Big Boy

Una historia de emigrantes irlandeses en los años veinte, interpretada con todos los recursos del teatro físico

BigboyfotoLa historia que han creado José Luis Montiel, Mario Ruz y David Roldán ha sido contada en muchas  ocasiones,  aunque no  de la forma que ellos han pergeñado. Nos situamos en el Dublín previo a la  Primera Guerra Mundial, un  par de amigos de  toda la vida se enrolan en el ejército. A su regreso, la falta  de trabajo les abre la posibilidad de viajar a  América, ese sueño engañoso en el que tantos irlandeses cayeron. Primero se marcha Jimmy, un muchacho intrépido y  ansioso por ganarse la  vida de alguna manera. Después  seguirá sus mismos pasos Michael, Michael Smith, Big Boy, un  joven e inexperto boxeador  con unas dotes  físicas envidiables, pero que es aún más ingenuo que su amigo del alma.  Sigue leyendo →

Mathilde

Marina San José encarna a Mathilde, una mujer que no se arrepiente de su relación con un adolescente

MathildefotoLa pregunta que esboza la autora francesa Véronique Olmi en su  texto radica en el conflicto moral entre los deseos cumplidos y la  ilegalidad de estos. Concretamente, una escritora de éxito se acuesta  con un adolescente de catorce años al que conoce en un taller de  escritura que ella misma imparte. Después, es encarcelada durante  tres meses. ¿Cómo gestionar este acto sin asumir un claro  arrepentimiento? ¿De qué manera su marido, un prestigioso oncólogo,  debe sobrellevar tal catástrofe? Son únicamente algunas de las  cuestiones que flotan en un contexto viciado hace mucho tiempo,  según se deduce de sus acusaciones y reparos. Sigue leyendo →

La voz humana

La versión de Antonio Campos sobre el texto de Cocteau nos ofrece la perspectiva de un hombre despechado

Antono-Dechent-e1438072592994No hace muchas semanas me sorprendí con la última película en la que actuaba Antonio Dechent, Obra 67, una de esas cintas destinadas al culto underground de  nuestro país (si no cae directamente en el olvido). En ella se demuestra otra vez que este actor es verdaderamente  sobresaliente, que es un secundario con un empaque  monumental. En la versión de La voz humana que Antonio Campos dirige  sobre el texto de Jean Cocteau, donde, en lugar de  ser una mujer la despechada,  es un hombre; la construcción del personaje que construye Dechent  ofrece una  perspectiva que se escapa de los tópicos. Jean Cocteau exprime sus conocimientos experienciales sobre lo femenino, con esa sensibilidad que  poseía para el manejo de las emociones. La situación es muy sencilla,  aunque el sentimiento de desgarro sea muy profundo. En este caso, un hombre dentro  de un dormitorio, tumbado sobre la  cama, va a recibir la llamada, varias llamadas (no  funcionaba suficientemente bien el teléfono en aquella época en París) que se cortan como si fueran infartos de miocardio. Aquella será la última vez que vuelvan a dirigirse la palabra. Lo suyo ha terminado, pero la pérdida no significa, desde luego, lo mismo para los dos. Sigue leyendo →

La soga

El famoso film de Hitchcock se traslada a las tablas del Teatro Fígaro, de Madrid, en pos del crimen perfecto

La soga imagenLa película que todos recordamos de Alfred Hitchcock siempre redundó con su propuesta  entre magnificarla por las habilidades técnicas (el maestro hizo todo lo que pudo para que diera  la sensación de que estaba rodada en tiempo real, aunque materialmente fuera imposible en  aquella época) o, por el contrario, infravalorar el discurso macabro y eugenésico que se disponía  a esbozar. Está claro que la obra de teatro debe ser otra cosa. Aquí no existe esa doble  subjetividad del punto de vista (Hitchcock nos arrastraba constantemente con la sucesión de  planos-secuencia, mientras nosotros intentábamos poner nuestra inteligencia a la hora de  descubrir otros resortes en la imagen), aquí se pierde el movimiento de cámara y eso provoca  estatismo en una cena que está destinada al fracaso por incompatibilidad de caracteres; si,  además, le quitas el personaje de la señora Kentley (y algún actor más), entonces, debes acelerar  el ritmo para que no se amalgamen los silencios. Y esto ocurre en el trabajo que nos presenta  Nina Reglero. Se echa de menos algo más de movimiento entre los invitados a la cena, más chispa, cierta alegría a pesar de la tensión que se va respirando. Sigue leyendo →

Escena: Fin de temporada 2014-2015

Repaso a las mejores obras teatrales que hemos podido disfrutar en las salas madrileñas

Escena de InvernaderoLa burbuja teatral en Madrid no para de hincharse, uno ya es incapaz de contar cuántas salas se abren y en cuántos lugares se monta una obra buscando llamar la atención de un público que ya no sabe dónde acudir, y que no se puede repartir más. Si no se adopta una estrategia efectiva (debe pasar por la pedagogía, por construir nuevos espectadores) el pastel no va a dar para tanto. Pierden los actores en sus derechos laborales y pierde el teatro en esa complacencia por agradar y buscar el éxito a cualquier precio. El filtro se ensancha y muchos textos se representan de cualquier manera. Otro tema que las pequeñas salas no deberían dejar pasar por alto es la comunicación. Sigue leyendo →

