El cojo de Inishmaan

Llega a Madrid la versión de la exitosa obra de El cojo de Inishmaan

cojo_inishmaan_escena_07La tragicomedia de Martin McDonagh que Gerardo Vera trae al Teatro Español se vertebra mediante una capa de humor cáustico que sirve de parapeto a los habitantes de Inishmann. Las exageraciones caricaturescas llevadas al límite de la crueldad, la colección de coletillas, de motes, de comparaciones odiosas, de sinceridad hiriente esconden la dureza de una tierra de la que da buena cuenta el famoso realizador Robert J. Flaherty (conocido por su cinta Nanuk, el esquimal) en un documental que pretende rodar en las islas de Arán. La aridez del terreno, la humedad y el viento, la dureza, en general, de ese clima contrasta con las vidas aparentemente simples de los personajes de El cojo de Inishmann; más, incluso, si la escenografía peca de austera. Por eso, quizás, no seamos muy conscientes del modo de vida de aquellos individuos que no paran de tirarse los trastos a la cabeza y que acaban siendo gentes entrañables, para un lugar demasiado agreste. Sigue leyendo →

1941. Bodas de sangre

Jorge Eines da una vuelta de tuerca más a uno de los textos más hondos de la dramaturgia española

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Todo se sostiene en la obra de Lorca con su preciosismo, con su verso repleto de metáforas que se hilvanan con la vida de los humildes, como si crearan una tela de araña que lo atrapa todo. Si jugamos a imaginar un ensayo en 1941, interpretado por cómicos republicanos que fingen su miedo cuanto pueden y que hacen de su expresión un manifiesto de valentía; si le añadimos una música que surge casi de la tierra y de unos instrumentos manoseados que suenan con brillante espontaneidad, unas voces cargadas de romances y hondura, y de un baile que quiere encontrarse con la coreografía de la historia, del momento, de la ficción escondida del nuevo mundo de opresión; si asistimos a ese ensayo general, con todos los actores en escena, con su acompasamiento, con su apoyo, con su cercanía, entonces, lo que nos encontramos es unas Bodas de sangre en 1941 como si fueran el último legado de unos cómicos destinados a desaparecer, como si su actuación supusiera el último grito de un tiempo que dejarán para siempre atrás. Así se manifiesta, dirigidos por Jorge Eines, un elenco vivo de principio a fin, con Jesús Noguero como jefe de filas, con un rostro hecho para la dramaturgia, para ser Leonardo y morir constantemente por Danai Querol, una novia que se va creciendo hasta plantarse, espléndida, delante del público y recitar con un desgarro envidiable. Junto a ellos, Mariano Venancio, por momentos me recordó a Dustin Hoffman en ese intercambio entre vecina, suegra y padre. El resto brilla también a gran altura, demostrando versatilidad a la hora de interpretar, tocar diversos instrumentos, bailar, y, sobre todo, crear una atmósfera en una madriguera macilenta donde pueden ser pillados en cualquier momento. Sigue leyendo →

Montenegro

El reciente Premio Nacional de Teatro, sostiene y vertebra la representación de las Comedias bárbaras de Valle-Inclán

Montenegro_01La propuesta de Ernesto Caballero es solvente y se recrea más en los detalles que en la búsqueda de la espectacularidad. La trilogía comienza por la última parte (Romance de Lobos), aunque se queda en suspenso mientras se intercalan las otras dos. Enseguida destaca positivamente el uso de los propios actores a la hora de representar animales (caballos, perros) o, incluso, un barco generando un simbólico juego de formas. No hay que olvidar que Valle-Inclán es deudor del simbolismo y en este ciclo se manifiesta, sobre todo, en el espacio mítico y en la representación de las fuerzas maléficas que se insertan en aquella tierra galaica como preludio al esperpento. Con Cara de Plata asistimos a uno de los primeros grandes argumentos de la pieza: la prohibición de paso por las tierras de Lantañón. El señor, don Juan Manuel Montenegro, se niega a que unos feriantes atraviesen por sus propiedades. Se hace valer de la ayuda de su hijo Carita de Plata, un muchacho insolente que toma vida con David Boceta, al que le faltaría todavía más chulería y desparpajo. Sigue leyendo →

Kathie y el hipopótamo

Magüi Mira dirige a Ana Belén en una obra de Mario Vargas Llosa, donde despliega todos sus recursos interpretativos

KathieDos mundos antagónicos se enfrentan en escena: la burguesía limeña encarnada en Kathie y la decadencia marxista que sostiene el profesor universitario Santiago Zavala. Ambos se han encontrado en una buhardilla parisina en su madurez, pero los dos han realizado un viaje vital que reverbera entre un pasado lleno de sueños y ambiciones, y un presente cínico, ficticio y disuasorio. Ese vaivén de tiempos (la juventud de Kathie, sus pretendientes, su matrimonio tempranamente fallido o la decepción que sintió Santiago por su mujer o sus proyectos inconclusos) y de espacios (Egipto, Lima, París) provocan una coreografía tremebunda de conversaciones cruzadas donde las inquisiciones de uno son las revelaciones sorpresivas de un enamorado veinte años antes, por ejemplo. En definitiva, una característica faulkneriana de la escritura de Vargas Llosa. Sigue leyendo →

