LIBRES!!!

Andrés Lima monta un cabaret para recrear la historia de las anarquistas españolas escrita por Esther F. Carrodeguas

Me pregunto si con esta producción del Teatro del Barrio, espacio tan dado al feminismo, a lo femenino, a la feminidad e, incluso, al hembrismo, no se ha perdido la oportunidad de tender puentes hacia la parte masculina de la sociedad, puesto que la obra trata de anarquismo. Esther F. Carrodeguas, quien continúa con su veta política y satírica como demostró en Iribarne, recalca desde el inicio que los roles de género habituales en el último cuarto del siglo XIX y principios del siglo XX no se disolvieron a pesar de que dicha corriente se introdujera fértilmente en las clases trabajadoras. Había anarcomachistas. Realmente es muy difícil plasmar en escena una filosofía tan escurridiza y más si las protagonistas no son conocidas, como es el caso de la efímera organización anarcofeminista de Mujeres Libres: Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón se plantan aquí como retazos tras unas máscaras.

Creo que la autora se ve en la necesidad de sacar a personajes más célebres para dar un contexto más afable, por eso argumentario se entremezcla con las diatribas comunistas, los debates sobre el derecho al voto, las proclamas republicanas… Un batiburrillo que acoge antagonismos pertinaces y esos que los verdaderos «enemigos» y rivales se mantengan en el trasfondo. Es decir, se confunde al espectador al mezclar izquierda con anarquía.

La presencia de la pianista Eva Valdelomar con su timidez y rareza contrasta, en su modestia tensa, con las otras tres intervinientes. La música desde luego es un elemento esencial en el montaje. Las coplas nos destinan a la sicalipsis, aunque el erotismo no sea una característica muy explotada. Se nota cierto recato puritano. Las propias canciones se toman como excusas para introducir los diferentes discursos y enseñanzas; pero no como números suficientemente elaborados lírica y dancísticamente, como el cuplé de Amalia Molina que defiende el divorcio (si bien las anarquistas lo consideraran innecesario porque estaban en contra del matrimonio).

Sabemos que a Andrés Lima le gustan el caos y el desparpajo a raudales, la espontaneidad y la improvisación, lo que implica, como ocurre en este espectáculo, que se pierda en ocasiones el tono y el ritmo. No obstante, gran parte del disfrute de esta obra de tema complejo está precisamente en la capacidad de las actrices para ganarse al público desde el primer instante. Cada una aporta un cariz peculiar: Nüll García destaca con su papel de Teresa Claramunt, aquella pionera del anarcosindicalismo que colaboró en el periódico La Huelga General, auspiciado por Francisco Ferrer, el pedagogo que se «paseó» por estas mismas tablas de La Abadía hace un año (lo volverá a hacer dentro de unos meses). La intérprete le imprime mucha potencia, aspecto al que no renuncia en el resto de roles que debe acoger. Por su lado, Laura Galán cuenta con varias actuaciones sobresalientes y muy distintas en sus matizaciones. Ya sea como Emilia Pardo Bazán en plan brusco y aburguesado, ya sea como Federica Montseny, en una disertación muy consistente, en la que se ve abocada a justificar su inclusión en el gobierno como ministra y su apoyo a la maternidad (ver cómo la expulsan del escenario es del todo sintomático: puro nihilismo). Luego, la actriz agitará al respetable con su baile, con su energía imparable y con una entrega plena para presentar la revista Mujeres Libres. Mientras que Alba Flores no solo se transforma en la Pasionaria, sino que desempeña una gran labor como narradora en diversos momentos. Puede que sea la más didáctica de todas en una propuesta de base documental. Por otra parte, la escenografía de Beatriz San Juan ofrece un cortinaje gigantesco y vistoso, sin embargo, la reducción del espacio restringe demasiado el movimiento de las artistas.

Ya no sorprende que cada una de las adalides que pasan por el estrado suspenda en el estricto examen de las feministas actuales. Una vez defenestrados los hombres, el resto es una batalla enconada de unas contra otras, incapaces de aceptar matices, perspectivas, visiones,… Hoy todo son plurales: feminismos.  Aclaremos, por otro lado, que en un proyecto con tanta carga política se soslayan aspectos tan graves como el terrorismo.

Si alguien se ha tomado la molestia (y el placer) de visitar la autobiografía en dos tomos de Emma Goldman (apenas sale un momento a saludar) publicada por Capitán Swing (¿cómo no verse tentado a descubrir a la mujer más peligrosa de Estados Unidos?), comprobará su alegría e impetuosidad, su insistencia en el estudio para desarrollar unas ideas de corte libertario. También podemos aproximarnos a la carta que da inicio a la revista que nos compete. En ella se puede leer cómo unos obreros galeses fueron a escucharla y cómo eso le dio una gran satisfacción. Quizás, como ella apuntaba, el problema estaba en España y en la influencia tan penetrante que había ejercido la iglesia católica desde tiempo inmemorial. Que triunfara circunstancialmente el anarquismo en nuestra patria fue un milagro, una extrañeza y, paradójicamente, un desastre viendo cómo se enemistaron con los comunistas. Ya lo reflejó el propio Andrés Lima en su espectáculo 1936 cuando Orwell discurseó de aquella manera sobre nuestra guerra.

La función termina con la calma que infunden al tocar el «People have the power», de Patti Smith. El pueblo tiene el poder, pero antes debe procurar no atomizarse. La solidaridad de las gentes libres!!! más allá de fraternidades y de sororidades.

LIBRES!!!

Texto: Esther F. Carrodeguas

Dirección: Andrés Lima

Dirección de producción: Ana Belén Santiago

Reparto: Alba Flores, Laura Galán, Nüll García y Eva Valdelomar (pianista)

Composición musical y arreglos: Jaume Manresa

Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan

Iluminación: Pedro Yagüe

Dirección musical y coach vocal: Pepe Alacid

Ayudante de dirección: Laura Ortega

Ayudante de escenografía: Lucía Castro

Producción ejecutiva: Ruth Sánchez y Lucía Rico

Comunicación: Marta García Miranda

Fotografía: Laura Ortega y Calvinfix

Audiovisual y teaser: Mi Moto Alpina

Técnicas: Antonio Sánchez, Leila Alneameh M’rabet, Elena Alejandre, Cristina Sánchez, Gloria Bosque y Fernando Martínez

Administración: Marysa Martínez

Resto de equipo de Teatro del Barrio: Francisco Barragán, Vivi Fernández, David Ortíz, Laura Rubio, Raquel Moreno y Silvia Daza

Distribución: Caterina Muñoz

Una idea de Teatro del Barrio

Una producción de Teatro del Barrio y la Celebración de los 50 Años de España en Libertad

Nuestro más sincero agradecimiento a Gloria G. Durán, Dan Arencibia, Rodrigo Cuevas, Clara Brea, Valentina Lima San Juan, Livianas Provincianas y a nuestra comunidad de más de 700 socias cooperativistas.

Teatro de La Abadía (Madrid)

Hasta el 11 de octubre de 2026

Calificación: ⭐⭐⭐

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