Vudú (3318) Blixen

La artista Angélica Liddell alcanza la hondura máxima en este ritual de amor y de muerte en una performance de más de cinco horas

Vudú (3318) Blixen - Luca del PiaNo importan ya los vericuetos que haya atravesado Angélica Liddell en su carrera más que para avisarnos de que, al contrario que muchos otros, es capaz de alcanzar la mayor cota de virtuosismo a una edad madura; aunque con desfachatez juvenil. Uno debe rendirse a ese cosmos tan complejo que elabora, desde tantas tradiciones y con tantos elementos puestos en juego, para que esta misa vudú cumpla su efecto tanto en ella como en nosotros. Sigue leyendo

El cuerpo más bonito que se habrá encontrado nunca en este lugar

Pere Arquillué es capaz de sublimar el texto firmado por Josep Maria Miró, una concatenación de monólogos entorno a un crimen

El cuerpo más bonito - FotoRegresa Josep Maria Miró al Teatro de La Abadía, a esa misma sala donde cosechó su gran éxito El principio de Arquímedes. Dirige Xavier Albertí, quien también ha estado manejando los hilos en los Teatros del Canal con En mitad de tanto fuego. Grandes similitudes en la dramaturgia. Un solo actor se debe enfrentar a nosotros con todas las voces y evocaciones. Asuntos muy distintos o, quizás, no tanto. Lo que aquí se presenta posee algún elemento de Rasgar la tierra, por aquello del ambiente rural. A mí, en alguna medida, me ha recordado a Dogville, de Lars von Trier. Como también a Perros del paja o As bestas. Un chico ha sido asesinado y poco a poco nos vamos inmiscuyendo en esos odios acendrados que surgen en algunas sociedades cerradas, donde los vecinos van trazando rencillas demasiado agónicas. Sigue leyendo

Billy’s Joy

Victor Afung Lauwers firma el texto de esta performance que amalgama los principales debates de nuestra aburguesada contemporaneidad

Billy´sy Joy - Foto de Cwonge BergmanViene este montaje en paralelo (o en continuación) de aquel Billy’s Violence, que tanto desencanto me produjo (por no usar expresiones más desagradables). Uno sabe bien dónde se mete y este Billy’s Joy todavía posee alguna brizna de sugestión, por aquello de que las comedias permiten un jolgorio y un sarcasmo más crítico que las tragedias; aunque el fin no alcance definitivamente a meter el estilete a fondo. Se ríen (nos reímos) del panorama; porque todavía las tinieblas no han arribado plenamente sobre los que tenemos margen (económico, evidentemente). Seguimos con el marchamo salvífico de las instituciones públicas y europeas. Poca transgresión por ese lado. Por eso, la cita que nos cuelan de Marx (Karl) es autorreferencial e inocua. Sigue leyendo

Hedda

Aurore Fattier entremezcla a Ibsen con Chéjov en un montaje esplendoroso de cine y teatro cargado de metateatralidad

Hedda - Foto de Claire Bodson
Foto de Claire Bodson

Debemos asumir con normalidad el estilo que aúna el cine con el teatro (el film performance). No paran de llegarnos cada año propuestas de este cariz y ya podemos hacer diferentes comparativas sobre su meticulosidad, sobre su trasfondo o, incluso, sobre su insignificancia; si los procedimientos no vienen a cuento. Esta Hedda se sitúa en la senda de la limpieza visual. No descubrimos a camarógrafos inmiscuyéndose entre los intérpretes como ha ocurrido en otras ocasiones (véase Orlando, de Katie Mitchell). Parte de lo que vemos en pantalla se representa detrás y, como siempre, uno especula con la posibilidad de que no sea así, y lo que observemos sea una «simple» grabación, y el elenco esté descansando gustosamente en los auténticos camerinos de los Teatros del Canal. La referencia más directa que nos viene a la mente (habría otras) es Pieces of a Woman, de Kata Wéber. Sigue leyendo