30/40 Livinstone

El Teatro de La Abadía monta un césped en su escenario como alegoría del mundo moderno

3040livingstone_7_fichaSergi López busca, busca, busca y busca, y termina por hacer de esa búsqueda su modo de vida. Está creciendo y es lo que debe hacer, si quiere ser libre. 30/40 Livingstone nos sumerge en un espacio surrealista que corresponde exactamente con las pretensiones del padre. La pista de tenis que nace bajo los pies del explorador López simboliza el límite que el padre impone y que debe ser superado. A su vez, el protagonista encuentra a un ciervo sui géneris (interpretado por Jorge Picó) que lejos de remitir a todos aquellos arcanos de la virilidad, la naturaleza o la luz que la literatura y la religión han recogido en su seno, este ciervo representa a un «gilipollas» cualquiera que juega al tenis: deporte consistente en golpear una pelota con una raqueta una y otra vez. En proceso catártico, Sergi López se transmuta en juez (al igual que el padre) de silla (acomodado en un señorial sillón). Desde esa posición se dedica a dictar sentencia a base de noes, a llevar al límite con sus decisiones al jugador y a confesar (momento cumbre de la obra) que lo que más le gusta del tenis es departir en la zona VIP. Sigue leyendo →

Tomás Moro, una utopía

El Teatro Fernán Gómez acoge una obra con fragmentos de Shakespeare sobre el martirio del gran pensador londinense

Tomás MoroAl igual que pensaba Sócrates, para Tomás Moro la coherencia con sus propias ideas, se torna inapelable. Si espera la muerte por su defensa, que llegue. Y así comienza la obra teatral creada al alimón por Shakespeare y otros dramaturgos de la época. El pensador, recluido en prisión, rememora, con la ayuda de un historiador, el tipo de vida que le ha llevado hasta allí. Es precisamente la figura de ese historiador, la que desencaja los propios acontecimientos. Ángel Ruiz da forma, con su habitual gracia escénica, a una especie de narrador del presente (vestido de traje y corbata) que se inmiscuye, de vez en cuando, entre las escenas para ofrecernos explicaciones que no parecen del todo adecuadas, a no ser que se espere a un público juvenil, que precise esas puntualizaciones, e, incluso, bromas intemporales como una fotografía a modo de retrato familiar. Sigue leyendo →

Eurozone

El grupo Chévere aterriza en Madrid para presentar su espectáculo Eurozone

eurozone_02Todo es arriesgado si pretendes que tu público recuerde una película del cine independiente norteamericano como Reservoir Dogs de Tarantino y que además lo haga como si fuera un fan que conoce hasta el último detalle y es capaz de recrear en su cabeza las secuencias principales. Si eres consciente de ello y no te queda más remedio que ir explicando cada paso que das en escena, entonces, pierdes acción dramática y tus descripciones resultan farragosas. De esta manera se presenta Eurozone, una farsa que se acoge al work in progress. El texto se va configurando como si viviera en la espontaneidad, en la ocurrencia momentánea, en el ensayo incesante donde cada parlamento se debe repetir. De ahí que la obra no cuente en sí una historia, sino que sea la puesta en escena de una situación que todos y cada uno de nosotros estamos viviendo que es la construcción europea y su actual crisis. Sigue leyendo →

Doña Perfecta

El Teatro María Guerrero (Madrid) acoge de nuevo la confrontación entre la costumbre rural y la modernidad urbana

DOÑA-PERFECTA-2-Foto-Andrés-de-GabrielBenito Pérez Galdós escribió la novela Doña Perfecta con la firme intención de construir un mundo alegórico donde se vieran representados esos frenos de la España decimonónica que no la dejaban avanzar. Después la convirtió en obra teatral y ahora Ernesto Caballero la repone tras la buena acogida de la anterior temporada. Sigue leyendo →

El diccionario

La exitosa obra protagonizada por Vicky Peña regresa a escena

eldiccionario9_fichaEl Teatro de La Abadía vuelve a programar uno de los éxitos teatrales de la temporada anterior. El diccionario se muestra como una obra pequeña, en apariencia. La vida de María Moliner y la creación de su Diccionario de uso del español puede no ser, a priori, una historia fascinante, quizás porque no somos realmente conscientes de lo que supone la elaboración de una obra así en solitario. Únicamente nos podemos hacer una idea si sabemos que le llevó quince años llenos de dificultades y sin la ayuda de los ordenadores, nada más que con el apoyo de sus famosas fichas. Su esfuerzo lo recoge excelentemente en su texto Manuel Calzada Pérez que, renunciando a la linealidad, deconstruye a María Moliner para ofrecernos una colección de trozos de su vida como peripecias ineludibles que se van entreverando en un tiempo que salta adelante y atrás. Ese juego con el tiempo y la cincelada interpretación de Vicky Peña sostienen un drama que se inicia con algo tan farragoso como es un discurso sobre el propio diccionario. Un comienzo arriesgado si lo que se pretende es conectar con el público, aunque enseguida comprobamos que la protagonista ha construido con ironía ese caparazón de las mujeres luchadoras que se resisten a la derrota. María Moliner ironiza en el escenario sobre las palabras y sus significados, sobre la guerra, el franquismo, el éxito y su enfermedad. Sigue leyendo →