Coque Malla impone su rollo rockero para protagonizar este espectáculo brechtiano en el Teatro Infanta Isabel
El mensaje sigue absolutamente vigente y resuena incluso más que nunca. Lo que ocurre es que la circunstancia que se critica únicamente permea a través de las clarividentes frases como: «robar un banco es delito, pero más delito es fundarlo». Visión robinhoodiana o anarquistoide que se queda embarrada en un argumento que, mutatis mutandis, entronca con Oliver Twist. La ópera de los tres centavos es más macabra, más incisiva, aunque también, en la dirección de Mario Vega y en la estética tan atractiva y tan próxima al espectador que igualmente corre a su cargo, más asequible y entretenida. Difícilmente podemos tener en cuenta La ópera del mendigo de John Gay, obra en la que se basó Brecht, porque ha olvidado bastante. A nosotros casi nos suena más a Rinconete y Cortadillo. Sigue leyendo


Nada mejor que volver a devorar los entresijos del cine hollywoodiense para comprobar hasta qué punto se llevan perfilando esos productos no solo en busca de abundantes clientes, sino de votantes, de acólitos o de patriotas. Hoy, que vivimos en el paroxismo del algoritmo atomizador, aquello de cómo se pergeñó una de las películas más exitosas de la historia, nos parece pura artesanía; pero, desde luego, merece la pena auscultar las bambalinas, el atrezo y hasta los cambios azarosos. 


