Proyecto Edipo

Sófocles y el futuro postaurino se imbrican en este angustioso montaje escrito y dirigido por Gabriel Olivares

Muy posiblemente, a tenor de lo que hemos podido observar en las últimas temporadas, sea Edipo la figura mitológica que ocupa el primer lugar en atractivo teatral. Podemos recordar la versión de Sanzol, el Edipo en Colono de Wajdi Mouawad, la mirada humorística de los portugueses Companhia do Chapitô y hasta el Tebas Land de Sergio Blanco. Gabriel Olivares ha pretendido dar una vuelta de tuerca y, en cierta medida, lo ha conseguido. Más, desde luego, por su dirección, apoyada en la técnica del view points y por esa sobredimensión escenográfica con la que acierta a mostrárle al espectador todo el esqueleto de ese peculiar escenario del Teatro Fernán Gómez. Visualmente el espectáculo viene cargado de potencia y de una intensidad que propende en esa estética postapocalíptica. Evidentemente, el trabajo de Felype de Lima es fundamental. La blancura del vestuario, otra vez un híbrido entre los hábitos que nos remiten a las sacerdotisas griegas de Delfos y, a la vez, a los uniformes que podemos encontrar en La guerra de las galaxias o en todas esas películas futuristas que lo recargan todo con el blanco. Comprenderá que es inevitable acordarnos de Tomaz Pandur, también por esa falsa sencillez en las tablas; aquello se puebla con elementos multiusos que van trazando diferentes espacios, como un hospital siquiátrico o un ruedo improvisado, con la iluminación de Carlos Alzueta, como si procediera de una nave espacial en el desguace o de un búnker habilitado ante la radiación ambiental. Sigue leyendo

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Electra

Los portugueses de la Companhia do Chapitô parodian la venganza de esta mujer en un viaje repleto de cucharas

Justo una semana después de que la Companhia do Chapitô nos sorprendiera con su Edipo, asistimos ahora, en la misma Sala Cuarta Pared —dentro del Festival de Otoño a Primavera— a la versión sui géneris de Electra (presentada en 2016). Un espectáculo que se apoya sustancialmente en los mismos principios que la anterior, siquiera con algo más de seriedad, con un vestuario más definido y con algunos ruidos pregrabados que sustentan sus acciones. Aquí el elemento dramatúrgico que predomina son evidentemente las cucharas. Con estos cubiertos son capaces de caracterizar a cada uno de los protagonistas. Así, Jorge Cruz se la coloca sobre la nariz por delante de la frente para simular el casco habitual de los hoplitas (el kranos) o Nádia Santos colocándolas como pendientes a su Clitemnestra o Tiago Viegas como si fueran la corona de la sacerdotisa Ifigenia. Sigue leyendo

Edipo

Los portugueses Companhia do Chapitô parodian esta tragedia clásica en un espectáculo que nos lleva a la carcajada

La presencia del mito que nos trasladó Sófocles con el ciclo sobre Edipo no ha dejado de estar presente en nuestra cultura, ya sea a través del arte o de los complejos freudianos varios. En los últimos tiempos hemos observado en escena diversos acercamientos, desde la austera versión de Alfredo Sanzol o a la metateatral aproximación sobre el tema del parricidio que Sergio Blanco abordó en Tebas Land. Ahora recibimos en Madrid, por fin, dentro del Festival de Otoño a Primavera, esta exitosa mirada que presentan los portugueses de la Companhia do Chapitô. Un giro radical que se despoja de todos los purismos y los prejuicios, y que deconstruye la tragedia con el estilete de la parodia. Para ello, tres únicos actores a la intemperie, con el único instrumento escenográfico de su cuerpo. Jorge Cruz, Nádia Santos y Tiago Viegas, tan engrasados en este mecanismo coqueto de sesenta minutos, que sus metamorfosis en cada uno de los personajes, animales e, incluso, objetos fluye maravillosamente. Sigue leyendo

Les larmes d’Oedipe

Un tedioso Edipo en Colono completa el ciclo de tragedias sofocleas bajo la interpretación de Wajdi Mouawad

Foto de Pascal Gely
Foto de Pascal Gely

Seguramente solo se puede entender este montaje de Wajdi Mouawad como el episodio final de su megaproyecto de subir a escena las siete tragedias que conservamos de Sófocles. Un atrevimiento loable donde, a sus incursiones sobre los dos héroes Áyax y Edipo más las propuestas sobre las mujeres Las traquinias, Antígona y Electra, se le suman ahora Filoctetes y este epílogo sobre el desastrado rey moribundo en Colono. Uno se imagina asistiendo a la representación de las seis primeras y tragándose este desenlace embebido por la ruina; pero estas «lágrimas» carecen de la autonomía suficiente como para extenderlas durante una hora y cuarenta cinco minutos. Uno acoge con entusiasmo al pobre ciego Edipo acompañado por su hija Antígona a las puertas de Atenas en las tierras de Colono; y toma con agrado que un visitante del siglo XXI llamado Pericles los reconozca como si fueran Quijote y Sancho, y que les cuente que durante las manifestaciones de la crisis económica y social griega del 2008, el joven Alexandros haya resultado herido por la policía. Nos balanceamos sincrónicamente entre las dos historias, entre esas dos muertes paralelas de dos hombres caídos en desgracia. Cuando el muchacho fallece, según se nos relata, la reiteración, la parsimonia y el tedio se apoderan de la escena. Sigue leyendo

Antígona

Carmen Machi se transforma en Creonte para ofrecer una perspectiva inédita del clásico griego

Foto de Luis Castilla
Foto de Luis Castilla

La tragedia de Sófocles expone la dialéctica entre la ley y la familia, aunque el verdadero trasfondo es la religión. Nunca debemos olvidar que en la antigua Hélade la creencia en diversos dioses y supersticiones formaban parte preeminente de aquella sociedad. A veces se cae en el error de pensar en los griegos como ilustrados racionalistas. Hasta qué punto el derecho que construye la política de Tebas está comandado más por el deseo de los dioses que por una reflexión acerca de la justicia. Sigue leyendo

Edipo Rey

Correcta versión del clásico de Sófocles; aunque Sanzol se queda corto en la experimentación

Foto de Luis Castilla
Foto de Luis Castilla

¿Qué hacer con el mito más veces narrado? ¿Qué hacer con uno de los personajes más auscultados de la historia? ¿Cómo tratar el hecho religioso que comanda la tragedia, después de tantas interpretaciones paganas y psicoanalíticas? Con Edipo, el spóiler no es posible, la sorpresa no llega y uno desearía, en ocasiones, que de repente enmudecieran y que de sus rostros surgieran otras sospechas. Edipo Rey podría terminar en un minuto. Al fin y al cabo, Apolo tiene la decencia de lanzar un acertijo para que el descubrimiento no les alcance de súbito y puedan reaccionar. Al fin y al cabo, qué culpa tiene el rey de Tebas. Sigue leyendo