Carmen, nada de nadie

La musa de la Transición salta a las tablas del Teatro Español para desarrollar su biografía en unos momentos cumbre de nuestro país

Carmen, nada de nadie - Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

Con frecuencia, en el panorama teatral contemporáneo, nos topamos con un exceso de costumbrismo desabrido que tampoco nos provoca demasiado. En esta ocasión, hallamos una semblanza extraordinaria, digna de ser contada y de apreciarse en su justa medida. Sorprende que no se haya explotado más la biografía de Carmen Díez de Rivera, la musa de la Transición, como se la conoció. Sigue leyendo

En mitad de tanto fuego

Alberto Conejero le ha construido a su Patroclo un discurso repleto de pacifismo y pulsión erótica, que Rubén de Eguía interpreta con fulgor inapelable

En mitad de tanto fuego - Foto de David Ruano
Foto de David Ruano

Puede que este sea el mejor texto que ha escrito Alberto Conejero (vuelve a Troya, como hizo en Troyanas), que lo conecta de nuevo con La piedra oscura, en delicadeza e, incluso, en temática; aunque lo separen milenios. Encontramos precisión poética, sin barroquismos innecesarios, con la meticulosidad en los detalles y hasta la elegancia en las escabrosidades sexuales del homoerotismo, que tanto parecen consternar todavía a algunos escuchantes. Resuena la relación pertinente con víctimas de nuestra época contemporánea. Podemos imaginarnos cómo se han reavivado los enfrentamientos en aquella zona, en esas trincheras próximas a Ilión, como en Galípoli durante la Gran Guerra. Sigue leyendo

Shakespeare en 97 minutos

Un espectáculo de tintes claramente comerciales y populares que utiliza al dramaturgo inglés como excusa

Shakespeare en 97 minutos - Foto¿Es el título de este espectáculo un gancho comercial? ¿Estamos ante una de esas propuestas que se envuelven en el halo de santidad de un literato para darnos gato por liebre? Pues creo que sí. Parece una función destinada a esos espectadores que buscan pasar un rato divertido y a los que el tema en cuestión les da un poco igual. Ya que no es necesario saber de Shakespeare prácticamente nada. Es más, se recomienda a partir de los 7 años. Sigue leyendo

Misericordia

La directora y dramaturga Denise Despeyroux plantea una dramedia autoficcional sobre el exilio en el Teatro Valle-Inclán

Misericordia - Foto de Geraldine Leloutre
Foto de Geraldine Leloutre

Es un poco lastimoso para mí reconocer que Denise Despeyroux ha perdido punch para la comedia. La melancolía se adentra en dirección a un nihilismo desencantado. Las cuitas existenciales de los personajes se enmascaran con aficiones frikis o espurias, que no se sustentan en algo más profundo y sólido que pueda determinar una vida feliz. Mucho de eso ya lo hemos percibido en los últimos espectáculos de la autora. Ya fuera Canción para volver a casa, que se representó en esta misma sala del Valle-Inclán, o Un tercer lugar, estrenada en 2017. Cuando se tiende al humor más desenfrenado, los espectadores ganamos, como así ocurría con La omisión del si bemol 3 o Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales. Sigue leyendo

Madre

Wajdi Mouawad cierra su ciclo Doméstico con este homenaje a su amada progenitora en los Teatros del Canal

Madre - Foto de Tuong-Vi NguyenQuedó la primera función de este montaje determinada por la indisposición del técnico de sonido. No me alcanza para desentrañar las posibles soluciones o hasta qué punto fue irresoluble esta cuestión. Las canciones ─muchas─ que debían escucharse simplemente fueron sobreimpresionadas en pantalla. Así supimos que en la radio cantaba Gainsbourg y Birkin, Pierre Bachelet o, con insistencia, tal y como le gustaba a la hija, nuestro Julio Iglesias. También es cierto que leemos en varias ocasiones el nombre de Bertrand Cantat, pues ha sido el responsable de las músicas. Sigue leyendo