El loco de los balcones

Fallos de estructura en El loco de los balcones, tercera obra del Nobel sobre los escenarios en los últimos años

el-loco-de-los-balcones-teatro-espanol-hoyenlacity-dentro-1-1024x799La obra comienza con el profesor Brunelli subido a uno de los balcones que trufaban Lima aún en los años 50 y que durante gran parte de su vida se ha dedicado a proteger, a defender frente a las autoridades y los nuevos arquitectos. Su cometido es puro romanticismo; su empresa, por lo tanto, está destinada al fracaso desde el primer instante y, ya se sabe, al final los daños colaterales resultan impredecibles. Como bien le gusta a Vargas Llosa, la narración de los hechos juega con el tiempo entre un presente de desesperanza y un pasado en el que transcurren sus andanzas en pos de esa lucha titánica por preservar el patrimonio local. Desde mi punto de vista, la obra fracasa en la estructura, aunque paradójicamente el premio Nobel sea un maestro en estos cometidos; pero, mientras el protagonista se deleita en exceso, fundamentalmente en la primera parte Sigue leyendo

Sueños y visiones del rey Ricardo III

Carlos Martín y José Sanchis Sinisterra reinventan al personaje shakesperiano en un mundo de tinieblas y fantasmagorías

Ricardo IIILa función estuvo determinada por la imprevista muerte de una de las grandes personalidades teatrales de este país como fue Andrea D´Odorico, a quien el director del Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente, le dedicó un emocionadísimo recuerdo al finalizar la función. En otro orden de cosas, también estuvo la función determinada por las novedades sobre el caso Ricardo III que nos van llegando de Gran Bretaña; una vez que se ha confirmado que los restos encontrados en un aparcamiento de Leicester pertenecen al rey. Por lo visto sufría una escoliosis (más que joroba), debió de ser rubio y con ojos azules, además de un gran bebedor de vino y un engullidor de presas exóticas. Lo que nos encontramos encima del escenario es un hombre que supera los setenta años, al que le cuesta caminar y que pronuncia como si hubiera perdido varias piezas dentales. ¿Quién es ese Ricardo III? Un espectro, un avatar de la codicia y el odio concentrado durante una infausta juventud. Sigue leyendo

El año del pensamiento mágico

Jeanne Mestre se mete en la piel de la escritora Joan Didion para revelarnos su personal annus horribilis

El año del pensamiento mágico - FotoAhora que somos inmortales, en Occidente, la muerte es una tragedia inédita y tan insoportable que hasta que no llega uno es incapaz de convencerse de su existencia. Joan Didion nos da la buena nueva, ella ha sufrido una pérdida y, nos avisa, «a ustedes también les va a ocurrir». Fue la primera mujer en perder a su marido de repente; John Gregory Dunne, a la edad de 70 años. ¿Cómo nos debemos tomar el discurso sobre el alabado texto El año del pensamiento mágico? Por lo escuchado en la Sala Margarita Xirgu del Teatro Español quizá como la liberadora expresión de una escritora que vive en Nueva York y a la que parece que la vida le ha respetado hasta ese fatídico momento. Lo verdaderamente duro es que su hija estuviera en coma en esos mismos instantes debido a las complicaciones de una neumonía. Indudablemente horroroso. Luego, cuando despertó, pudo asistir al funeral de su padre. ¿Cómo integrar desde nuestra posición ese recorrido descriptivo de los hospitales como si fueran hoteles de cinco estrellas? Uno busca la respuesta a tanto dolor, pero se encuentra con aquello del «pensamiento mágico» que, en la Gran manzana, en diciembre de 2003, por mucho que se decore con parafernalia antropológica y chamanismo apache, huele a técnica coaching, a truco de autoengaño como al que recurren todos aquellos que se enfrentan a una muerte cercana e inesperada. Si no recojo sus zapatos, volverá. Hasta que el duelo remite y la espera se esfuma. ¿Por qué este texto debe ser extraordinario? ¿Qué nos aporta? ¿Es Joan Didion el ejemplo de algo? Sigue leyendo

Pingüinas

Fernando Arrabal presenta un texto surrealista donde unas moteras se transmutan en mujeres cervantinas

pinguinas_escena_13Lo que han presentado Fernando Arrabal y Juan Carlos Pérez de la Fuente en el Matadero es un salto mortal del espacio-tiempo, donde mujeres de hoy, liberadas, moteras, «easy riders» embebidas por el dios Pan y por el espíritu de Cervantes, se lanzan a la carretera en busca de un fin. Lo que se celebra en la sala recientemente bautizada con el nombre del dramaturgo melillense es una eucaristía pánica. Diez mujeres montadas en sus motos como faunos furibundos se encuentran en la ensoñación, unidas espiritualmente las diez cervantas solteras (menos la esposa), persiguiendo la vía mística. Al comienzo, cuando empiezan a provocar las palmas en el público, mientras ellas bailan al ritmo del Happy de Pharrell Williams, uno piensa en marcharse ante tamaña horterada. Esta molesta captatio benevolentiae definitivamente sobra y le hace un flaco favor al resto de la obra. Luego, todo cambia. Sigue leyendo

