Alfredo Sanzol presenta en el Teatro María Guerrero un drama profundo y consistente sobre una mujer enferma de cáncer
Foto de Bárbara Sánchez Palomero
En la amplia obra de Alfredo Sanzol encontramos toda una serie de dramas de corte familiar, profundos e intensos, que se ven aliviados por un humor repleto de ironía e, incluso, de chocantes paradojas que sondean la vida con un poco de cinismo. Esta veta comenzó con La calma mágica, aquel texto que hacía referencia a su padre fallecido. Luego llegó La respiración, donde se puso un tanto cursi para discurrir sobre las separaciones matrimoniales. Fue, definitivamente, con El bar que se tragó a todos los españoles, cuando trazó el relato más serio y de largo recorrido. Ahora, en La última noche con mi hermano continúa incidiendo en aspectos esenciales de nuestra existencia. Sigue leyendo →
Sandra Arpa cierra la trilogía Temporada Verde en Cuarta Pared con un drama sobre jóvenes activistas climáticos
Llegamos a la tercera parte de la trilogía Temporada Verde que ha organizado Cuarta Pared. Tras Solarpunk y Animales en apnea asistimos a Viernes, I’m in Love, firmada por Sandra Arpa, aludiendo al movimiento Fridays For Future. En este sentido creo que es esencial fijarse en su obra Quiero colapsar a tu lado, que se representó en esta misma sala y que nos puede poner en contexto sobre las pretensiones de la autora. Es necesario asegurarse de que el montaje presente no es una farsa. Si lo fuera, no dudaría en juzgarla como vitriólica y evidenciadora de esa ingenuidad patética que destilan los activistas del clima que se ponen en primera fila. Sigue leyendo →
María Goiricelaya firma y dirige esta tragicomedia en el Teatro de La Abadía sobre las maneras de morir
Foto de Hodei Torres
El hecho es que hemos pasado de hablar de «una larga enfermedad» a tratar el tema del cáncer con gran apertura. Así que ahora mismo en la escena española, Constelaciones, La última noche con mi hermano y esta obra de María Goiricelaya abordan el estrago que este mal tan terrible implica. Bien es cierto que la autora nos entrega una propuesta repleta de comicidad. En este sentido, me parece que se introduce el humor de una manera un tanto forzada, abrupta, como sketches que se encajan de improviso. Así, a lo largo del recorrido somos sorprendidos por un Jesús redivivo en la cruz (devenido en Fito Cabrales) o, por otro lado, se recrea el célebre baile de Dirty Dancing. Sigue leyendo →
Inés Collado y Cristina Marín-Miró proponen una mezcolanza inasible sobre unas entrevistas realizadas por Carmen de Burgos
Foto de Micaela Portillo
Habitualmente el ansia formalista de algunos y de algunas dramaturgistas los evade del objetivo primordial. Su formación postdramática los aleja tanto del naturalismo que se pierde el motivo esencial de la representación. Estamos ante un ejemplo claro de tal tesitura. Apuesto a que ninguno de los espectadores que acudan saldrán de la sala con la sensación de haber descubierto a Carmen de Burgos o de haberse ilustrado acerca de alguna de las artistas que ella entrevistó. ¿Dónde están los nombres propios en esta obra? Todo un mejunje de juegos metateatrales que se resuelve en cuarenta y cinco minutos. Sigue leyendo →
Cirque La Compagnie nos montan en su Fiat Panda para ejecutar sus números acompañados de un grupo musical
Foto de Juliette Mach
Continúa el Festival Riesgo de la Comunidad de Madrid ofreciéndonos espectáculos que, a priori, pintan extraordinariamente. Eso se podía intuir con Pandax, de Cirque La Compagnie, un amplio grupo de polifacéticos artistas. Verdaderamente, la ambientación promete una cercanía magnífica, pues los asistentes nos sentamos en unos escalones para configurar una gran circunferencia. Que se adentren con un destartalado Fiat Panda a dar vueltas alocadas, ya parece un comienzo deslumbrante. Los cinco intérpretes ofrecen un número inicial repleto de agilidad y atractivo, explotando ese elemento tan angosto y complejo. Saltar por encima, introducirse por las ventanas, golpearse como genuinos clowns con esas puertas chirriantes y espachurrar el capó. La lástima es que luego ese coche no se llegue a aprovechar tan bien de esa manera. Sigue leyendo →
