Medea

Aitana Sánchez-Gijón encarna al mito griego en una función que deriva en performance

MedeaEs claro que Andrés Lima ha plasmado en el escenario de La Abadía su particular «tour de force» acerca de Medea. Otra vuelta de tuerca a ese mito tantas veces representado que se despliega épicamente entre las sombras, el ruido y los chillidos, pero también entre la música, la poesía y el cuerpo.El prólogo que declama desde la oscuridad Lima repasa el árbol genealógico de la protagonista, con esa intención de recordarnos que pertenece a una estirpe de dioses, que ella misma es una maga, una hechicera, al igual que la famosa Circe de quien era sobrina. Al finalizar la teogonía, surge entre aullidos y, arrebatadoramente, Aitana Sánchez-Gijón metamorfoseada en la doliente Medea. Seguramente sea el papel en el que más se haya entregado nunca. Expele con agonía cada uno de los versos y entrega su cuerpo vivaz, enérgico y semidesnudo a los designios de su destino. Volver a la tierra, a la naturaleza, al barro primigenio del que nace su magia. Su herida sangra de principio a fin.

Sigue leyendo →

Adentro

Carolina Román y Tristán Ulloa excavan en la intimidad de una familia porteña

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

A veces las familias se sostienen en la inercia y en la costumbre cuando una desgracia, en lugar de implosionar llevándoselo todo hacia el agujero negro, se arrumba soterrada carcomiendo los cimientos de la institución. Carolina Román ha puesto el foco en una viuda perezosa y en una hija llena de coraje y tragaderas, pero es el hermano quien nos ilustra sutilmente acerca de los avatares oscuros que han envilecido el futuro familiar. Sigue leyendo →

Our town

Llega el clásico de Thornton Wilder interpretado coralmente con los mínimos elementos

Our town - FotoEl texto con el que ganó el Pulitzer en 1939 Thornton Wilder huele a la inocencia ingenua; es una especie de reclamo pre-contemporáneo repleto de bucolismo, antes de que tuviéramos que convivir con máquinas inteligentes y con los mecanismos de la mercadotecnia dispuestos a vender hasta nuestras mismas emociones. En la órbita de Frank Capra, en el despojo esencial de los vicios y de las virtudes, asistimos a la vida cotidiana de Grover´s Corner, un pequeño pueblo del este de los Estados Unidos, a principios del siglo XX. Gente normal y corriente materializando un tiempo que se escapa —mucho más lentamente que ahora— en la inconsciencia de la mortalidad. Una historia básica del ser humano, concreta y general, puntual y anodina, pero cargada de los resortes que se disparan cuando ya todo es demasiado tarde. Sigue leyendo →

Ojos de agua

Charo López extrae de La Celestina las esencias de un hedonismo desaforado

Ojos de aguaLa vieja puta Celestina ha resucitado en la forma de una dama encantadora que se nos expone más allá del tiempo y del espacio. Viene a darnos su versión de los famosos hechos acaecidos entre Calisto y Melibea, pero también para reclamar su libertad de bruja. No duda la trotaconventos en sincerarse, ella no ha dejado un solo día sin pecar, y su testimonio contrasta con un cinismo histórico del resto de damas que obvian las oscuridades de sus «buenas costumbres». Por eso esboza, constantemente, Charo López la sonrisa, prueba de su afán hedonista; creando una interpretación candorosa y vitalista, sagaz y complaciente. Se gusta la actriz en escena, se mueve con la seguridad de un personaje, epónimo de la literatura amorosa y cortesana, sabedora de secretos tan íntimos como definitorios. A su vera, jugando un papel reconfortante, detallista y dinámico, el espíritu de aquel sirviente llamado Pármeno (compañero de aquel otro sirviente llamado Sempronio) que Fran García, en una disolución de personajes y acompañantes, colorea. Él mismo nos ofrece un grácil prólogo a modo de captatio benevolentiae, nos regala sus temas musicales (por momentos me pareció un acústico de Vestuta Morla) donde comprobamos que tanto Yayo Cáceres como Álvaro Tato han pergeñado verdadera poesía, muy afinada en el discurso y apropiada en el tono. Además, la guitarra de Antonio Trapote encaja a la perfección. Sigue leyendo →

El Nuevo Romántico

Eduardo M. Bravo presenta su visión del romanticismo en la muestra de teatro independiente Surge Madrid

El Nuevo Romántico - FotoLa Muestra de Creación Escénica Surge Madrid nos permite vislumbrar, más todavía, que la ciudad ha sido tomada por decenas de salas que no paran de programar cientos de obras que, en el ya de por sí arte efímero teatral, se manifiestan como un castillo de fuegos artificiales inmenso que explotan al mismo tiempo. En el mundo literario los teatreros se llevan claramente la peor parte y cualquier oportunidad debe ser aprovechada como si fuera la última. El Nuevo Romántico ocupa la Sala Bululú 2120 para contarnos la historia de un joven ahíto de melancolía dispuesto a inmolarse por unos valores desterrados. Como corresponde a alguien que asume los principios estéticos del romanticismo, su medio de comunicación ha de ser epistolar, al igual que un Werther gritándole a la humanidad. Lanza sus cartas a ciudadanos anónimos esperando un revulsivo, mientras él, en un sacrificio cristológico se depura hemáticamente de los vicios de nuestra existencia. Sigue leyendo →