Mujeres y criados

Se representa por primera vez la recientemente descubierta obra de Lope de Vega

Mujeres y criados - FotoEs un verdadero acontecimiento que se «haya descubierto» una nueva obra de Lope. La labor que ha realizado el investigador Alejandro García-Reidy sobre el manuscrito que se encontraba en la Biblioteca Nacional desde el siglo XIX ha resultado esencial. Este hecho contribuye a ampliar el conocimiento acerca de nuestro mejor dramaturgo y nos permite disfrutar, gracias a la edición que se ha elaborado de esta obra, de su lectura. Ahora, además, podemos asistir a su representación. El valor patrimonial de este suceso es incuestionable. Sigue leyendo

Ojos de agua

Charo López extrae de La Celestina las esencias de un hedonismo desaforado

Ojos de aguaLa vieja puta Celestina ha resucitado en la forma de una dama encantadora que se nos expone más allá del tiempo y del espacio. Viene a darnos su versión de los famosos hechos acaecidos entre Calisto y Melibea, pero también para reclamar su libertad de bruja. No duda la trotaconventos en sincerarse, ella no ha dejado un solo día sin pecar, y su testimonio contrasta con un cinismo histórico del resto de damas que obvian las oscuridades de sus «buenas costumbres». Por eso esboza, constantemente, Charo López la sonrisa, prueba de su afán hedonista; creando una interpretación candorosa y vitalista, sagaz y complaciente. Se gusta la actriz en escena, se mueve con la seguridad de un personaje, epónimo de la literatura amorosa y cortesana, sabedora de secretos tan íntimos como definitorios. A su vera, jugando un papel reconfortante, detallista y dinámico, el espíritu de aquel sirviente llamado Pármeno (compañero de aquel otro sirviente llamado Sempronio) que Fran García, en una disolución de personajes y acompañantes, colorea. Él mismo nos ofrece un grácil prólogo a modo de captatio benevolentiae, nos regala sus temas musicales (por momentos me pareció un acústico de Vestuta Morla) donde comprobamos que tanto Yayo Cáceres como Álvaro Tato han pergeñado verdadera poesía, muy afinada en el discurso y apropiada en el tono. Además, la guitarra de Antonio Trapote encaja a la perfección. Sigue leyendo

Trágala, trágala

Íñigo Ramírez de Haro hace revivir a Fernando VII para crear una sátira sobre los «males de España»

Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Con la venia de un autor que presume de sincero y crítico, habrá que afirmar desde aquí que su Trágala, trágala ha coincidido en el tiempo con el regreso de José Luis Moreno (con su sainete televisivo) y con la muerte de Pedro Reyes (puro antagonismo) y que, además, en este país se ha fraguado durante los últimos diez años aproximadamente un tipo de humor absurdo, ininteligible y paradójico destinado, en esencia, a jóvenes menores de cuarenta años. Por eso cabe preguntarse hacia quién va dirigido este espectáculo, ya que cuando hablamos de humor el olfato sobre el presente debe ser muy fino. Desde mi perspectiva la gracia que hubiera tenido esta obra hace cuarenta años, por ejemplo, ahora no la tiene, quizás porque llegamos demasiado tarde a la sátira monárquica. Hasta hace diez años nadie se metía con el rey cuando en Inglaterra llevaban trescientos años haciéndolo. Luego todo se precipitó y, ahora, sacar a colación amantes, yernos y elefantes apenas es subversivo. Sigue leyendo

Como si pasara un tren

El Teatro Español acoge una entrañable historia acerca de la sobreprotección materna

Como si pasara un trenA veces las historias tremendamente sencillas y escritas con suma coherencia y sin chirridos ni devaneos, pasan desapercibidas o no se valoran en su justa medida. Así ocurre con el texto de Lorena Romanín que ha dirigido Adriana Roffi. Es, en realidad, el relato de dos madres sobreprotectoras, dos hermanas, con un hijo cada una y con un marido que, en el caso de la tía, claramente ha abandonado el hogar en vista de que el muchacho va a traer grandes complicaciones y, en el caso de la madre de Vale, la sobrina, no tenemos noticia de su existencia. Sigue leyendo

Los cuentos de la peste

Mario Vargas Llosa se sube al escenario como un actor más en su obra sobre el Decamerón

cuentos_peste_escena_05Uno accede al Teatro Español y luego penetra a través de los vomitorios y se encuentra con la peste en un caballo y una fuente muerta en el centro, donde debían situarse las butacas. Aquel espacio nunca antes ha sido tan acogedor, recrea un ambiente mágico, un lugar que debe dar cabida a la transición entre el Medievo oscuro, pero también lúdico, y el Renacimiento que debe iluminar el futuro recogiendo las esencias del pasado clásico. Luego comienza la función y aparece Mario Vargas Llosa para empujarnos hasta la Villa Palmieri.  Sigue leyendo