El texto de Ignacio Amestoy queda convertido en un ejercicio de sobreactuación bajo la batuta de Magüi Mira
Cuesta comprender por qué la experimentada directora Magüi Mira, quien ha demostrado grandes trabajos en esta tesitura profesional a lo largo del último decenio en distintos géneros (véanse, por ejemplo, Los mojigatos o Consentimiento o Festen), ha implementado este tono al texto de Ignacio Amestoy. Por momentos, me vi inmerso en un capítulo trascendental (uno de tantos) de Dallas o de Falcon Crest. Sí, el aire de engolamiento, de sentenciosidad, a veces, realmente decimonónico, con tanto «usted» por aquí y por allá, sin alcanzar la sátira o el sabor vitriólico se impone de forma artificiosa. Sigue leyendo
El problema fundamental de los conspiranoicos es que van abrazando teorías peregrinas hasta que estas implican cambios en su modo de comportamiento, en su alimentación, en el uso de la tecnología o en el cambio de su voto hasta llegar a un atisbo de locura: la evidente paranoia que consiste en pensar que toda la realidad es un complot. El tema da para muchísimo; porque el asunto se ha sofisticado de una manera inasumible hasta el punto de que nuestras más sensatas creencias pueden quebrarse. 
Varias obras en las últimas temporadas nos han llevado hasta el Amazonas para redundar en toda una serie de cuestiones políticas que conllevan unas incongruencias insuperables. Recordemos 


¿No es esto exprimir a un valor seguro que incide en lo mismo? En los últimos tiempos, la editorial Salamandra ha conseguido que las «novelas» (o crónicas noveladas) de Édouard Louis también sean un éxito aquí en España, como lo han sido en Francia. El propio escritor ha estado en varias veces en nuestro país, ya sea para avalar la adaptación que realizó La Joven sobre
También los Teatros del Canal se manejan con el efecto halo como así lo han hecho en el CDN con