Ushuaia

José Coronado protagoniza un convencional thriller escrito por Alberto Conejero sobre las heridas del pasado

Las puertas del Teatro Español se le han abierto a Conejero gracias al éxito cosechado con su obra La piedra oscura (2014), la cual, a pesar de su corte clásico, poseía ciertas virtudes estructurales y el interés que suele suscitar la figura de Lorca (más otras cuestiones que ya expuse en su momento). Ahora que se ha lanzado el debate sobre aquello de las «artes vivas», la vanguardia, etc.; sí que sería requerible a una institución como esta que, al menos, lo nuevo representado, fuera contemporáneo, o, si se quiere, que los autores vivos que encuentren allí acomodo sean modernos (tampoco exijo que sean absolutamente rupturistas). ¿Por qué? Pues, sencillamente, porque lo mínimo que se le puede exigir a un artista es que nos ofrezca su peculiar visión, su lenguaje y que nos persuada para observar un mundo a través de su mirada. Ushuaia, el texto escrito por Alberto Conejero en 2013, posee claros errores de escritura dramática; algunos de los cuales intentaré desgranar. El primer problema con el que nos encontramos es que el nazismo ha sido observado desde todos los puntos de vista posibles —salen hasta en Cuéntame—; incluso esta semana hemos conocido el caso de un sanguinario nazi de 98 años que está afincado en Minneapolis. La filmografía sobre el tema es extensísima (podemos recordar para este caso, La caja de música, de Costa-Gavras). ¿Ofrece la función alguna novedad que nos cautive? Sigue leyendo →

Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión

Entrevista a la gran diva francesa interpretada por una Garbiñe Insausti pletórica

www.aitoraudicana.comLa gran cantante francesa nacida en París en 1915 marcó, desde luego, una época, fundamentalmente los años cincuenta; pero también fue una pionera en la tragedia vital de los cantantes de la nueva sociedad de consumo y de los medios de comunicación (ya sabemos que luego llegarían los rockeros del Club de los 27 y la caída en desgracia de las estrellas más rutilantes del pop, desde Michael Jackson hasta George Michael pasando por Prince). Ejemplo de heroína romántica, surgida más abajo de la nada, gastaba unas ínfulas insufribles que no dejaban de ser el caparazón protector de la débil muchacha que tuvo que salir adelante frente a toda adversidad. De más está decir que su popularidad aumentó por nuestros lares tras el famoso biopic de 2007 interpretado por la oscarizada Marion Cotillard. Este hecho, de alguna manera, lastra la propia historia pergeñada por Ozkar Galán, ya que si bien es cierto que inventa el personaje de Camile Schultz, una reportera especializada en fotografiar animales y, a la sazón, hija de un ornitólogo, también es verdad que volvemos sobre los momentos más dramáticos de la biografía de la Piaf. Sigue leyendo →

Ricardo III

Nuevo montaje shakesperiano a cargo de Yolanda Pallín y Eduardo Vasco sobre el malvado monarca

ricardo-iii-fotoPor las investigaciones de los últimos años parece que el bardo inglés deformó más de lo debido la espalda de nuestro protagonista, abundando en su degradación y ofreciendo razones a su misantropía congénita. Desde luego no es un asunto baladí pasar de una escoliosis aguda a una joroba, un brazo inválido y una cojera humillante. También es cierto que en la versión de Yolanda Pallín, más parece alguien que ha sufrido un ictus o una herida de guerra. El caso es que Arturo Querejeta se echa toda la función al lomo y construye su personaje como si fuera un James Cagney henchido de sadismo, alguien que debe valerse todo lo que pueda de la astucia, de la paciencia y de aprovecharse arteramente de su físico, ya sea para generar cierta compasión, como para pasar desapercibido. ¿Quién se puede imaginar a ese individuo como rey? Eso sí, el asesinato formará parte de sus costumbres cotidianas, pura sicopatía. Ricardo III es la disección del malvado que toma motivo en el mal mismo. No es solo ambición o venganza o ira, es un modo de ser; y esto es lo que nos debe espantar. Resuenan sarcásticas las voces del elenco, como una opereta en la que se insistirá más adelante, con aquello del «sol de York» (un juego de palabras sun/son), ante el cuerpo aún caliente de Eduardo, príncipe de Gales, asesinado por el propio Ricardo (igual que a su padre), en el comienzo de la obra. Sigue leyendo →

