El colectivo Cultura i Conflicte arma otra pieza de teatro-documento para ahondar en dilemas morales sobre la dictadura chilena

Hace unos pocos días Manuela Infante utilizaba Los huesos para abordar con una antropóloga forense la indagación de los miles de desaparecidos durante la dictadura chilena. Ahora es el colectivo Cultura i Conflicte quien nos pone delante la historia de Verónica Estay, que recurre desde el campo de la semiótica a explorar el concepto de posmemoria (vivimos en la época de los pos-) ideado por la investigadora Marianne Hirsch para hacer referencia a cómo se transmite el trauma a las siguientes generaciones que no han atravesado una catástrofe como el Holocausto nazi. Nuestra autora, que es profesora en la Universidad de París Cité, será encarnada por Marta Marco para discurrir inicialmente en los entresijos de la metateatralidad. Sigue leyendo
El tema de la salud mental se ha vuelto habitual en las últimas temporadas teatrales y se ha planteado no solo con las cuitas psicológicas del presente, sino con hechos verdaderamente controvertidos que relacionan la psiquiatría con discriminaciones y abusos. Es legítimo poner la mirada en un tipo de «locura» que se ha diagnosticado históricamente solo a las mujeres y, por un momento, obviar que también los hombres cargan con una buena colección de padecimientos. Este aspecto fue tratado con ironía por Lola Blasco en
Me pregunto si con esta producción del Teatro del Barrio, espacio tan dado al feminismo, a lo femenino, a la feminidad e, incluso, al hembrismo, no se ha perdido la oportunidad de tender puentes hacia la parte masculina de la sociedad, puesto que la obra trata de anarquismo. Esther F. Carrodeguas, quien continúa con su veta política y satírica como demostró en 




