En casa

Mario Gas retoma el proyecto de Homebody/Kabul reduciéndolo a la primera parte que vuelve a interpretar Vicky Peña

Foto de Elisenda Canals

Esta propuesta es lo que se exhibe, es decir, el monólogo de una mujer madura en su hogar de Londres. O sea, no podemos contextualizar y recontextualizar sobre el hecho de que en 2007 Mario Gas presentara la obra completa, la que configuró Tony Kushner con esos vasos comunicantes entre oriente y occidente ―es verdad que inicialmente fue pensada para una sola protagonista―. De aquella Homebody/Kabul solo queda ahora la primera parte y nosotros debemos juzgar el montaje que se enseña en la Sala Verde de los Teatros del Canal. Ella nos habla desde 1998; pero nosotros nos situamos en un presente en el que Afganistán sigue bajo el bombardeo estadounidense (justo esta semana hemos tenido noticia de cómo sigue la guerra allá). En este sentido sí que le podemos dar otra perspectiva a lo escuchado; pues han ocurrido muchas cosas desde entonces. Uno intenta adivinar rápidamente cuál es el verdadero tono de la función; porque el relato pausado que viene trufado por todo el anecdotario de su anodina cotidianidad resulta poco atractivo. Ella tiene chispazos de alegría y de buen humor, nos interpela de vez en cuando como si anhelara nuestra aquiescencia; pero afirma haberse tomado las pastillas de su marido para la depresión en lugar de las suyas. Así que debemos aceptar que estamos ante una máscara, ante un fingimiento, ante una huida hacia adelante. Una señora deprimida con una guía de Kabul. Un repaso histórico para recordarnos que por allí estuvo, entre otros, Alejandro Magno. Sigue leyendo

Largo viaje del día hacia la noche

Juan José Afonso ofrece una versión del clásico basada en un sólido trabajo actoral

Largo viajeNo hay obra de teatro de Eugene O´Neill que demuestre con mejor tino el proceso de implosión familiar que Largo viaje del día hacia la noche (también conocida como Largo viaje hacia la noche). Es un ejemplo para cualquier escritor de cómo se debe dosificar la información, de cómo el pasado debe ir penetrando en los diálogos evitando que los personajes se conviertan en narradores. Esto, generalmente, implica que la obra dure más, que el ritmo sea más lento y así ocurre con esta función que llega hasta las dos horas y cuarto. La duración es una virtud. Podríamos sentarnos en la butaca sabiendo que lo que vamos a contemplar es una cuasi autobiografía de O´Neill en un día de 1912, aunque escrita en 1940 (considera: «creo que es la mejor obra que he escrito». Considera, también, que no debería representarse hasta que pasaran veinticinco años; algo que no ocurrió), saber cómo fue su vida y, aún así, aceptar que las familias tienen tabúes, códigos y maneras que se pueden revelar de sopetón. Sigue leyendo

El diccionario

La exitosa obra protagonizada por Vicky Peña regresa a escena

eldiccionario9_fichaEl Teatro de La Abadía vuelve a programar uno de los éxitos teatrales de la temporada anterior. El diccionario se muestra como una obra pequeña, en apariencia. La vida de María Moliner y la creación de su Diccionario de uso del español puede no ser, a priori, una historia fascinante, quizás porque no somos realmente conscientes de lo que supone la elaboración de una obra así en solitario. Únicamente nos podemos hacer una idea si sabemos que le llevó quince años llenos de dificultades y sin la ayuda de los ordenadores, nada más que con el apoyo de sus famosas fichas. Su esfuerzo lo recoge excelentemente en su texto Manuel Calzada Pérez que, renunciando a la linealidad, deconstruye a María Moliner para ofrecernos una colección de trozos de su vida como peripecias ineludibles que se van entreverando en un tiempo que salta adelante y atrás. Ese juego con el tiempo y la cincelada interpretación de Vicky Peña sostienen un drama que se inicia con algo tan farragoso como es un discurso sobre el propio diccionario. Un comienzo arriesgado si lo que se pretende es conectar con el público, aunque enseguida comprobamos que la protagonista ha construido con ironía ese caparazón de las mujeres luchadoras que se resisten a la derrota. María Moliner ironiza en el escenario sobre las palabras y sus significados, sobre la guerra, el franquismo, el éxito y su enfermedad. Sigue leyendo