Verborrea

Pablo Remón insiste en su estilo narrativo para contar una historia punk del postfranquismo en el Matadero

Foto de Vanessa Rabade

Las obras de Pablo Remón se han ido bifurcando por diferentes vericuetos, a pesar de que todas se pueden identificar por una prosa abigarrada, irónica y perspicaz que vuela dramatúrgicamente. Gran parte del elenco de Vania x Vania se ocupa de la nueva propuesta de este creador y, de varios de sus proyectos anteriores, reverberan algunos ritmos, pues el autor macera su estilo definido. La línea de referencia hasta llegar a Verborrea va desde 40 años de paz ─una de sus piezas fundacionales─, que ya recogía la impronta franquista en una familia del llamado periodo democrático, hasta Los mariachis, no porque el argumento venga al caso, sino por el tono descabalado. Sigue leyendo →

El caballero de Olmedo

Laila Ripoll favorece la ambientación romántica en el Teatro de la Comedia trasladando la tragedia a los albores del siglo XIX

Foto de Mauro Testa

Nadie pone en duda que esta es una de las tragicomedias de Lope de Vega más presentadas y más versionadas. En los últimos años, por ejemplo, hemos tenido una perspectiva más contemporánea, con moto incluida, en Que de noche lo mataron, de Julieta Soria; mientras que en el Corral Cervantes pudimos observar cómo Julio Hidalgo incluía unas charangas en la trama. Allí, por cierto, aparecía ya Elisabet Altube en el papel de Inés. Su encanto personal y su delicadeza se plasman de nuevo en el Teatro de la Comedia, ahora que Laila Ripoll se hace cargo de esta obra. La directora traslada la acción a 1816, conocido como el «año sin verano», porque las temperaturas fueron realmente bajas debido a la erupción del volcán Tambora en Indonesia; aunque la Cruz de Mayo en Medina del Campo sea, evidentemente, en primavera. No creo que esta circunstancia quede clara en la propia escenificación del proyecto. Sigue leyendo →

Las irresponsables

Marta Poveda dirige en el Teatro Maravillas esta comedia insignificante de Javier Daulte sobre las confesiones anodinas de unas amigas

¿Qué habrán observado los adaptadores de este texto tan insustancial de Javier Daulte? Porque no solo ha subido a las tablas en Argentina y en España, sino que, además, ha contado con una versión cinematográfica igualmente olvidable. Si lo más gracioso de todo el montaje es que una de las protagonistas se come una «mierda» de perro, entonces, todo está dicho. ¿De qué va Las irresponsables? No lo sé. No atisbo el nudo. ¿De una tía inmadura de veintinueve años que lo deja con el novio y está muy triste? ¿Sobre una noche de chicas que aprovechan para gritarse mucho ya que tienen a un chucho muerto en la cocina? (Esto es una comedia, imagínense el desenlace). ¿De contarse secretitos de presuntas inmoralidades que no le importan a nadie? Sigue leyendo →

Locuras paralelas

Paco Mir y Gabriela García recurren al tópico de los universos múltiples para trazar una comedia amorosa sin interés

Foto de Pedro Gato

El mecanismo lo hemos contemplado demasiadas veces. Me refiero a lanzar los dados de la física cuántica, a especular con las múltiples dimensiones de nuestra realidad y a juguetear con la idea de que todo podría ser de otra manera. En unas ocasiones se plasma en los saltos temporales y en otras se hace imbricar en el mismo espacio con dos coordenadas diferentes. Si nos fijamos únicamente en el teatro, en este mismo escenario del Gran Teatro Pavón se ha representado no hace mucho la obra Goteras, una comedia que trabaja con esta situación, como ya lo hizo el año anterior Constelaciones, dirigida por Peris-Mencheta. Otro tanto había ocurrido con Los universos paralelos, de David Lindsay-Abaire, y con If (La ligereza), de la Compañía del Sr. Smith. Son cuatro ejemplos que se multiplican si acudimos al cine. Sigue leyendo →

Baco polaco

El argentino Mauricio Kartun presenta en los Teatros del Canal su traslación de Las bacanales de Eurípides a la pampa

