Las pequeñas mudanzas

Vanessa Espín plantea un diálogo con Tirso de Molina para trazar su propia autoficción en el Teatro de la Comedia

Foto de Sergio Parra

Desconozco si en las próximas temporadas, ya que se ha cambiado al equipo directivo de la institución, se va a mantener esta propuesta de «diálogo contemporáneo» con las obras clásicas. Porque no parece que haya el más mínimo criterio, y se usa para hablar de «lo mío» (otro ejemplo, muy similar, fue La fortaleza, de Lucía Carballal). Los autores auriseculares pretendían acogerse a valores pretendidamente universales, nuestras dramaturgas se pirran por la autoficción. Ya lo afirma la propia Vanessa Espín en su libreto nada más comenzar: «El que era director de esta casa me dijo que yo podía hacer lo que me saliera del coño» (puro romance asonante). Lluís Homar se lo debió comentar a nuestra directora, mientras ejercía de ayudante en El gran teatro del mundo. Ya está dicho, todo debe quedar en «casa» (la de todos, el INAEM). En cualquier caso, continuamos dramatúrgicamente con un tema que se han impuesto en las autoras de estos últimos años: la búsqueda del padre (otro ejemplo sería Casting Lear, de Andrea Jiménez). Sigue leyendo →

Don Gil de las calzas verdes

El Teatro de la Comedia pone en marcha de nuevo a los jóvenes valores de la Compañía Nacional con esta briosa dirección de Sarah Kane

Foto de Mauro Testa

La obra que nos compete ha sido visitada y revisitada con mucha frecuencia en las últimas décadas y ha logrado recorrer en sus diversas adaptaciones gran parte del territorio español. Hasta el punto de que en estas mismas fechas Laura Ferrer dirige su propuesta en el Corral Cervantes. Puesto que ha sido altamente «exprimida», quizás merezca la pena observarla en relación a Valor, agravio y mujer, y, por lo tanto, podemos preguntarnos cómo se debe tomar un clásico en nuestros tiempos. Es decir, si este embrollo tan cargado de equívocos puede funcionar más allá del entretenimiento. Sigue leyendo →

El gran teatro del mundo

Lluís Homar dirige una versión colorida de este auto sacramental de Calderón en el Teatro de la Comedia

El gran teatro del mundo - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

¿Qué hacemos con los autos sacramentales hoy en esta sociedad nuestra tan secularizada ya? Si les quitamos la fiesta y nos quedamos con el trasfondo, está claro que podemos encontrar una rica simbología y que podemos hallar remisiones fértiles; pero el didactismo que expele también posee un hálito de rancia catequesis. Fuera del Corpus Christi, de la iglesia, dentro de un teatro a la italiana, inmersos en la sociedad de consumo, aunque los valores propuestos sigan teniendo validez, por supuesto; sin vida religiosa, lo sacramental se desmenuza. Ya intentó darle Carlos Tuñón otro brío a la pieza de La vida es sueño y Xavier Albertí le dio ritmo de cabaret a El gran mercado del mundo. Ninguna de las dos me satisfizo. Sigue leyendo →

El monstruo de los jardines

Iñaki Rikarte se ha liado la manta a la cabeza y ha montado un grandioso espectáculo barroco sobre una comedia poco visitada de Calderón

El monstruo de los jardines - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

En las últimas décadas he concedido justas alabanzas a Declan Donnellan, quien se ha situado con su peculiar estilo posmodernizador en el mejor representante de ese teatro encargado de revisitar clásicos con tanto respeto como originalidad. Estoy pensando para el caso que nos compete en propuestas como Cuento de invierno o The Knight of the Burning Pestle. Él ha impuesto un modelo que ha influido en no pocos dramaturgos contemporáneos. Uno de ellos es Iñaki Rikarte, y a él también debemos concederle grandes elogios, pues ha demostrado ya en varias ocasiones (recordemos Supernormales o Forever) que es un director atrevido y excepcional. Sigue leyendo →

La fortaleza

Lucía Carballal autoficcionaliza su relación con su padre al hilo de El castillo de Lindabridis, de Calderón de la Barca

