Los pazos de Ulloa) y se pueda quedar con la esencia ─si es que esta tiene verdadero valor, cuando se le usurpan las necesarias circunstancias­-. Si, además, se quiere modernizar y trasladar el contexto de la Noruega de finales del XIX al primer cuarto del siglo XXI, la verosimilitud va a resultar trastabillada. Durante todo este tiempo se han dado unas transformaciones sociales bárbaras. Sigue leyendo

Por voluntad propia

Javier Manzanera y Celia Nadal luchan contra su ser de personajes en una propuesta que explora los límites de la metateatralidad

Después de su exitoso Cabezas de cartel, con el que rondaron por doquier, los de Perigallo vuelven a las andadas con una propuesta altamente metateatral, y hasta metafísica; pues se dedican a estirar la concepción pirandelliana. El dramaturgo italiano exploró al personaje como ente al que poseer a través de las obras teatrales, ejemplificado en Seis personajes en busca de autor (que Miguel del Arco exprimió en La función por hacer). Hace bien poco volvía sobre la cuestión Pablo Macho Otero con A fuego. Y no pocos han sido los que han roto la cuarta pared para confrontarse con ese espacio liminal en los dos últimos siglos. Es, ciertamente, un tópico que dura ya demasiado. De hecho, la última buena andanada de esta perspectiva la he encontrado en el capítulo titulado Hotel Reverie, de la serie Black Mirror. Sigue leyendo

Condenada belleza del mundo

Luis Sorolla y Miguel Valentín llevan a escena un cuento de Luis Martín-Santos a través del teatro de objetos

Surge este proyecto en relación a Viaje hasta el límite, que se representa, abajo, en la Sala Principal. Luis Sorolla y Miguel Valentín han ideado un breve (unos cuarenta y cinco minutos de duración) un artefacto con objetos comunes para recrear un cuento de Luis Martín-Santos. Su esposa había fallecido en un accidente doméstico el 3 de marzo de 1963, y el autor, que murió el 20 de enero de 1964, fue invitado por su amigo, el cineasta, Antón Eceiza, a contemplar cómo grababan en Almuécar El próximo otoño. La cinta no se estrenaría hasta 1967. Sigue leyendo

Las apariciones

Fernando Delgado-Hierro y Pablo Chaves vuelven a demostrar su talento con una autoficción futurista en el Teatro María Guerrero

Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Contemplemos este montaje en paralelo a La Patética, en el Teatro Valle-Inclán, ambos hablan de la muerte, y lo hacen a través de la comedia. En Las apariciones confirmamos el talento de los pergeñadores de Los Remedios. En cierta media, podemos aceptar que estamos ante una continuación. Como si hubiera llegado el fantasma del futuro dickensiano, nos proyectaremos al devenir de estos dos intérpretes. Y, sí, estamos ante un giro en el abusivo género de las autoficciones (encontraremos un evidente parecido con la performance De Nao Albet y Marcel Borràs). Y, sí, voy a defender lo acontecido. Sigue leyendo