Guayominí

Laura Garmo presenta en el Matadero una comedia paródica sobre un cantante que fracasa en el Festival de Eurovisión

Foto de Geraldine Leloutre

Paradójico cuando menos es que el Matadero, antiguo centro de artes vivas y propuestas vanguardistas, acoja un espectáculo sobre los vericuetos de un juguete roto en el Festival de Eurovisión en el año en que nos hemos dado de baja por vergüenza torera, pues, como saben, participa Israel, país que no para de cometer atrocidades. Por eso mismo, también, llama la atención lo despolitizado que está Guayominí (‘Royaume-Uni’, Reino Unido, en francés), el texto de Laura Garmo (hasta ahora la habíamos conocido en sus labores de dirección como en Cumpleaños o El desconocido). La dramaturga nos presenta una obra de trama consabida, con personajes altamente estereotipados y sin trasfondo suficientemente trascendente como para alcanzar la denominación de drama social. Sigue leyendo

Niebla

La adaptación de la nivola unamuniana que ha presentado Fernanda Orazi en el Matadero tiende al absurdo

Foto de Geraldine Leloutre

Tras sondear Electra, Fernanda Orazi vuelve a desbrozar, a limpiar y a minimizar un clásico. En este caso, se ha lanzado sobre la controvertida nivola que Miguel de Unamuno publicó en 1914. Afirmo directamente que es una propuesta bastante desunamunizada, ya que el propio autor no irrumpe, y eso resta un personaje fundamental al asunto. El símbolo del dios creador desaparece y la capa esencial de metateatralidad cervantina se limita. Por otro lado, los aspectos materialistas que el filósofo sostenía en Del sentimiento trágico de la vida sobre aquello de «el hombre de carne y hueso» se tornan etéreos. Sigue leyendo

Tres noches en Ítaca

Alberto Conejero firma un drama familiar muy emotivo con ecos mitológicos en el Matadero

Foto de Geraldine Leloutre

La pasión de Alberto Conejero por el mundo clásico es una constante en su trayectoria. En mitad de tanto fuego o la versión que realizó sobre Troyanas dan cuenta de ello. Aquí viajamos a la isla donde reinó Odiseo y donde le aguardaba su célebre esposa tejiendo y destejiendo. Qué destino más propicio para que una profesora de griego abandone el instituto antes de la jubilación y se largue allí sola. Tras quince años habitando aquel remoto lugar, ha fallecido de manera un tanto sorpresiva. Allá acudirán sus hijas para hacerse cargo de la situación. Sigue leyendo

Filosofía mundana

Luis Luque lleva al escenario un ramillete de microensayos de Javier Gomá a través de un amable montaje

Foto de Geraldine Leloutre

Difícil es trasladar estos microensayos de Javier Gomá Lanzón. El autor, que en los últimos tiempos ha estado embarcado en distintos proyectos teatrales (Inconsolable, El peligro de las buenas costumbres,…), especula, crítica y se deja, incluso, llevar por la estupefacción cuando observa el devenir de sus compatriotas, allegados y demás gentes de nuestra sociedad. Aunque no se fija demasiado en personas que se las ven y se las desean para llegar a fin de mes y que tienen, debido a ello, conductas y hábitos más controvertidos. Sigue leyendo

Pródigo

Eva Mir propone en el Matadero un conflicto paternofilial en el contexto de una empresa familiar

Foto de Mario Zamora

Últimamente, cada vez que se habla de magnates y su estirpe, de esas nuevas dinastías que van surgiendo en los distintos booms tecnológicos, alguien en la prensa compara su tejido malévolo con la serie Succession, la cual es un tanto rocambolesca. En ella también hay destrozos paternofiliales y luchas fraternales, además, claro, de aniquilaciones emocionales que llevan a la psicopatía. Tan lejos no llega Eva Mir, aunque se ajusta a un esquema habitual en la empresa familiar, más que en la propia parábola bíblica del hijo pródigo. Sigue leyendo

Historia del amor

La Agrupación Señor Serrano vuelve a trazar una performance epistemológicamente insuficiente en Nave 10 Matadero

Foto de Leafhopper

Cuanta más tecnología se reparte «democráticamente» entre la población más ingenuos me parecen estos espectáculos con cachivaches; aunque se empleen procedimientos altamente atractivos con inteligencia artificial para subsumir rostros y más rostros en directo, como aquello que tanto sorprendió en el «Black or White», de Michael Jackson allá por 1991. El morphing está al alcance de cualquiera. Y resultaría fantástico si estuviera al servicio del concepto. Hablamos del amor, como sucede en todas las obras de arte que no tratan de la muerte. Sigue leyendo

De Nao Albet y Marcel Borràs

Parodia autoficcional en el Matadero donde sus creadores especulan con su enemistad futura

Foto de Carlos Luque

Si esta obra sirviera para aniquilar la epidemia de autoficciones deberíamos considerarla altamente útil; aunque ya hemos comprobado que la pareja Delgado-Hierro y Chaves con Las apariciones se postulan como discípulos aventajados. En cierta medida, a pesar de la singularidad, no deja de ser esta propuesta otro episodio, menos magnánimo, de las parodias de género (mucho Tarantino) que ha acometido este dúo, como hemos observado en Mammon, Atraco, paliza y muerte en Agbanäspach (ambas extraordinarias) o Falsestuff. La muerte de las musas. También han ofrecido algún ejercicio menos florido como Los esqueiters, y eso que únicamente me puedo referir a lo que ha visitado Madrid (sin señalar otros montajes donde han actuado por separado). Sigue leyendo

Mihura, el último comediógrafo

La vida del célebre dramaturgo se recrea en el Matadero con gran acierto en esta obra firmada por Adrián Perea

Foto de Jesús Ugalde

Presenta Adrián Perea una comedia seria, de largo recorrido, como un auténtico comediógrafo de hoy, como Alfredo Sanzol o Pablo Remón, que son los adalides del género, destinados a permanecer. Discurre fuera de las ínfulas juveniles tan inofensivas y quejosas como aquel Ahora que nos dejan hablar. Interesarse por la biografía de Miguel Mihura, indagar en los orígenes de su más célebre obra y dejar un fresco sobre la vida de los cómicos puede que hoy no resulte demasiado atrayente; pero es en esas investigaciones donde la magia de la creatividad surge de la manera más insospechada. Sigue leyendo

Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos

María Velasco dirige su propio poema escénico para discurrir sobre el amor en las Naves del Matadero

Foto de Jesús Ugalde

El díptico siempre es el mismo en la literatura: amor y muerte. De esta última se ocupó María Velasco en sus dos últimas propuestas: Harakiri y Primera sangre. Después de la resaca que punza en la ruptura amorosa, llega, como ocurre con el alcohol, un subidón de adrenalina que te lanza a la estratosfera eufórica para arramblar con todos los placeres. Mecanismo de defensa lógico que el propio organismo acomete pues la depresión sobrevuela. Aquí se pide un alienígena (un otro extravagante, un ser de otro planeta), que a mí me suena a aquello de Alaska con «Mi novio es un zombi»: «Es un muerto viviente / que volvió del otro mundo / para estar conmigo». Sigue leyendo