La extinta poética

Alegoría sobre la descomposición humana a través de una familia dominada por los ansiolíticos

La Extinta PoéticaEn una inversión de los papeles tradicionales, es la novia, inquieta y solitaria, quien espera al futuro esposo con su blanco vestido algo arrugado. Regresan Eusebio Calonge y Paco de La Zaranda, pero esta vez para movilizar o ser movilizados por la compañía Nueve de nueve, para presentarnos a una familia paradigma de la descomposición social de nuestros días. Como suele ser habitual en sus modos de trabajo, la falta de un argumento concreto propende a la abstracción de los personajes y, en este caso, se ha incidido de forma pesimista y caricaturesca en ciertos modos de vida, exagerados, desde mi punto de vista, y hasta estereotipados. Puesto que no es una familia concreta, sino el símbolo de una masa empastillada ─de hecho, así se presentan sus miembros, encerrados en el círculo vicioso de los efectos secundarios que son paliados por otras pastillas, y vuelta a empezar (no hay remedio definitivo)─ parece que el prisma desde el que se aproximan es el de la pura desolación, el de aceptar que esta sociedad nuestra es pura enfermedad, pura grosería de la que nada se puede esperar. Discurso bastante asentado en ciertos sectores culturales y sociales, principalmente de generaciones provectas, que parecen abrumados por la estética del espectáculo soez. Sigue leyendo →

Serlo o no

Acercamiento baldío a la cuestión judía de la mano de un Flotats tan juguetón como intrascendente

serlo-o-no-fotoCuando acudimos al teatro a ver la última creación de un afamado y respetado director bajamos nuestros niveles de exigencia. Parece que algunos artistas son infalibles y que nunca se equivocan; o, incluso, que jamás pueden fracasar estrepitosamente (aunque los ejemplos serían múltiples). ¿Por qué alguien como Josep Maria Flotats, capaz de llevar a escena verdaderos enfrentamientos dialécticos de gran calado intelectual como La cena y, sobre todo, el Encuentro de Descartes con Pascal Joven, nos ofrece esta patochada? Es más, ¿por qué alguien como Jean-Claude Grumberg, un dramaturgo y exitoso guionista ─no olvidemos que ha sido coguionista en varias películas de Costa-Gravas (por ejemplo, Amén), un cineasta que se toma bastante en serio los temas políticos─ haya firmado este intrascendente cuentecillo moral? Serlo o no plantea una reunión insólita (por el tipo de conversación que sostienen) entre dos vecinos; uno vive arriba, un judío setentón, trasunto del dramaturgo, con cierta retranca bondadosa que Josep Maria Flotats despliega con encanto y con ese refinamiento tan propio de los afrancesados; el otro, se hospeda en un bajo, un joven atontolinado, un Simplicissimus, un analfabeto de esos que hallan cosas en la televisión y en «internet», y al que Arnau Puig sabe encarnar magníficamente con esa vagancia y sospecha propia de los que son teledirigidos. Evidentemente, no hay combate y, por la actitud del señor, tampoco enseñanza honrada. Sigue leyendo →

Una mujer en la ventana

Petra Martínez vuelve a encarnarse, treinta años después, en una anciana despidiéndose de su hogar

una-mujer-en-la-ventana-fotoSupongo que estas historias tan cercanas, tan íntimas y sencillas en su cotidianidad requieren un espectador igualmente próximo, que se esfuerce empáticamente por comprender la melancolía que se va apoderando de esta mujer que poco a poco asume que mañana deberá abandonar su hogar de tantos años. Igual te puedes adentrar con ella en ese recorrido objetual y emotivo, en ese ir y venir entre lo que podrá llevarse y lo que no, en esa traslación imaginativa a lo que será su nueva vida en la residencia y, también, en lo que había sido su existencia hasta ese momento; pero, en contra, puedes quedarte en la superficie, porque el personaje te parezca anodino, corriente y moliente, una mujer más en la vejez, en una atonía sociocultural; puesto que se nos habla desde una época ─hace más de treinta años─ de la que no conocemos en qué circunstancias vivía. Pienso que afirmar aquello de que el tema está muy vigente, es otro de esos tópicos que casi se podría aplicar a cualquier obra. Aquí la cuestión está en los matices, en lo peculiar, en qué nos quiere transmitir esta mujer que nos motive a conocer sus sentimientos, sus temores. Porque está muy bien que uno asuma la tristeza de alguien en sus días postreros en su piso y sus cosas, aunque esa demora en el repaso de los utensilios, la ropa y otros enseres parece, incluso, que cosifica a la propia protagonista. Sigue leyendo →