Foto de Carlos Furman

Al intentar adentrarme en este nuevo montaje me sucede algo parecido que con Terrenal. Pequeño misterio ácrata. Uno tiene la sensación, la intuición, de que lo manifestado sobre las tablas es agudo, inteligente y repleto de una ironía genuina, pero que lingüísticamente no alcanzamos desde esta orilla a entender todo. Mi español no es capaz de asumir regionalismos procedentes de la pampa argentina. Si, por otro lado, el gran Mauricio Kartun no tuviera esa propensión narrativa con esos personajes monologando con una verborrea inasible, podríamos acogernos a la acción. No obstante, ocurre que distintas escenas ─algunas tremendamente claves como la violación de la Reina─ son más descritas que vivificadas. Demasiado se acoge el dramaturgo a los procedimientos del propio Eurípides. Por lo tanto, en bastantes ocasiones, los intérpretes se agarran al piso y esbozan el planteamiento. Sigue leyendo →

La ópera de los tres centavos

Coque Malla impone su rollo rockero para protagonizar este espectáculo brechtiano en el Teatro Infanta Isabel

El mensaje sigue absolutamente vigente y resuena incluso más que nunca. Lo que ocurre es que la circunstancia que se critica únicamente permea a través de las clarividentes frases como: «robar un banco es delito, pero más delito es fundarlo». Visión robinhoodiana o anarquistoide que se queda embarrada en un argumento que, mutatis mutandis, entronca con Oliver Twist. La ópera de los tres centavos es más macabra, más incisiva, aunque también, en la dirección de Mario Vega y en la estética tan atractiva y tan próxima al espectador que igualmente corre a su cargo, más asequible y entretenida. Difícilmente podemos tener en cuenta La ópera del mendigo de John Gay, obra en la que se basó Brecht, porque ha olvidado bastante. A nosotros casi nos suena más a Rinconete y Cortadillo. Sigue leyendo →

Un señor… cualquiera

La obra feminista de Mercedes Pinto se representa en el Teatro Fernán Gómez a cargo de La Joven

Foto de Ilde Sandrín

Como el marchamo de Edad de Plata se ha insustanciado, últimamente ─y eso se potenciará el próximo año─ se ha recogido la marca Generación del 27 para abarcar a todo escritor y, sobre todo, escritora, de aquella época, más allá de filiaciones, amistades o participaciones grupales. El laxo término de las Sinsombrero también abraza a artistas de aquí y de allá sin demasiada coherencia. A riesgo de equivocarme, nuestra autora, Mercedes Pinto, apenas vivió unos pocos años en Madrid, donde transcurrieron gran parte de las actividades de la susodicha generación. Verdaderamente, más allá de su novela Él, que tuvo la célebre y valiosa versión cinematográfica por parte de Luis Buñuel, poco más se sabía de ella. Sigue leyendo →

Pinocchio(live)#3

La transformación de unos niños en marionetas propicia una performance inquietante creada por Alice Laloy

Foto de Simon Gosselin

La lectura que se pueda realizar del célebre relato de Collodi queda trastocada tras contemplar este espectáculo; su título deviene guiño irónico. Aquí no se aparecerá Pepito Grillo y la rebeldía será una danza primitiva. La performance representada a dos bandas en la sala principal del Teatro Valle-Inclán está iluminada con la potencia propia de un laboratorio, no de una fábrica macilenta. El juego y el correteo de los protagonistas muestran la inocencia de la ignorancia en su presentación. No saben qué van a hacer con ellos. Así ocurre con la enseñanza en los colegios o en la disposición de menores en trabajos forzados o en distopías como Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro, donde directamente sus órganos servirán para «ayudar» a otros. Sigue leyendo →

Están jodidos / dicen que se alegran

Rodrigo García pierde su crédito artístico con un happening tedioso con su habitual crítica a la sociedad contemporánea en el CondeDuque

Cuando en febrero de 2020 Rodrigo García nos obligó a pasear por la desbutacada nave del Matadero para que inclináramos la cerviz y nos pusiéramos a leer los rollos con su rollo de siempre sobre el suelo, algunos ya consideramos que no le daríamos más oportunidades a este enfant terrible en horas bajas. Aquello se tituló PS/WAM y conecta más con este (monta)montaje que con otros proyectos donde, al menos, trazaba una experiencia estéticamente aprovechable, como fue el caso de Cristo está en Tinder.

Así que de nuevo volvemos a la lectura de forma descabalada: o a través de una ristra de palabras inconexas reflejadas por doquier o, en su repetición, de la gran pantalla en un renglón imparable. Merece la pena detenerse en el texto elaborado por alguien que procede como un taumaturgo contemporáneo, un dadaísta embebido en la literatura automática (o eso parece). Sigue leyendo →