Dionisio Ridruejo. Una pasión española

Ernesto Arias brilla con su actuación en la obra Dionisio Ridruejo. Una pasión española

dionisio-ridruejo_09

Ante una enfermedad como el franquismo tan solo se pueden procurar tres soluciones: el desarrollo de antibióticos, el padecimiento de la locura o la adaptación al medio (ya sea desde la hipocresía o desde el sincero arrepentimiento). La obra de Ignacio Amestoy reproduce en una cancha de baloncesto el día que muere Dionisio Ridruejo (29 de junio de 1975), la lucha alegórica entre la juventud que quiere pasar página desde la apuesta por las libertades (el antibiótico) y un pobre ‘esquizofrénico’ atormentado por no haber dado un paso al frente ante tanta desdicha, un compañero de Ridruejo en la División Azul en aquellas estepas rusas. Estos militares, a su vez, recluidos en una residencia, serán arbitrados por un general que chilla con orgullo los estertores del Movimiento y que indefectiblemente engrosará las filas de todos aquellos que se adaptaron al medio. Ya sabemos que en 1978 desaparecieron los afectos al régimen, si acaso sobrevivieron algunos nostálgicos que supieron agitar sus banderas con pericia los 20 N. Sigue leyendo →

Baños Roma

Los mejicanos de Teatro Línea de Sombra arriban al Matadero (Madrid) para escenificar la desolación de un púgil y unas calles heridas

Baños RomaLa historia de un viejo boxeador y de una población devastada se relatan en cachitos de vídeo, en una narración compartida, en canciones de karaoke, en el folclore mejicano, en el relato personal de unos actores que han vivido una experiencia. José Ángel ‘Mantequilla’ Nápoles, un cubano, un campeón mundial del peso wélter, protagonista a la sazón de un cuento de Cortázar, un personaje olvidado en un gimnasio, “Baños Roma”, dentro de una ciudad feminicida, es la excusa para que un grupo de actores indague como si fueran unos detectives salvajes sobre una implosión. Sigue leyendo →

El encuentro

Después de 37 años se recrea el trascendental encuentro entre Suárez y Carrillo evitando todo desliz panfletario

A1-33888719.JPGEl domingo 27 de febrero de 1977 se reunieron en la finca del periodista José Mario Armero dos líderes antagónicos puestos ahí por la historia (no desde luego por ningún pueblo). Enfrentados bajo tintes pugilísticos, la Sala Pequeña del Teatro Español acoge a un Santiago Carrillo bronco, temeroso y hasta chulesco (muy alejado de la imagen que la gente más joven de este país tenía de él cuando se le escuchaba en los micrófonos de la SER por las tardes en una tertulia) que un actor como Eduardo Velasco perfila sin caricaturización, apostando por una especie de seguridad dubitativa muy apoyada en los gestos de los brazos, en la mirada y, sobre todo, en las pausas. Al otro lado del cuadrilátero, iluminado por los brillos del coñac, José Manuel Seda interpreta a un Suárez que por momentos pierde los nervios, que llega incluso a soltar palabrotas con su flequillo impertérrito y su sonrisa encantadora. Sigue leyendo →

El alma buena de Se-Chuan

Vladimir Cruz sube a los escenarios del Matadero (Madrid) la dialéctica entre el bien y el mal brechtiana

El alma buenaVolver a Brecht, a veces, cuando la coyuntura actual pide respuestas a la altura de la complejidad que vivimos, conlleva caer en fábulas maniqueas que irritan. El espectador de El alma buena de Se-Chuan que acude al Matadero no es un niño al que se le pueda simplificar la vida de esa manera. Tres dioses bajan a las tierras chinas en busca de alguien bueno. En su indagación se encuentran primero con un aguador, un pillo (interpretado por Rafael Ramos de Castro con cierto aire cómico), que debe proveer de alojamiento a esos seres celestiales y para ello acude a Shen-té, una prostituta que se convertirá en la principal protagonista. Raquel Ramos tiene la difícil tarea de doblarse entre la bonhomía de la joven y su fingido primo astuto. A partir de aquí, se desencadena toda la dialéctica entre el bien y el mal, donde diferentes personajes van dando buena cuenta de sus ambiciones en la vida y de sus ansias por medrar a costa de los demás. El problema está en que es un texto en el que se mezcla lo narrativo (algo habitual en el teatro épico de Brecht), con unas explicaciones redundantes y que se demoran en describir hechos evidentes, además de añadir canciones que pretenden aquilatar aún más el discurso. Sigue leyendo →

La punta del iceberg

Se presenta en el Teatro de La Abadía La punta del iceberg, una obra sobre las presiones dentro de una empresa