La fortaleza - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

Ocurre mucho en nuestro mundo, donde tanto se ha perdido el pudor y se liberan intimidades como si nos hubiéramos olvidado de que al otro lado hay alguien que ve y que escucha. Contemplo La fortaleza como si Lucía Carballal hubiera escrito esta obra para una única espectadora: ella. Así pasa con la autoficción. El abuso de este procedimiento es sencillamente insoportable. Comprendo que una parte del público aún no esté saturado y esto le parezca modernísimo y alentador; pero, convengamos, que la mayoría de las vidas no merecen saltar a un escenario. He ahí uno de los fundamentos de la invención. Sigue leyendo →

El castillo de Lindabridis

Nao d’amores vuelve a presentar un espectáculo de gran factura para desarrollar una obra menor de Calderón de la Barca

El castillo de Lindabridis - Foto de Sergio ParraLa garantía que tenemos los acérrimos espectadores de Nao d´amores es que cualquier montaje ofrecerá una factura impecable; aunque el contenido no llegué a satisfacer del todo, como ocurre en este caso, con un Calderón poco sondeado y que brinda un lenguaje tímidamente más claro, menos sentencioso. El castillo de Lindabridis se debió de estrenar en torno a 1661, estaba escrita para la familia real. Es una de esas comedias novelescas que escribió el autor español. En este caso se apoyó en la obra El espejo de príncipes y caballeros, de Diego Ortúñez de Calahorra. Lo cierto es que, más allá de admirar el genio y la apostura de su heroína, poco se saca de un enredo trillado en el asunto de caballería. Sigue leyendo →

Constante

Guillermo Calderón y Gabriel Calderón destripan a Calderón con una pieza inspirada en El príncipe constante

Foto de Santiago Mazzarovich

Fue hace ya un par de años, cuando el mismo Teatro de la Comedia acogió su versión de El príncipe constante. Ahora se toma aquella como excusa, para inventarse un artefacto a medio camino del thriller policiaco y la crítica de arte (o del arte). No sé si los vasos comunicantes que se intentan implantar van más allá de los gestos metateatrales que remiten a aquella; porque no parece muy necesario conocer el drama original. Aquí los vericuetos suponen un juego para el espectador; ya que se busca dilucidar, entre otros asuntos, un asesinato. Una especie de cómic con sus altas dosis de humor. Y también una reducción absoluta sobre cualquier veta hagiográfica; si, acaso, lo religioso se introduce, en alguna mínima medida, como superchería. El fetiche de la mercancía termina por ser un gracioso motivo para la distracción de los espectadores. El espectáculo es raro, en cuanto que uno espera seriedad, y lo que halla son diálogos rocambolescos. Sigue leyendo →

Vuelan palomas

El género sermón le sirve a José Luis Gómez de excusa para vertebrar un montaje que traza un camino singular de la historia de España

Vuelan palomas - Foto de Sergio Parra
Foto de Sergio Parra

No son pocos los políticos contemporáneos que han recurrido a la ayuda de actores para mejorar su performance en los mítines o en las alocuciones en el Congreso. Viene de lejos que las técnicas expresivas de los intérpretes se pusieran al servicio del sermón, antes con ánimo evangelizador y con similar motivo; no obstante, con otro Evangelio. Que José Luis Gómez y Javier Huerta Calvo, uno, figura polifacética de nuestro teatro y, el otro, experto máxime de la materia, hayan elegido el arte de los sermones como concepto a desarrollar en escena hoy en día puede parecer una rareza; pero, en realidad, es un hecho de gran actualidad, pues estamos rodeados de púlpitos digitales donde no se para de admonizarnos. Sigue leyendo →

La discreta enamorada

Lluís Homar ha dejado que su elenco de jóvenes, dentro de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, festejen a Lope. En su comedia se pone en tela de juicio el matrimonio entre ancianos y jóvenes

La discreta enamorada - Foto de Sergio ParraHa encontrado Lluís Homar un equilibrio, diría que fetén, entre esos espectáculos que trabajan con jóvenes que se suelen escorar más hacia el gusto adolescente; y aquellos otros en los que encarnan a personajes demasiado maduros. Este tipo de propuestas revitaliza el desenfado que habíamos observado en convocatorias anteriores, como en La villana de Getafe, que dirigió Roberto Cerdá; o en La dama boba, que emprendió Sanzol. Ambas de Lope. Sigue leyendo →