Trágala, trágala

Íñigo Ramírez de Haro hace revivir a Fernando VII para crear una sátira sobre los «males de España»

Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Con la venia de un autor que presume de sincero y crítico, habrá que afirmar desde aquí que su Trágala, trágala ha coincidido en el tiempo con el regreso de José Luis Moreno (con su sainete televisivo) y con la muerte de Pedro Reyes (puro antagonismo) y que, además, en este país se ha fraguado durante los últimos diez años aproximadamente un tipo de humor absurdo, ininteligible y paradójico destinado, en esencia, a jóvenes menores de cuarenta años. Por eso cabe preguntarse hacia quién va dirigido este espectáculo, ya que cuando hablamos de humor el olfato sobre el presente debe ser muy fino. Desde mi perspectiva la gracia que hubiera tenido esta obra hace cuarenta años, por ejemplo, ahora no la tiene, quizás porque llegamos demasiado tarde a la sátira monárquica. Hasta hace diez años nadie se metía con el rey cuando en Inglaterra llevaban trescientos años haciéndolo. Luego todo se precipitó y, ahora, sacar a colación amantes, yernos y elefantes apenas es subversivo. Sigue leyendo →

La ciudad oscura

Antonio Rojano ha escrito un metarrelato acerca de la reciente historia de España a ritmo de carrera hípica

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

La literatura del siglo XX más los recursos tecnológicos de nuestro mundo actual prestan al dramaturgo Antonio Rojano cada una de las herramientas necesarias para escribir un texto dramático dentro de un texto dramático. Otra vez la metaliteratura, sí; pero esta vez en un engranaje complejísimo, lleno de múltiples capas narrativas, de modos interpretativos y de tropecientas escenas que se imbrican en un mecanismo destinado a la entropía. A Rojano (Córdoba, 1982) lo descubrimos el pasado verano con su obra Ascensión y caída de Mónica Seles, ahora se ha superado con otra historia enrevesada en la que Fernando Soto, en una actuación rotunda y viril, se erige como trasunto del autor para escribir al alimón con su hija una obra de teatro. Podría ser el marco del relato, pero este tal escritor se cuela en los intersticios de su propia fantasía para ser un tal Álvaro Rojas, jockey compañero de profesión del suicida. A la vez, Irene Ruiz es doblemente hija, Dakota, la mayor parte del tiempo, en una interpretación que crece en cada acto con su bilingüismo esnob y su rencor desasosegante. Sigue leyendo →

El señor Ye ama los dragones

Luis Luque y Paco Bezerra nos desenmascaran en una obra sobre nuestra relación cotidiana con la comunidad china

El señor YeLo que se concentra en el edificio en el que se alojan las cuatro protagonistas de El señor Ye ama los dragones es la síntesis de dos mundos, de dos aparentes visiones de la vida y, en definitiva, dos formas de incomunicación o, más bien, de la recalcitrante idea acerca de que los otros son seres absolutamente ajenos a uno. Chinos en el planeta España residiendo en una atmósfera entre postapocalíptica hongkonesa y el averno madrileño con boina en días de máxima contaminación. Una Divina Comedia que marca la estructura de la función, con sus tres actos bien definidos y sus tres unidades sin quiebra: la de tiempo (todo ocurre en un día), la de espacio (el susodicho bloque) y la de acción, dominada por un único nudo que debiera estar más enrevesado. Desde luego es una pena que con tal despliegue de medios escenográficos la trama no ofrezca más recovecos y mayores desarrollos narrativos. Podríamos decir que faltan subtramas que evitaran a Xiaomei (la joven china protagonista) relatar gran parte de lo que ha acontecido en sus vidas durante el pasado y revelar un misterio que, además, hasta ese momento no era tal. Sigue leyendo →

Salvator Rosa o el artista

Una obra sobre el arte como antídoto contra los abusos del poder en la época del Barroco

Salvator Rosa - FotoFrancisco Nieva nos lanza al Nápoles de mediados del siglo XVII. El Duque de Arcos, a la sazón virrey de España, se sacó de la manga un impuesto sobre la fruta y la revolución de los comerciantes y las gentes del lugar no tardó en montarse. A la cabeza se puso Masanielo, un pescador que cayó presa de su locura y del propio enloquecimiento de la masa indignada. Comenta Nieva que los espectadores encontraremos paralelismos con nuestro presente. Últimamente no hay evento, publicación o motivo del pasado que no se identifique con el 15 M y el «movimiento de los indignados». Ciertamente es una visión muy superficial de los acontecimientos actuales, pero también esto forma parte del sino de los tiempos. Sigue leyendo →