Escena – Fin de temporada 2015-16

Un repaso por lo más destacado del mundo teatral en este último curso

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Toca hacer recuento después de que haya terminado la temporada para muchos teatros, aunque una cantidad importante de salas continúe en la brega. Y como ha ocurrido en los últimos años, el arte dramático nos ofrece un reflejo y una perspectiva con los que poder analizar a nuestra sociedad. Por un lado, la crisis mantiene la destrucción en el sector con el cierre de espacios tan emblemáticos como Guindalera o proyectos como la Kubik. Por otro lado, se debe hacer una profunda reflexión sobre el momento creativo que vive el teatro en España que, en cierta medida, tiene mucho que ver con su público, tanto con el que asiste asiduamente como con aquel que o ha ido abandonando (por cansancio) o que nunca llegará a formar parte del respetable por falta de persuasión. Ni que decir tiene que este tema es verdaderamente esencial y antes morirá el teatro por falta de espectadores que por carencias económicas. Sigue leyendo →

Sofía

Ignacio García May nos ofrece un superficial retrato de la Reina, aunque envuelto en una sugerente escenografía

Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

No me acogeré a eso de que todo acto humano es en sí político, pero desde luego una obra teatral dedicada a la Reina Sofía lo es strictu sensu. Hacía tiempo que no leía un programa de mano tan definitorio como el que firma Ignacio García May, a la sazón, director y dramaturgo de la función. Todo un desquite y toda una declaración de intenciones en la que merece la pena detenerse. Inmerso en el tópico de la España cainita donde no hay más que monárquicos panegiristas y republicanos apedreadores, él se inclina por un camino que, según su humilde visión, es la recta vía tercera, el medio virtuoso aristotélico; vamos, la España de la gente honrada que respeta a sus conciudadanos y a la cual pertenece el autor. Bien, pues lo curioso es que afirme que es «el retrato de una mujer que se las ha arreglado para ser célebre permaneciendo desconocida». Sería fácil sospechar que precisamente podremos adentrarnos en los intersticios de su vida para poder borrar la pátina de hermetismo sobre alguien casada con el Jefe del Estado en esto que algunos llaman democracia y de quien seguimos sin saber mucho. Adelantemos, no queda más remedio, que los espectadores se quedarán con las ganas, no como dice la protagonista, de conocer a sus amantes, sino de saber algo más de una persona que ha sido testigo excepcional de la historia reciente de España. ¿Qué sentido tiene esta obra si no nos sumergimos profundamente en algún rasgo de su personalidad, en los avatares más complejos de la Transición o en su peculiar mirada de los acontecimientos más sonados? Sigue leyendo →

Numancia

Pérez de la Fuente amplifica la historia de los numantinos con un espectáculo que mira a nuestro mundo actual

Numancia - FotoEn general, los estudiosos del teatro cervantino «salvan» los Entremeses y esta obra que aquí tenemos, titulada Numancia o Cerco de Numancia o La destrucción de Numancia, que pudo tener en su momento tres actos (algo novedoso para la época), pero que el texto que manejamos lleva cuatro jornadas. El argumento consabido daría como mucho para un episodio; es grandiosa y significativa la anécdota de los numantinos, pero cuesta imaginársela como relato autónomo y consistente. Precisamente por este hecho, la versión que nos presenta Juan Carlos Pérez de la Fuente podría recortarse leventemente con tal de no extender un acontecimiento ejemplar, que por falta de personajes individuales con los que identificarse debe sobredimensionarse estéticamente mediante manifestaciones alegóricas. Sigue leyendo →