Pepa Pedroche reconvierte este clásico de Lope en una comedia musical en los Teatros del Canal
Que cada dramaturgia de un clásico pase indefectiblemente en algunos teatros por la modernización reiterada es ya un cliché verdaderamente cansino. El empeño por captar a nuevos públicos exige adaptarse a sus preferencias y a su capacidad para entender un lenguaje nada convencional. También es cierto que algunas propuestas cuentan con un elenco que exprime sus virtudes y es capaz de brindar proyectos de gran solvencia interpretativa. Así ocurrió con La dama boba que pudimos observar hace unos meses en esta misma Sala Verde. Si hacemos los paralelos correspondientes, pues la concepción estética es similar, comprobaremos que, quizás, el equipo actoral que ha organizado Pepa Pedroche no era el más adecuado para demostrar brillantez en todos los apartados puestos en juego. Primero porque decidir que esta obra derive hacia la comedia musical supone contar con unos cantantes solventes. Sigue leyendo







Cuando partes de una tradición como la de Jardiel Poncela, autor de algunas obras consideradas comedias de intriga policiaca, entre las que destaca Los ladrones somos gente honrada; o cuando uno se deja influir por Miguel Mihura —la temporada anterior pudimos ver en escena