En casa

Mario Gas retoma el proyecto de Homebody/Kabul reduciéndolo a la primera parte que vuelve a interpretar Vicky Peña

Foto de Elisenda Canals

Esta propuesta es lo que se exhibe, es decir, el monólogo de una mujer madura en su hogar de Londres. O sea, no podemos contextualizar y recontextualizar sobre el hecho de que en 2007 Mario Gas presentara la obra completa, la que configuró Tony Kushner con esos vasos comunicantes entre oriente y occidente ―es verdad que inicialmente fue pensada para una sola protagonista―. De aquella Homebody/Kabul solo queda ahora la primera parte y nosotros debemos juzgar el montaje que se enseña en la Sala Verde de los Teatros del Canal. Ella nos habla desde 1998; pero nosotros nos situamos en un presente en el que Afganistán sigue bajo el bombardeo estadounidense (justo esta semana hemos tenido noticia de cómo sigue la guerra allá). En este sentido sí que le podemos dar otra perspectiva a lo escuchado; pues han ocurrido muchas cosas desde entonces. Uno intenta adivinar rápidamente cuál es el verdadero tono de la función; porque el relato pausado que viene trufado por todo el anecdotario de su anodina cotidianidad resulta poco atractivo. Ella tiene chispazos de alegría y de buen humor, nos interpela de vez en cuando como si anhelara nuestra aquiescencia; pero afirma haberse tomado las pastillas de su marido para la depresión en lugar de las suyas. Así que debemos aceptar que estamos ante una máscara, ante un fingimiento, ante una huida hacia adelante. Una señora deprimida con una guía de Kabul. Un repaso histórico para recordarnos que por allí estuvo, entre otros, Alejandro Magno. Es cierto que Vicky Peña se expresa con una destreza idónea para transmitirnos esa vía de escape imaginaria, esa ensoñación tan propia de los románticos. Es, seguramente, un monólogo con los atributos estéticos y filosóficos del XIX, con unas pinceladas de decadentismo, con el tedium vitae lógico de las burguesas que se aburren y que no saben en qué ocupar su tiempo libre y con la cultura suficiente como para cuestionarse la existencia misma, con unas buenas dosis de escapismo, ya sea hacia el pasado legendario, ya sea hacia la aventura exótica de un mundo fascinante por descubrir. ¿Es un ideal romántico o es un planteamiento político? Creo que es profundizar demasiado y realizar un exceso de exégesis. Es poner mucho de nuestra parte observar un trasfondo cultural, civilizatorio, cosmopolita. La búsqueda de una unión dentro de la civilización humana. Las fechas son las que son y lo que dice la protagonista parece más comedido. Es desde luego loable la actuación de Vicky Peña, cómo realiza guiños humorísticos con algunas palabras raras (pareciera inspirada por el espíritu de María Moliner, a la que interpretó hace unos años en El diccionario), cómo modula la voz y los gestos, cómo perfila sus emociones para darle una continuidad a su discurso sin decaer en inconsistencias; pero tampoco se va más allá si nos ceñimos estrictamente al contenido del texto. Podemos concluir experiencias dolorosas en la familia o que las rutinas de sus paseos rellenan una vacío cada vez más inmenso. La segunda parte que aquí se ha segado hubiera dado una visión absolutamente distinta a lo narrado; pero no está y no podemos completar lo que vemos sabiendo que se marcharía a Afganistán. Eso aquí no ocurre. Punto. La «gracia» estaría en el contraste con aquel mundo ignoto. Ahora la escuchamos hablar de ese país y no podemos más que pensar en los talibanes y Osama Bin Laden, y en George Bush, y en el 11 S. La vigencia del texto ―si es que la tiene verdaderamente― consiste en dialogar con nuestro imaginario, trastocado por los avatares recientes. La disposición de los elementos escenográficos por parte de Antonio Belart es la justa para que no nos despiste nada que no sea la voz de la artista. De la misma manera, la iluminación de Mario y su dirección se ajustan a lo pertinente. Por lo tanto, En casa es una propuesta algo coja y que parece ofrecer más de lo que realmente al final expone. Eso no quita para uno no pueda disfrutar de la interpretación de esta gran actriz.

En casa

(monólogo de Homebody / Kabul)

Texto: Tony Kushner

Dirección e iluminación: Mario Gas

 

Intérprete: Vicky Peña

Traducción del inglés: Vicky Peña

Escenografía y vestuario: Antonio Belart

Banda sonora: José Antonio Gutiérrez

Ayudante de dirección: Concha Milla

Producción: Estudi Bárbara Granados y Teatro La Gleva

Agradecimientos: Josep Maria Milla y Humberto Cornejo

Teatros del Canal (Madrid)

Hasta el 13 de octubre de 2019

Calificación: ♦♦

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .