El colectivo Cultura i Conflicte arma otra pieza de teatro-documento para ahondar en dilemas morales sobre la dictadura chilena

Hace unos pocos días Manuela Infante utilizaba Los huesos para abordar con una antropóloga forense la indagación de los miles de desaparecidos durante la dictadura chilena. Ahora es el colectivo Cultura i Conflicte quien nos pone delante la historia de Verónica Estay, que recurre desde el campo de la semiótica a explorar el concepto de posmemoria (vivimos en la época de los pos-) ideado por la investigadora Marianne Hirsch para hacer referencia a cómo se transmite el trauma a las siguientes generaciones que no han atravesado una catástrofe como el Holocausto nazi. Nuestra autora, que es profesora en la Universidad de París Cité, será encarnada por Marta Marco para discurrir inicialmente en los entresijos de la metateatralidad. Sigue leyendo
Ellos mismos lo afirman en alguna ocasión, nunca segundas partes fueron buenas (excepto El Padrino II). Esta propuesta es la segunda parte de la exitosa
El problema fundamental de los conspiranoicos es que van abrazando teorías peregrinas hasta que estas implican cambios en su modo de comportamiento, en su alimentación, en el uso de la tecnología o en el cambio de su voto hasta llegar a un atisbo de locura: la evidente paranoia que consiste en pensar que toda la realidad es un complot. El tema da para muchísimo; porque el asunto se ha sofisticado de una manera inasumible hasta el punto de que nuestras más sensatas creencias pueden quebrarse. 
