Atocha: El revés de la luz

Un montaje de teatro-documento que se embrolla en la aproximación a la terrible matanza de los abogados laboralistas en 1977

Resulta extraño que la denominada «matanza» de los abogados de Atocha (terribilísimo atentado) no haya tenido más atención por parte de los dramaturgos españoles, sobre todo teniendo en cuenta las repercusiones que tuvo (hay tantos temas de nuestra historia reciente que apenas han sido explotados que la abundancia de costumbrismo, a veces, cansa y ofende) y las ramificaciones políticas que se escondían en sus perpetradores. Desde este punto de vista, aunque un poco tarde, es loable que el caso dé para una obra teatral. No obstante, siento comunicarles que el desconocimiento de lo ocurrido en los últimos 50 años por parte de las últimas generaciones nos deja, en conjunto, como una sociedad auténticamente imbécil, con lo que, a algunos de los posibles espectadores, les pillará de nuevas. ¿Cuántas obras hay en Atocha: El revés de la luz? Demasiadas. Y si se quieren imbricar en tan solo 70 minutos, entonces nos subsumimos en lo inabarcable. Javier Durán ha escrito un texto a partir de las entrevistas y de las declaraciones del único superviviente que aún queda vivo: Alejandro Ruiz-Huerta. Teatro-documento para vertebrar una función caótica y sobredimensionada que, en cierta medida, tira por tierra el objetivo primordial. Porque la falta de claridad no logra que aquellos actos deleznables se expongan en su crudeza (máxime si se sustituye la brutalidad asesina de los disparos, por una fría descripción como si fuera el resumen de un policía desencantado). Puesto que, además, no se profundiza en las causas del hecho concreto en el momento preciso de aquel 24 de enero de 1977, como, por ejemplo, las vinculaciones con el neofascismo italiano a través de Gladio. Sigue leyendo

Carmiña

El Teatro del Barrio sigue mostrando la vida de célebres escritoras con un bosquejo sutil de Carmen Martín Gaite

Nos hallamos ante el tercer episodio de la serie «Mujeres que se atreven», después de Emilia y de Gloria. Carmiña, no alcanza a ser semblanza sobre Carmen Martín Gaite, ni tampoco a ser biografía al uso; es un híbrido tangencial y sutil de varias y difusas aproximaciones a un sentir, a un mirar, de aquella mujer que tuvo que atragantarse con la tristeza. El texto de Noelia Adánez es tan elíptico, que muchos espectadores tendrán que echar mano de internet o de alguna enciclopedia para enterarse de algunos hitos. Desgraciadamente, muy pocos autores del siglo XX se estudian con algo de detenimiento en los planes académicos. Sigue leyendo

La zanja

Diego Lorca y Pako Merino recrean el desastre de 2000 en la mina de Choropampa (Perú) como una simbólica repetición del pasado

Los de Titzina ya demostraron un modo de hacer particular en aquel Distancia siete minutos que presentaron en 2014 en el Teatro de La Abadía. El desarrollo de historias complejas, abordando cada escena en la reconversión de varios personajes, con unas transiciones muy fluidas, con desplazamientos sugerentes entre las sombras que va habilitando una iluminación muy focalizada en los diferentes espacios. Establecer un vaso comunicante entre Pizarro y Atahualpa, y la tragedia de Choropamapa (Perú) en el año 2000, cuando un derrame de mercurio ―utilizado para extraer el oro― contaminó altamente la zona. Era otra vez la búsqueda del preciado metal, la imposición del poder y los augurios de progreso y bonanza. «¿Qué tendrá este metal, para ser más querido que los hombres?», afirma en su primera alocución Diego Lorca para introducirnos en un relato de vaivén constante donde la Verdadera relación de la conquista de Perú, de Francisco de Xerez (secretario y escribano oficial de Pizarro), trae ecos permanentes. La zanja es un entramado de personajes que deambulan entre el ambiente macilento en un espacio de realismo mágico, como si se nos remitiera al Pedro Páramo de Rulfo, entre las arideces de la desolación y de la sequía pertinaz, y las voces de aquellos espíritus de antaño que pululan. El diálogo que, en diferentes momentos, mantienen el alcalde de la localidad y el técnico de la empresa minera ―responsable de convencer a los lugareños de la viabilidad ecológica del proyecto―, resulta ser el más fértil filosóficamente. Dos visiones antagónicas de la vida y de las ambiciones de unos individuos con objetivos que chocan irremediablemente. Sigue leyendo