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Recordamos Viva la libertad (1931), la película de René Clair que inspiró a Chaplin para sus Tiempos Modernos. Esas dos cintas marcaron en nuestro imaginario la deshumanizadora y absurda tarea del obrero encajado en la cadena de montaje. Hoy, que triunfa el capitalismo cognitivo, el que ha sustituido las manos grasientas en cabezas huecas, por dedos pulcros con cerebros estresados, nos hemos creído la estética del ejecutivo triunfador. El precio es, también, al igual que en la cadena de montaje, la deshumanización; pero, en este caso, sofisticada, elegante y espolvoreada con la escarcha en las pituitarias. Simples apéndices de un engranaje sin vuelta atrás y sin más remedio que saltar al vacío si uno quiere alcanzar la liberación. Sigue leyendo →

El arte de la entrevista

El arte de la entrevista, la nueva obra de Juan Mayorga, indaga en la verdad y la memoria

Una pequeña cámara de vídeo llega inocentemente en busca de incógnitas. De la mano de Elena Rivera, que encarna a una joven estudiante de instituto llamada Cecilia, nos vamos adentrando en las diversas técnicas de la entrevista. El ritmo vivaz de esta muchacha, su alegría y entusiasmo, su capacidad para moverse espontáneamente por el escenario y su seguridad, marcan un ritmo lúdico, en un principio, que se va transformando en una penetrante indagación en el pasado de los principales protagonistas; en este caso, su madre, Luisa Martín, que con su apostura y su predisposición a emocionarse con cierta dureza en los momentos cumbre —incluyendo sus pizcas de soberbia, de envidia y melancolía por el fracaso sentimental—, sostiene los mejores diálogos con el resto del elenco, fundamentalmente con la abuela, Alicia Hermida; su entrañable presencia y decrépita memoria convierten los recuerdos de un pasado lejano en toda una aventura. El fisio, Ramón Esquinas, aporta su incómoda verborrea de coach con ínfulas seudotrascentales, incluidos bailecitos con música pachanguera y los pertinentes masajes a la nieta. Un contrapunto a las cuestiones fundamentales que se están cociendo en los megabytes de ese aparatejo que no para de enfocarlos. Sigue leyendo →

El viaje a ninguna parte

Primero novela, luego película y ahora una versión teatral para El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez

Campo de La Mancha: árido, pobre y deshidratante. Los cómicos marchan con paso lento, cargando sus bártulos y su desesperanza de pueblo en pueblo. El cine y el fútbol compiten desigualmente con un repertorio efectista, popular y que, a pesar del empeño de sus entregados actores, no es más que un modo de supervivencia totalmente alejado de los focos que iluminan a las estrellas en la capital. El viaje a ninguna parte marca el ocaso de una profesión, entendida desde la artesanía, la paciencia y el pundonor, aunque la recompensa no sea monetaria y, a veces, ni siquiera espiritual. Sigue leyendo →

Dalí versus Picasso

Una arrabalada con genios. Picasso y Dalí se retan escénicamente en la última creación de Fernando Arrabal

dalivspicasso_escena_23En la imaginación de un niño mayor, de un jugador profesional, de un bromista sometido por sus propios complejos, se manipula cual marionetas a los pintores más célebres del siglo XX, nacidos en España y referentes de mundos tan antagónicos y cercanos como sus obsesiones, su labor pictórica o su afán por el dinero; modernos y carpetovetónicos a partes iguales, dos egos para la discusión, amamantados por sus musas. Eso es lo que hace, en esta ocasión, Fernando Arrabal. Estamos en París. Estamos en 1937. Estamos con Picasso y ha llegado Dalí. Unos lienzos girados. Unos raíles sorpresivos que conducen objetos, animales, Construcción blanda con judías hervidas (el famoso cuadro de Salvador Dalí que había pintado un año antes y que debe confrontar con el Guernica y con su propio autor). También están las judías hervidas frente a los espectadores, dentro de una olla, bien calientes, humeantes, olorosas. Son degustadas por los artistas como píldoras que los proyectan al trance de su devenir. Se cruzan las Españas, la tozudez de Picasso, el ramalazo de Dalí, los cuchillos de Dora Maar —de la que únicamente escuchamos su voz— que tan solo consiguen atemorizar por un momento al genio de Málaga; se cruzan, también, las ambiciones monetarias, las discrepancias interpretativas, Barrabal, un geniecillo que los pone a bailar en danza ritual y que los vapulea a su antojo, y la Guerra Civil, como un paisaje lejano que ellos observan en la prudente distancia de unos aburguesados. Sigue leyendo →

Hécuba

La obra de Eurípides se sube a las tablas del Teatro Español bajo la dirección de José Carlos Plaza

hecuba (6)Cuando después de un desastre de dimensiones mitológicas, aún te quedan fuerzas y coraje para compensar con más muertes la muerte sufrida, la muerte recibida de tus propios hijos, los héroes que todo el mundo recordará por sus hazañas en la batalla, los hombres se postran a los pies de una heroína del pundonor. Anciana, achacosa y enjuta, Concha Velasco luce melena fosca trenzada de espanto. Sigue leyendo →