Israel Elejalde dirige este drama sicológico en el Teatro Español sobre un caso de suicidio infantil
Foto de Javier Naval
Estamos muy acostumbrados a degustar dramas cercanos que nos desvelan conflictos con la sibilina estructura del thriller tan mametiana. Generalmente, un par de personajes que se enfrentan en un combate dialéctico en el que van guardándose sus bazas hasta el desenlace. Si la muerte está en el fondo dolorosamente, entonces, el meollo se agrava. Hace bien poco hemos contemplado en Vincent River cómo se establece esa disputa para dirimir un asesinato. Si le añadimos el contexto educativo, la obra Violencia, que regresó a los escenarios hace unos meses, adivinaremos unas costumbres muy concretas. Creo que merecería la pena que los espectadores pudiéramos atender propuestas de similar calado sobre la realidad española. Y es que las sutilezas de los centros de enseñanza anglosajones o americanos (o diría que de cualquier otro lugar) poseen su idiosincrasia. ¿Cuáles son las reglas internas? ¿Cuáles son los protocolos? O ¿qué se considera normal y adecuado en las respuestas que puede ofrecer un muchacho de once años en sus redacciones? Sigue leyendo →
Alberto Conejero firma un drama familiar muy emotivo con ecos mitológicos en el Matadero
Foto de Geraldine Leloutre
La pasión de Alberto Conejero por el mundo clásico es una constante en su trayectoria. En mitad de tanto fuego o la versión que realizó sobre Troyanas dan cuenta de ello. Aquí viajamos a la isla donde reinó Odiseo y donde le aguardaba su célebre esposa tejiendo y destejiendo. Qué destino más propicio para que una profesora de griego abandone el instituto antes de la jubilación y se largue allí sola. Tras quince años habitando aquel remoto lugar, ha fallecido de manera un tanto sorpresiva. Allá acudirán sus hijas para hacerse cargo de la situación. Sigue leyendo →
Ángel Ruiz se inmiscuye en la corte de Felipe IV para crear un cabaret barroco en el Teatro de la Comedia
Foto de Javier Naval
Tras el éxito cosechado por Ángel Ruiz con Miguel de Molina al desnudo, inmiscuirse en la intimidad de Felipe IV parece un paso coherente. La Segismunda que ha ideado es una confidente y un agente secreto, un amante escurridizo o una artista en el papel de su vida. Sí que me parece, eso sí, que el personaje se ve aplacado y constreñido por su posición de narrador. Es indudable que nos descubre a todo un plantel de figuras históricas; pero él no tiene suficiente oportunidad de mostrar sus sentimientos, sus antecedentes y su verdadero carácter tanto como acaso debiera. En cualquier caso, el cabaret barroco que ha organizado da para mucho en el recorrido que se establece. Sigue leyendo →
La compañía Les Vélocimanes Associés desarrolla todo un dispositivo de acciones insensatas dentro del Festival Riesgo
Foto de Irving Villegas
Afirman los componentes de la compañía Les Vélocimanes Associés que su máxima influencia es el mediometraje Der Lauf der Dinge (1987), de los suizos Peter Fischli y David Weiss. Un claro ejemplo de cómo las reacciones en cadena, con la consabida teoría del caos y el efecto mariposa de fondo se ponen en marcha de una manera lúdica, en consonancia con el influjo dadaísta de Marcel Duchamp o de otros como Rube Goldberg y su máquina. Ciertamente, en los últimos tiempos quien se ha llevado la palma con estos procedimientos son los videoclips del grupo Ok Go («¿Verdad, U, que te encantan sus movidas?». «¡Sí, son geniales!»). No obstante, el contexto actual de desafíos estúpidos está a la orden del día. La estela del programa televisivo Jackass es alargada, de hecho, poco importa que Vergüenza ajena, también en la MTV, haya llegado a su fin; puesto que lo esencial es que nuestro ecosistema está ahíto de ridiculez por todos lo lados: retos virales que acaban en desastre o, incluso, en muerte, divertimentos obsesivos sobre cómo lograr una precisión imposible (se encuentran en las redes auténticas machadas sin la intervención de la IA),… El absurdo nos rodea, el entretenimiento de adultos y jóvenes se aúna en una scape room totalitaria. Convengamos en que, en este aspecto, el cerebro masculino (aceptémoslo hasta que se demuestre fehacientemente lo contrario) se obceca en logros que únicamente valen para obtener la ovación de las multitudes para caer en el posterior olvido (fijémonos en los Premios Darwin). Aunque también habilita ese espacio para la imaginación, para lo inverosímil, para que el arte indague como lo ha hecho el fluxus a través de happenings y acciones. ¿Qué hará la Inteligencia Artificial con la estupidez humana? Hace poco nos deleitábamos con las proezas de Oriol Pla en Gula. Y ahora en los Teatros del Canal, dentro del Festival Riesgo de la Comunidad de Madrid, contemplamos a un tipo en plena yincana de lo inconcebible. No desvelaré todos los números; pero, para hacernos una idea, tenemos a nuestro trajeado ─como un ejecutivo en su propia rueda de ratón─ con el susodicho cubo metálico en la cabeza intentando poner en equilibrio unos platos sobre unos alambres. No dudará el público en gritar indicaciones para que consiga su propuesta. Los propios espectadores participarán muy activamente en el montaje, ya sea lanzando pelotas para probar puntería como para descubrir unas gafas especiales en un sobre que indica: «no abrir, por favor». Sorpresa para el bonito epílogo.
Quizás dure demasiado la partida que se echan a un juego de tono ajedrecístico donde un par de contendientes (ambos con el cubo en la cabeza) deba hacer un apilamiento de copas de cristal y ladrillos sobre un tablero colgado de una cuerda. Es risible, por supuesto, cómo se comportan, sus guiños tan habituales en el slapstick; pero para un espectáculo que apenas alcanza los cincuenta minutos me parece que ocupa bastante tiempo. Habrá alguna escena más, sin embargo, una vez superada el asombro que nos causa el primer cuarto de hora, creo que podíamos esperar otros pasos más allá. Insisto en que la circunstancia en la que nos movemos actualmente nos lleva a extremos radicalmente insensatos.
Les Vélocimanes Associés nos plantean una cuestión existencial sobre nuestra vida (o muerte) a través de cartelones que avanzan y retroceden al comienzo y en el desenlace. Nuestro acontecer está repleto de momentos absurdos y debemos ver cómo los solventamos, o no. Ellos nos llevan al desparrame, al divertimento, a disfrutar como niños cuando las reglas se saltan, cuando nos convertimos en pícaros («¿Ayer, U, con tus ocho años, cometiste alguna picardía?». «Yo no, pero tú sí. Y eso me divirtió mucho»). Continuemos con la «marcha de los eventos» hasta que podamos.
Creación e interpretación: Guy Waerenburgh, Édouard Cuvelier (o Morgan Cosquer, o Stan Vangheluwe) y Julien Lanaud (o Juliette Delfosse, o Paul Roussier, o David Maillard)
Mirada externa: Éric Longequel y Bram Dobbelaere para “le bonneteau”
Diseño de iluminación: Julien Lanaud
Directora de producción: Anne-Agathe Prin
Producción: Les Vélocimanes Associés en colaboración con Le Cirque du Bout du Monde
Coproducciones y residencias: Espace Catastrophe / Centro Internacional de Creación de las Artes del Circo – La Maison des Jonglages / escena concertada, La Courneuve – Theater op de Markt / Provinciaal Domein Dommelhof – La Piste aux Espoirs / Maison de la Culture de Tournai – Circuscentrum – Latitude 50 – PERPLX / Circusfestival – Le Prato, théâtre international de Quartier – Centre Culturel d’Isbergues – Théâtre Le Majestic, Ville de Carvin – Le Grand Sud, Lille
Con el apoyo de: Wallonie-Bruxelles International (WBI), la DRAC, la Région Hauts-de-France, el Département du Pas-de-Calais, la Communauté d’Agglomération Hénin-Carvin, la Ville de Carvin y la Ville de Lille
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