Las princesas del Pacífico

Una tragicomedia esperpéntica sobre una tía y su sobrina cumpliendo la fantasía de viajar en un crucero

El éxito de este espectáculo es innegable y no es fácil que esto ocurra con un montaje tan pequeño. Así que será comprensible para el público que aún no lo haya visto que el texto y las actuaciones son capaces de ser los suficientemente atractivas. Ahora, será necesario que el espectador de los diferentes lares por los que ha paseado la propuesta entre en un tipo de humor con altas implicaciones socioeconómicas y que se inserta genuinamente en la cultura española, y que tiene acento andaluz. Hablamos del guiño grotesco, del insulto ingenioso ―también del improperio con la boca de medio lado―, de la hipérbole sobre la hipérbole, de las mezclas lingüísticas incomprensibles ―además de los vulgarismo propios de los poco instruidos―, las comparaciones intempestivas y, un aspecto que a algunos les puede chirriar, que es el machaque, la repetición de un tic, de una respuesta, hasta la saciedad, hasta destrozar el chiste y provocar el reverbero de la risa tonta y dejarlo bobadita infantil (en este sentido puede resultar algo anticuado). Si en el primer tercio de la obra uno observa que sus risas esconden una tristeza, un frío y una miseria imponderable, en el resto de la función se asume que el mundo moderno del ocio y el bienestar crecientes se les quedan muy lejos. Sigue leyendo

El patio

Teatro Corsario se enfrasca en una tragicomedia que nos sitúa ante unos individuos en proceso de deshumanización

Hace un par de años pudimos contemplar de qué modo Spiro Scimone (autor italiano nacido en 1964) ausculta la realidad con La fiesta, un texto escrito en 1999. Su siguiente obra fue, precisamente, esta que acometen los de Teatro Corsario, El patio (El cortile), de 2003. En gran medida, si no se puede establecer una continuidad argumental, pues son historias bien distintas, sí que se puede reconocer una estética y, sobre todo, una ética, caracterizada por la melancolía y por un nihilismo que apenas deja una brizna para la esperanza (¿esperar, qué?). La impresión que me llevo me remite de nuevo a la primera, parecen ―también por su brevedad―, piezas de un todo, de una mirada sobre el mundo contemporáneo, una aproximación a la grieta de esos muros que nos separan de gente que vive en los márgenes, ya sociales o ya sicológicos. Al hundimiento se puede llegar por muchos caminos; pero nos remiten esencialmente a los mismos fundamentos. Sigue leyendo

Los días de la nieve

Semblanza sobre Miguel Hernández a través del sentido relato de su viuda, Josefina Manresa

Vuelve Alberto Conejero a inmiscuirse en uno de esos poetas mitificados en nuestra historia, verdaderos fetiches, como el Lorca que evocó en La piedra oscura. Ahora es Miguel Hernández —olvidemos esa etiqueta inadecuada del «poeta pastor»— a quien se aproxima de la mano de su mujer, Josefina Manresa (Quesada, Jaén, 1916-Elche, 1987), la responsable de recopilar todo el legado de uno de nuestros mejores escritores. También regresa el estilo lírico del dramaturgo, esas pinceladas que van creando una ambiente que alegoriza una vida, una época. Porque el discurso de la viuda está tonificado por una pátina grácil, bonachona y sonora. Las palabras se insertan en versos, escuchamos estrofas; la rima se suspende en el aire y eso, una de dos, o nos saca de la situación por inverosímil o nos fuerza a que aceptemos imaginariamente una construcción literaria que se apoya en el recuerdo firme; pero, además, quebrado por los años para reconstruirlo mucho después. Sigue leyendo