El loco de los balcones

Fallos de estructura en El loco de los balcones, tercera obra del Nobel sobre los escenarios en los últimos años

el-loco-de-los-balcones-teatro-espanol-hoyenlacity-dentro-1-1024x799La obra comienza con el profesor Brunelli subido a uno de los balcones que trufaban Lima aún en los años 50 y que durante gran parte de su vida se ha dedicado a proteger, a defender frente a las autoridades y los nuevos arquitectos. Su cometido es puro romanticismo; su empresa, por lo tanto, está destinada al fracaso desde el primer instante y, ya se sabe, al final los daños colaterales resultan impredecibles. Como bien le gusta a Vargas Llosa, la narración de los hechos juega con el tiempo entre un presente de desesperanza y un pasado en el que transcurren sus andanzas en pos de esa lucha titánica por preservar el patrimonio local. Desde mi punto de vista, la obra fracasa en la estructura, aunque paradójicamente el premio Nobel sea un maestro en estos cometidos; pero, mientras el protagonista se deleita en exceso, fundamentalmente en la primera parte Sigue leyendo →

Los nadadores nocturnos

Una función que se zambulle con algún desvarío en las vidas de unos individuos golpeados por los avatares de la modernidad

Ya es un tópico de nuestra contemporaneidad. Lo veíamos el otro día con Sé de un lugar. La vida cuesta. La vida urbana con sus reglas tremebundas y nuestra incapacidad para adaptarnos a los ritmos del mundo moderno conlleva hecatombe emocional. Acostumbrados a que nos lo hagan todo, tanto en casa como fuera (mediante pago, por supuesto), nos predisponemos hacia la irresponsabilidad y hacia el sufrimiento de la incomprensión. Los nadadores nocturnos, en realidad, son un grupo de avestruces que meten la cabeza debajo del agua, unos buceadores de algodón huyendo del ruido atroz de la existencia compleja. Sigue leyendo →

Atchúusss!!!

Un elenco de altura y una dirección precisa avivan las piezas chejovianas más humorísticas

Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Lo que Carles Alfaro se ha atrevido a montar en el Teatro de La Latina, después de su éxito con Éramos tres hermanas, es una mezcla entre la búsqueda del humor paradójico y kafkiano y la enseñanza moral en el cuadro de costumbres. Atchúusss!!! se compone de cinco piezas interpretadas por cinco actores hiladas por un marco en el que un viejo actor, ahora convertido en un taciturno acomodador, nos va a dar pie a unas remembranzas ilusionantes. Quizás el preludio transcurre un poco lento hasta que Ernesto Alterio, como musical maestro de ceremonias, pone en marcha su plan para divertir al personal con las historias de ese hombre que nos predispone a un juego de metateatro. Advierte que vive en un teatro y que al público de un teatro auténtico se dirige. Que este público ansíe encontrarse con la risa rápidamente puede hacer que se vea desconcertado, puesto que lo verdaderamente gracioso se hace esperar. Sigue leyendo →

Hard Candy

Una obra que muestra cómo las redes sociales son fuente de abuso, pero también de venganza

Foto de Pedro Gato
Foto de Pedro Gato

El ahora en nuestra relación con la tecnología se esfuma en cuanto aparece un nuevo modo de comunicación, una nueva red social, un nuevo filtro o, sobre todo, un nuevo estilo de relacionarse. Chatean, únicamente a través de texto, una adolescente de 14 años con un fotógrafo de 32. El flirteo avanza con las consabidas insinuaciones hasta que la pregunta definitiva sobre la cita real se lanza. Una vez que se encuentran en el piso de él, Jeff, la historia se va transformando en una meticulosa venganza, digna de película coreana. El papel que debe interpretar Olivia Delcán (perfectamente puede pasar por una chavalita, aunque supere la veintena) es de una complejidad extraordinaria. Primero, porque debe exponerse dramáticamente como protagonista, en muchos momentos, en soledad. Segundo, porque la situación que vive implica circunstancias un tanto «delicadas» —atar a un hombre desnudo sobre una mesa conlleva cierta pericia—. Pero, sobre todo, su actuación es pura metamorfosis y eso requiere un manejo de los matices que le permita engañar tanto a su depredador como a los espectadores y, en este aspecto, luce más cuando se muestra vengadora y, fundamentalmente, en el movimiento escénico cuando baila, cuando amordaza, cuando manipula las cuerdas. Su compañero, Agus Ruiz, impone su carácter en el principio, su aparente poderío, su madurez interpretativa da gran soporte a su compañera, aunque él se vea ciertamente «imposibilitado». Desde luego, la tarea en la que se han metido este par de actores es tremenda. Sigue leyendo →