Emilia

El Teatro del Barrio acoge una aproximación sagaz y pertinente sobre la escritora gallega Emilia Pardo Bazán

Acercarse a la figura de Emilia Pardo Bazán parece más que interesante hoy en día, cuando en la actualidad se estila un feminismo conservador ejecutado por aparentes progresistas; mientras que en aquella era todo lo contrario y, por lo tanto, mucho más revolucionario. No hace mucho se adaptaba a las tablas su novela Insolación, donde se daba cuenta de los «sofocos» de una joven viuda al establecer relación con un muchacho andaluz que se le cruzaba de improviso. Así que resulta chocante imaginarse a una mujer de este porte, con su origen, en ese ambiente tradicional durante el siglo XIX, máxime cuando su propio aspecto físico tampoco nos induce a pensar, por ejemplo, que fuera coqueta y que se gustara, como bien se deja claro en esta obra. Noelia Adánez y Anna R. Costa han sabido seleccionar diversos momentos de la escritora para que nos hiciéramos una idea de su personalidad; aunque quizás el espectáculo se queda un poco escaso, principalmente porque se demora en la ficticia disputa contra los académicos, y apenas se dan unas pinceladas sobre otros aspectos. Sigue leyendo

La grieta, entre animales salvajes

Un thriller compuesto de múltiples historias que sitúan a los tres protagonistas al límite de su humanidad

La grieta - FotoArrastra La grieta, entre animales salvajes hacia las tablas una concepción estética que ha producido un notable éxito con una webserie (http://serielagrieta.es/), donde precisamente se plasma ese sentido paradójico y sorpresivo que ahora vemos expuesto teatralmente. Tres amigos se desplazan al campo para vivir su particular descanso rural, esas depuraciones un tanto encorsetadas y snob de los urbanitas con las que pretenden liberarse de los ritmos frenéticos de la ciudad. A partir de su llegada, por el tono que se establece, uno permanece a la espera de que ocurra ese hecho transgresor que ponga en marcha toda la trama; pero lo que el espectador no concibe es que esas transgresiones se concatenen una detrás de otra en una sucesión de escenas altamente extrañas. No podemos afirmar que las escenas que componen la obra sean estrictamente sketchs porque, aunque tengan autonomía, forman parte de algo así como hipótesis ensoñadas; una especie de derivaciones chocantes que acontecen en momentos determinados, pero que luego terminan para regresar al punto de partida y continuar. De esta manera, por ejemplo, uno de los tres puede desaparecer, se genera una discusión entre los otros dos y, casi de improviso, se vuelve atrás. Es difícil comentar lo que ocurre en esos episodios sin destripar su contenido y la estupefacción que provocan; sencillamente se pueden describir como acontecimientos fantasiosos que plantean posibilidades que atentan contra la moral establecida o que abren soluciones que prácticamente a nadie se le pasarían por la cabeza. Sigue leyendo

Escena – Fin de temporada 2015-16

Un repaso por lo más destacado del mundo teatral en este último curso

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Toca hacer recuento después de que haya terminado la temporada para muchos teatros, aunque una cantidad importante de salas continúe en la brega. Y como ha ocurrido en los últimos años, el arte dramático nos ofrece un reflejo y una perspectiva con los que poder analizar a nuestra sociedad. Por un lado, la crisis mantiene la destrucción en el sector con el cierre de espacios tan emblemáticos como Guindalera o proyectos como la Kubik. Por otro lado, se debe hacer una profunda reflexión sobre el momento creativo que vive el teatro en España que, en cierta medida, tiene mucho que ver con su público, tanto con el que asiste asiduamente como con aquel que o ha ido abandonando (por cansancio) o que nunca llegará a formar parte del respetable por falta de persuasión. Ni que decir tiene que este tema es verdaderamente esencial y antes morirá el teatro por falta de espectadores que por carencias económicas. Sigue leyendo